En horas del mediodía, se presentó en el Polo Judicial local el comerciante que hace unos diez días ultimó de dos balazos a un sujeto en ocasión de robo en el domicilio donde reside y cuenta con el negocio como anexo.
El vendedor se presentó ante la requisitoria de la Justicia pero omitió prestar declaración indagatoria y solicitó 24 horas para constituir un abogado que lo represente en la causa.
En tanto, la familia del fallecido se constituyó como querellante.
Tensa calma
A poco más de una semana del crimen, el comerciante que le provocó la muerte al ladrón con dos disparos de arma de fuego no reabrió su negocio, y los vecinos de ese sector de barrio Alberdi siguen alertas por temor a nuevos episodios violentos.
Tras el hecho de sangre, el negocio de venta de celulares de Pasteur al 500 no reabrió sus puertas, frente al temor por eventuales represalias.
Después de contar con una consigna policial permanente durante casi una semana, la vivienda del hombre -imputado por homicidio calificado por uso de arma de fuego pero libre-, finalmente quedó sin custodia.
En el sector, los vecinos aseguran que la zona está calma y que no hubo ningún episodio de violencia en estos días, pero también están alertas por posibles vendettas.
“Lamentablemente, en el barrio estamos acostumbrados a que las cosas se suelen arreglar de esta forma. Por ahora, no ha pasado nada y esperamos que siga así”, dijo Esteban, uno de los residentes de la calle Pasteur.
Además, detalló que el comerciante es relativamente nuevo en el barrio y que, por lo que lo llegó a conocer, hasta el momento se mostraba como un hombre tranquilo y educado.
Gloria, una mujer que tiene su casa cerca del lugar de los hechos, manifestó su temor a que se produzcan represalias de parte de la familia del fallecido.
“Lo que yo puedo decir es que hay temor de que en algún momento haya represalias contra este vecino. No creo que vaya a abrir de nuevo el negocio”, indicó.
Más tranquilo se siente Oscar, otro de los que viven en la zona. “El barrio está tranquilo y después de esto no ha pasado nada más. Para mí, es una zona tranquila, pero hay que tener cuidado. Se ven patrulleros, siempre”, dijo.

