La elección de autoridades provinciales para los cuatro años tiene algunas definiciones que ya resultan inamovibles, como el resultado de gobernador o que la Legislatura tendrá mayoría de opositores. Sin embargo, hay aún mucho por resolver durante el escrutinio definitivo que desde el miércoles está llevando adelante la Justicia Electoral y que deberá echar luz sobre números muy apretados en algunos departamentos de la provincia, que no resultarán menores porque adjudicarán bancas en la Unicameral. Eso puede reducir la diferencia entre oficialismo y oposición o consolidar la brecha. También se va a resolver quién ganó el tramo de legisladores por Distrito Único, ya que en el último conteo del provisorio había una diferencia a favor de Juntos por el Cambio de tan solo 0,32%. En el global de la lista sábana Juntos por el Cambio se terminó imponiendo por 667.009 contra 661.063, en ambos casos lejos del caudal de votos que alcanzó el tramo de gobernador, lo que alienta a pensar más en el error frente al alto nivel de voto en blanco detectado en los segmentos para legisladores, en particular en algunos departamentos.
Sin embargo, tanto oficialismo como oposición no creen que pueda haber modificaciones relevantes allí, incluso si se revierte el ganador. Es que con esos resultados se llevaban 20 bancas cada uno y quedaban 4 distribuidas en partes iguales para Encuentro Vecinal Córdoba, Frente de Izquierda, La Libertad Avanza y Creo.
Pero al analizar las bancas por departamento, hay al menos dos distritos que penden de un hilo por la escasa diferencia mostrada entre los candidatos. Es el caso de Colón y Sobremonte.
En Colón, el escrutinio definitivo arrojó una diferencia del 0,11%. El candidato de Hacemos Unidos por Córdoba (Gustavo Brandan) se imponía con 52.464 votos contra los 52.279 del aspirante de Juntos por el Cambio (Benjamín Buteler). Restan computar, aún en el conteo provisorio, 26 mesas.
En una situación similar se encuentra el escaño de Sobremonte con el 0,39% pero esta vez a favor del candidato de la oposición (Gladys Espíndola) frente al oficialista Marcelo Eslava. En votos, la diferencia es de 13 votos con una mesa aún sin computar. El gobernador electo Martín Llaryora dijo la semana pasada que los números del oficialismo daban ganador finalmente a Eslava. En Minas, en tanto, la distancia fue el 1,85% a favor del oficialismo.
Después hay departamentos en los que no habrá ninguna modificación en cuanto a la obtención de las bancas. Marcos Juárez mostró una de las diferencias más importantes, en este caso a favor de Juntos por el Cambio, y la banca departamental quedaba en manos de Carlos Atilio Carignano, que enfrentaba a un histórico del PJ y actual ministro provincial como Carlos Massei.
En la capital provincial ganó, como en todos los segmentos electorales, el oficialismo, que llevaba a Paulo Cassinerio como candidato departamental. Venció en esa instancia a Sebastián García Díaz, por algo más de 2 puntos, unos 14 mil votos, siempre según el recuento provisorio que, como se recordará, se detuvo en el 94,9% de las mesas.
En el caso de Río Cuarto, el ganador fue el intendente de Monte de los Gauchos, Ariel Grich, que se impuso con más holgura: 41% a 33% a Ricardo Reynoso, actual intendente de Chaján.
En el extremo sur, General Roca le dio el triunfo a Juntos por el Cambio y la banca quedará también para esa fuerza política que proponía a Oscar Saliba, el histórico dirigente radical de Huinca Renancó, como candidato a la Unicameral.

