Rostros y Rastros combustible | Consumo | viaje

Cómo ahorrar combustible con prácticas de manejo adecuadas

A la hora de cargar combustible nos tomamos la cabeza, cada vez cuesta más. Sin embargo, es posible que desconozcas que, sentado a volante, tenés muchas acciones a realizar para contribuir a que rinda más

Los autos se diseñan y fabrican para que consuman cada vez menos. Los vehículos diésel actuales ofrecen cifras de consumo de gasoil impensados hace unos años, y en algunos modelos pasa lo mismo con los que son a nafta. También es cierto que en nuestro país los combustibles cuestan cada vez más y por esto tiempos no abundan.

Según el sitio especializado Race “los motores de menor tamaño, cada vez más pequeños, con menor número de cilindros cuentan con evolucionados sistemas de gestión de combustión y permiten ahorrar en el consumo de combustible cumpliendo con la normativa en emisiones contaminantes prevista”.

Sin embargo, como usuarios, podemos ahorrar combustible aplicando una serie de trucos en la conducción y lograr este objetivo de una forma relativamente fácil, alcanzando incluso cifras de consumo un poco más bajas.

Planifica bien tu viaje

Puede no ser un viaje a otra ciudad, sino simplemente un trayecto que tengamos que dar dentro de la ciudad. Un viaje bien planificado te permitirá llegar a tu destino de la manera más rápida, fácil y segura, y ahorrando combustible. A veces nos resulta poco frecuente consultar la aplicación de mapas para llegar a un punto dentro de la misma ciudad en la que vivimos creyendo que sabemos exactamente el camino, pero luego nos damos cuenta que recorrimos cuadras de más, hasta dar con nuestro lugar de destino. Alargar solo diez minutos el viaje de una hora puede provocar un aumento del consumo de combustible de hasta un 14% más.

Comprobar la presión de tus neumáticos para reducir el consumo

Según el mismo sitio citado anteriormente “los neumáticos deben ir hinchados a la presión indicada por el fabricante y según las condiciones climatológicas (con mucho frío el neumático necesita un poco más de presión). Conducir usando neumáticos con una presión de 0,5 bares inferior a la correcta hace que el consumo aumente en un 2% en áreas urbanas y un 4% en las interurbanas”.

También es importante tener en cuenta que “cuando hagas un viaje con el coche muy cargado debes aumentar la presión de las ruedas. Su nivel suele estar indicado en la tapa del combustible o en la puerta del conductor y, si no, en las estaciones de servicio suele haber una tabla con las presiones de los vehículos según la marca y el modelo. Si no llevas correctamente inflados los neumáticos, la resistencia a la hora de rodar y avanzar será mayor y tu vehículo consumirá más.

Llevar lo imprescindible

Este punto se refiere principalmente a si vas a realizar un largo viaje en auto. Es importante racionalizar el volumen y el reparto de la carga. No solo es una cuestión de espacio, conducir con 100 kilos de peso innecesarios a bordo ocasiona que el consumo de combustible, en un coche de tamaño medio, se dispare hasta un 6%.

Si utilizas el coche diariamente te aconsejamos que hagas un repaso a todo lo que guardas en el baúl y te lleves a casa lo que no necesites. No utilices el coche de almacén. Es una forma fácil y práctica de gastar menos combustible y ahorrar al final del mes. Además, es muy peligroso viajar con carga en el habitáculo, especialmente si no está ubicada correctamente.

Arranque y puesta en marcha

Arranca el motor del auto sin pisar el acelerador: según el sitio Race “en los motores a nafta puedes iniciar la marcha inmediatamente después del arranque; en los motores diésel, espera unos segundos antes de comenzar a moverte”. La recomendación también esta puesta sobre usar la primera marcha sólo para el inicio. Cambiar a segunda velocidad a los 2 segundos o 6 metros aproximadamente. Comenzar a conducir lentamente (20 km/h en 5 segundos para ahorrar hasta un 11% de combustible) y evitar acelerar bruscamente.

Mantener la velocidad uniforme

Lo ideal es una velocidad lo más uniforme posible, buscar fluidez en la circulación evitando frenar, acelerar y cambiar de marcha si no es necesario. Para decelerar, levantá el pie del acelerador antes de accionar el pedal de freno, si la situación lo permite, puedes dejar que sea el freno motor el que actúe primero. “Si vas a frenar, hacerlo de forma suave y bajar un cambio en la marcha lo más tarde posible, con especial atención a las cuestas en bajada”, indican.

Circulando a más de unos 20 km/h con una marcha insertada, si no pisas el acelerador el consumo de carburante es prácticamente nulo. A un mínimo de revoluciones por minuto, el coche consume entre 0,5 y 0,7 litros/hora.

No mantengas el motor inactivo

En paradas prolongadas es recomendable apagar el motor, ya que como hemos explicado en el punto anterior, un motor aunque esté al mínimo de revoluciones igual consume combustible.

Aire acondicionado o ventanas abiertas: ¿qué gasta menos?

Según Rave hay que “usar el aire acondicionado cuando sea necesario de lo contrario, el coche gastará algo más de combustible, sobre todo si vas a baja velocidad. Para que tengas aire frío en el habitáculo entra en escena el compresor, un aparato que se acopla al motor y que es el principal responsable de que vayas fresco en verano. El hecho de que dependa del motor hace que éste tenga que trabajar más cuando tienes el aire acondicionado puesto y, por eso, tu vehículo consume más.

Cuando viajes en autopista el aire acondicionado será una mejor opción que abrir las ventanillas del coche; en el segundo caso, además de ser un riesgo para tu seguridad cuando viajas a alta velocidad, el hecho de que estén abiertas afecta directamente a la aerodinámica del vehículo. El viento entra en el interior del mismo y la resistencia contra el aire es mayor. Es aquí donde el consumo de combustible va a aumentar.

Lo recomendable es que, si quieres reducir el consumo de combustible, sobre todo si hace calor, en ciudad es mejor que vayas con las ventanillas bajadas (siempre que sea seguro) en lugar de llevar el aire acondicionado. En carretera, la situación es la contraria: mejor viajar con las ventanas cerradas y el aire acondicionado conectado.

Una conducción eficiente

Con la aplicación de unas técnicas de conducción eficiente, el conductor puede ahorrar hasta un 15% en combustible. Te explicamos algunas:

Usa el freno del motor

Si sueltas el acelerador cuando te das cuenta de que debes frenar, casi se detiene el suministro de combustible, con lo que su consumo se reduce hasta en un 2%. Conduce siempre con una distancia de seguridad adecuada y mantén un amplio campo de visión que te permita ver dos o tres vehículos por delante.

Aprovecha las bajadas

Utiliza los descensos para ahorrar en el consumo de combustible. Aprovecha la inercia para adelantar el cambio de marchas circulando a bajas revoluciones.

En las subidas, retrasa al máximo la reducción de marcha, incrementando ligeramente la presión sobre el acelerador, aunque nunca pisando a fondo.

Otras ventajas

Si aplicas estas técnicas vas a mejorar el confort de conducción, ya que evita frenadas y aceleradas bruscas, aumenta la seguridad vial gracias a una conducción anticipada que te da más tiempo para reaccionar.

Recordá que el consumo en ciudad es el mayor de todos. Esto se debe a que realizas una conducción irregular donde aceleras y frenas continuamente. Mientras que el consumo en carretera es el de menor consumo por ser más constante.

Por Fernanda Bireni