Salud | Colesterol | Obesidad | Jorge Robledo

"Apenas la mitad de los niños tienen valores deseables de colesterol"

Investigadores independientes llevan adelante estudios sobre colesterol en niños y adolescentes desde hace 25 años. Su director, Jorge Robledo, cuenta porqué pretenden que sea un análisis de rutina

Bajo la denominación de Programa Interinstitucional de Prevención y Educación en Salud (PIPES) ‘Dr. Alberto Lubetkin’, existe un grupo de investigadores independientes que desde hace 25 años desarrolla estudios epidemiológicos sobre el colesterol en niños y adolescentes. Desde Salud & Ciencia hablamos con el bioquímico y farmacéutico Jorge Robledo, que además es Dr. en Ciencias de la Salud e investigador independiente sobre hipercolesterolemia infantojuvenil. Se define como “un investigador a la gorra y mendigo intelectual, porque todos lo somos, siempre tenemos dudas y hay que recurrir a gente que sabe, en algo todos somos ignorantes (en el buen sentido de la palabra). Por eso logré la unión de muchas voluntades, con colaboradores, soporte intelectual, asesores científicos y equipo de trabajo”.

Para este diario aseguró que PIPES nació como una idea de una docente secundaria de la localidad de Jovita (donde PIPES desarrolla las investigaciones y testeos epidemiológicos). “La docente Estella Irusta, nos pidió a mí y a otro bioquímico de la localidad, Leonardo Siccardi, que hiciéramos un trabajo de investigación sobre colesterol en niños. Era algo totalmente inusual, si bien estábamos actualizados, no sabíamos que la hipercolesterolemia en niños podría tener una presencia intensa”.

Contó que luego supieron que detrás de ese trabajo estaba el Dr. Lubetkin de Río Cuarto, “él fue un líder en Río Cuarto y pionero de los estudios de colesterol en niños en Argentina. Él fue nuestro director de investigación hasta 2004 cuando falleció y luego continué yo liderando este grupo. En Río Cuarto tuvimos como asesora científica durante varios años a la Dra. Ingrid Waisman, la media pediatra, a quien estamos tremendamente agradecidos porque en 2007, 2008, nos sugiere presentar nuestro trabajo en un certamen de investigaciones pediátricas en Colombia, sacamos el primer premio en esa instancia. Con el tiempo se fueron sumando y restando voluntades al equipo”.

Como grupo necesitan una representación institucional para seguir avanzando en el desarrollo de sus investigaciones. Ese marco les daría la posibilidad de gestionar subsidios, herramientas, y darle el encuadre que requieren. Esperan lograrlo este año, con el apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la provincia.

¿Qué es el colesterol?

Es una sustancia (cerosa) parecida a las grasas con una multiplicidad de funciones útiles. Sirve para la formación de los ácidos biliares, de vitaminas, es una provitamina, sirve para las hormonas sexuales, está en las membranas celulares. Pero todo eso en un límite acotado, cuando está en un nivel muy elevado o muy bajo (esto último es raro), se convierte en un factor de riesgo para patologías cardiovasculares.

¿Qué impacto social tuvieron cuando pensaron en medir colesterol en niños en un pueblo como Jovita?

Jovita tiene una particularidad, cuando querés hacer algo siempre hay gente que te apoya, recibís un acompañamiento, y después esta la gente que no te jode. Con PIPES siempre tuvimos el apoyo moral de la población y un apoyo económico de distintos sectores, por ejemplo, de productores agropecuarios. En 2021 fue el estudio más grande de todos los que hicimos, estudiamos el colesterol en niños y padres del niños del primario, repetimos los estudios de aquellos testeados en 2015, 2009 y 2003 para engrosar el paquete de datos.

Jorge Robledo | Bioquímico, Farmacéutico y Dr. en Ciencias de la Salud

¿Qué perciben en niños y adolescentes?

Creo que hay una ignorancia sobre el tema. En general en el mundo no se lo conoces, no se lo interpreta correctamente. La hipercolesterolemia es un factor de riesgo prevalente en más del 10% de los niños, y apenas la mitad de los niños tienen valores deseables de colesterol, es una prevalencia muy elevada. Nosotros pretendemos hacer una encuesta con tres preguntas simples: una es si saben que los niños pueden ser hipercolesterolémicos, si la respuesta es sí, le sigue preguntar qué porcentaje de niños cree que lo son, y en tercer lugar si cree que la hipercolesterolemia y la obesidad están asociadas. En esta última, el 90% de la gente dirá que sí, y la respuesta es no. Se asocia a la persona con obesidad con hipercolesterolemia, y no es así, sí puede tener triglicéridos altos y el colesterol bueno bajo, pero no el colesterol total. Es un problema mundial.

¿Cómo avanzarían?

Si podemos avanzar haríamos esa encuesta en la Universidad Nacional de Córdoba, en la Universidad de Upsala, en la de Sídney, en una de Panamá y en una de España que probablemente será la de Sevilla. Si logramos concretar eso, tendríamos la pauta de que hay un desconocimiento al respecto. Estoy convencido que es un problema que no ha sido internalizado ni por la sociedad ni por los equipos de salud.

¿Cómo se relacionan con la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP)?

Una de las pediatras, María Beatriz Araujo forma parte de la SAP y también del equipo. Ellos están trabajando para que cada vez más pediatras hagan el examen de colesterol a los niños al inicio del ciclo escolar. Es un deseo explícito de la Sociedad, que esté dentro de los análisis obligatorios para el colegio, sería un gran logro.

Como equipo de investigación, ¿qué necesitan?

Dos cosas primero la institucionalización del equipo y tener las herramientas para mostrar a Argentina, y al mundo, que este es un problema importante. En ciencias la palabra sin los números no sirve, necesitamos demostrarlo científicamente.

La hipercolesterolemia familiar es un trastorno genético. Es causado por un defecto en el cromosoma 19. El defecto hace que el cuerpo sea incapaz de eliminar la lipoproteína de baja densidad (colesterol LDL o malo) de la sangre. Robledo explicó a Salud & Ciencia que “hay dos tipos de hipercolesterolemia, la homocigota y la heterocigota” de acuerdo a la afección del cromosomas. Lo cierto es que la segunda es la más grave y aparece con sintomatología clínica. “Todas tiene un componente genético hereditario muy fuerte, además la patología está siendo ayudada por los cambios de habito alimenticio y el sedentarismo. Existe una alta relación entre ambos”, señaló.

Por Fernanda Bireni