Con el aumento en el precio de los combustibles de Shell y Axion, llenar el tanque del auto ya cuesta 175 pesos más que en diciembre del año pasado, lo que implica una suba cercana al 12 por ciento. Esa diferencia surge de la comparación entre lo que valían los 50 litros de premium de Shell a principios de diciembre pasado ($ 30) y el precio actual ($ 33,49).
Las petroleras Axion y Shell aumentaron ayer un 4,5 por ciento promedio los precios de sus combustibles líquidos, con lo que alcanzaron un alza acumulada de 13,5 por ciento promedio en lo que va del año.
Sin embargo, en Río Cuarto, el incremento impactó en forma diferenciada sobre los valores de cada una de las naftas que las petroleras comercializan.
En ese sentido, desde una estación de servicio Axion de la ciudad explicaron que el incremento impactó de la siguiente manera a la pizarra de los precios:
- Súper: trepó de $ 27,61 a $ 28,77.
- Premium: pasó de $ 31.29 a $ 32.85.
- Diésel: saltó de $ 23,20 a $ 24,48.
- Eurodiésel: estaba en $ 27,75 y quedó en $ 29,50.
Un ejemplo concreto permite graficar mejor el impacto del aumento. Por caso, el litro de nafta premium de la marca Shell costaba en diciembre del año pasado $ 30, y completar el tanque, $ 1.500.
Al día de hoy, cuando un litro del mismo combustible cuesta $ 33,49, completar el tanque insume $ 1.675.
En ese caso, el incremento del precio se ubica un poco por debajo del promedio general de aumentos, ya que implica una diferencia del 11,7 por ciento en la comparación entre diciembre del año pasado y los valores que rigen desde ayer.
Por otra parte, el GNC experimentó un aumento de un 22 por ciento esta semana, después de que el Ministerio de Energía aplicó una suba del 30 por ciento en el costo del metro cúbico de gas domiciliario.
A su turno, Marcelo Espíndola, del gremio de los playeros de estaciones de servicio (AGTPAC), explicó que la suba del etanol es la razón del incremento en los precios de todos los combustibles.
“Los precios de los combustibles están liberados desde diciembre en la Argentina y las empresas refinadoras tienen la potestad de fijar el precio que les resulte más atractivo de acuerdo a sus costos y a la rentabilidad”, señaló el dirigente.
“Nosotros vemos la energía como un derecho humano, un bien social que sirva para el desarrollo de la economía, y no como una mercancía, tal como la conciben las petroleras y multinacionales”, indicó Espíndola.
“Hay que cambiar la matriz energética e investigar a las compañías para saber a ciencia cierta si hace falta aumentar las tarifas”, agregó el dirigente sindical.
Vienen más aumentos
Por otro lado, sostuvo que los combustibles seguirán aumentando porque “no hay políticas para beneficiar al pueblo, sino a las trasnacionales. Vaca Muerta ya está entregada. Ojalá que alguien piense en el pueblo y no en los beneficios económicos, pero no lo veo en un futuro cercano”, precisó.
En este sentido, se conoció en las últimas horas, en el ámbito nacional, que varias fuentes del mercado de los combustibles no descartan que en las próximas semanas haya un nuevo incremento debido a que el ajuste de este jueves "se quedó corto" respecto del movimiento de las variables que definen los costos de producción.
Los precios de las naftas se mueven por tres factores: el valor internacional del petróleo; los movimientos del tipo de cambio; y el valor del bioetanol con el que se cortan al 12% en la actualidad.
El último incremento en los precios de las naftas se había registrado el 7 de febrero cuando la empresa Shell ajustó un 3,5% sus valores de venta al público, completando una saga iniciada por el resto de las compañías privadas.
Sin embargo, en Río Cuarto, el incremento impactó en forma diferenciada sobre los valores de cada una de las naftas que las petroleras comercializan.
En ese sentido, desde una estación de servicio Axion de la ciudad explicaron que el incremento impactó de la siguiente manera a la pizarra de los precios:
- Súper: trepó de $ 27,61 a $ 28,77.
- Premium: pasó de $ 31.29 a $ 32.85.
- Diésel: saltó de $ 23,20 a $ 24,48.
- Eurodiésel: estaba en $ 27,75 y quedó en $ 29,50.
Un ejemplo concreto permite graficar mejor el impacto del aumento. Por caso, el litro de nafta premium de la marca Shell costaba en diciembre del año pasado $ 30, y completar el tanque, $ 1.500.
Al día de hoy, cuando un litro del mismo combustible cuesta $ 33,49, completar el tanque insume $ 1.675.
En ese caso, el incremento del precio se ubica un poco por debajo del promedio general de aumentos, ya que implica una diferencia del 11,7 por ciento en la comparación entre diciembre del año pasado y los valores que rigen desde ayer.
Por otra parte, el GNC experimentó un aumento de un 22 por ciento esta semana, después de que el Ministerio de Energía aplicó una suba del 30 por ciento en el costo del metro cúbico de gas domiciliario.
A su turno, Marcelo Espíndola, del gremio de los playeros de estaciones de servicio (AGTPAC), explicó que la suba del etanol es la razón del incremento en los precios de todos los combustibles.
“Los precios de los combustibles están liberados desde diciembre en la Argentina y las empresas refinadoras tienen la potestad de fijar el precio que les resulte más atractivo de acuerdo a sus costos y a la rentabilidad”, señaló el dirigente.
“Nosotros vemos la energía como un derecho humano, un bien social que sirva para el desarrollo de la economía, y no como una mercancía, tal como la conciben las petroleras y multinacionales”, indicó Espíndola.
“Hay que cambiar la matriz energética e investigar a las compañías para saber a ciencia cierta si hace falta aumentar las tarifas”, agregó el dirigente sindical.
Vienen más aumentos
Por otro lado, sostuvo que los combustibles seguirán aumentando porque “no hay políticas para beneficiar al pueblo, sino a las trasnacionales. Vaca Muerta ya está entregada. Ojalá que alguien piense en el pueblo y no en los beneficios económicos, pero no lo veo en un futuro cercano”, precisó.
En este sentido, se conoció en las últimas horas, en el ámbito nacional, que varias fuentes del mercado de los combustibles no descartan que en las próximas semanas haya un nuevo incremento debido a que el ajuste de este jueves "se quedó corto" respecto del movimiento de las variables que definen los costos de producción.
Los precios de las naftas se mueven por tres factores: el valor internacional del petróleo; los movimientos del tipo de cambio; y el valor del bioetanol con el que se cortan al 12% en la actualidad.
El último incremento en los precios de las naftas se había registrado el 7 de febrero cuando la empresa Shell ajustó un 3,5% sus valores de venta al público, completando una saga iniciada por el resto de las compañías privadas.

