La original iniciativa se observa en muchos locales de calle Rivadavia y también en el bulevar Roca, entre otros puntos comerciales de la ciudad y busca poner sobre la mesa la realidad de muchos sectores comerciales que cumplieron un mes seguido de puertas cerradas y enfrentan la posibilidad de extender ese plazo si es que se confirma la decisión del gobierno nacional de prorrogar la cuarentena.
Los comerciantes advierten que están “al límite” y que no tienen posibilidades de continuar con las puertas totalmente cerradas. Un grupo de autoconvocados planteó al intendente mediante una carta y ayer directamente un pedido de beneficios impositivos y acciones para lograr bajas en los alquileres de los locales.

