El Gobierno acordó finalmente con las petroleras YPF, Pan American Energy y Shell Argentina un congelamiento de precios en los combustibles por dos meses, informó anoche el Ministerio de Energía.
El acuerdo regirá durante mayo y junio de 2018, y las empresas podrán "compensar" costos en el segundo semestre del año.
A través de un comunicado, la cartera conducida por Juan José Aranguren sostuvo que invitará a las demás empresas del sector a suscribir este acuerdo "con el fin de amortiguar los efectos de dichos aumentos en el precio local de los combustibles y contribuir a la estabilización en el corto plazo de los precios de la economía".
Informó que invitó a las "refinadoras y comercializadoras que actúan en el país al acuerdo de estabilidad de precios, por el que las citadas empresas aceptan mantener los precios actualmente vigentes de los combustibles, antes de impuestos, durante mayo y junio".
A cambio del congelamiento de precios por dos meses, el Gobierno les concedió a las empresas "compensar las diferencias resultantes de las variaciones de costos acumuladas en ese período durante un período de seis meses a partir del 1° de julio de 2018".
Según la cartera, el acuerdo, como "medida de excepción", permitirá mitigar el efecto de las variaciones de costos mencionadas, propiciar una adecuación más paulatina de los precios locales de los combustibles y atenuar la incidencia de tales variaciones en los precios de la economía, en favor del interés económico general".
A través de un comunicado, la cartera conducida por Juan José Aranguren sostuvo que invitará a las demás empresas del sector a suscribir este acuerdo "con el fin de amortiguar los efectos de dichos aumentos en el precio local de los combustibles y contribuir a la estabilización en el corto plazo de los precios de la economía".
Informó que invitó a las "refinadoras y comercializadoras que actúan en el país al acuerdo de estabilidad de precios, por el que las citadas empresas aceptan mantener los precios actualmente vigentes de los combustibles, antes de impuestos, durante mayo y junio".
A cambio del congelamiento de precios por dos meses, el Gobierno les concedió a las empresas "compensar las diferencias resultantes de las variaciones de costos acumuladas en ese período durante un período de seis meses a partir del 1° de julio de 2018".
Según la cartera, el acuerdo, como "medida de excepción", permitirá mitigar el efecto de las variaciones de costos mencionadas, propiciar una adecuación más paulatina de los precios locales de los combustibles y atenuar la incidencia de tales variaciones en los precios de la economía, en favor del interés económico general".

