Rostros y Rastros comunicación | oratorio | Alejandra Olivero

El poder de la palabra: dominar el arte de hablar en público

Los seres humanos somos seres sociales que hemos basado gran parte de nuestra evolución en la capacidad para comunicarnos, sin embargo, hablar frente a un público, puede llegar a ser una acción que a más de uno paraliza

La capacidad de hablar es lo que diferencia al ser humano de las otras especies. El lenguaje oral es una acción propia del hombre y es uno de sus rasgos evolutivos clave, que permitió la interacción social.

El habla es un tipo de lenguaje que el ser humano utiliza para comunicarse, manifestar conocimientos, ideas, recuerdos, deseos, con otras personas. Nos permite establecer un contacto con los otros siendo de esta manera la vía principal de comunicación y la más utilizada a nivel mundial. Su unidad fundamental es la palabra, una combinación lineal de sonidos que cuenta con un inicio y un fin en el tiempo, y cuyos componentes requieren de un orden específico para ser comprendidos, conforme a las reglas de cada idioma, o sea, cada código de comunicación.

Los seres humanos somos seres sociales que hemos basado gran parte de nuestra evolución en la capacidad para comunicarnos. Por eso, a pesar de los cambios tecnológicos, saber transmitir oralmente las ideas de forma correcta y eficaz es y será siempre una habilidad clave para el éxito. Una cosa es poder entablar una comunicación oral con nuestros pares en nuestro día a día de manera descontracturada, y otra muy diferente hablar en público, que puede llegar a ser una acción que a más de uno paraliza.

Estar frente a una audiencia, grande o pequeña, puede generar ansiedad y nerviosismo, aún en las personas más seguras de sí mismas. Es aquí en donde entra el concepto de oratoria, un recurso fundamental para dominar el arte de hablar en público.

Le consultamos a la Locutora Nacional ISER M.P 11.887 Alejandra Olivero, sobre cuál es la importancia de la oratoria, si es posible desarrollarla y ponerla en práctica y cómo podemos lograr dominar el arte de hablar en público.

El poder de la oratoria

Expresarse correctamente es una necesidad, no solo para que el otro nos entienda sino también en el campo de desarrollo profesional. Saber hablar en público permite exponer y presentar de manera efectiva un pensamiento, punto de vista o idea.

“La oratoria, según los manuales de estilo, es el “arte del buen decir”., esto significa que es saber comunicar. Es tener un discurso simple y elocuente, pudiendo llegar al otro sin recurrir a grandes artilugios. Es ser, lisa y llanamente, claros y directos con lo que queremos decir. Es la capacidad humana para hablar de forma fluida y con propiedad, para convencer al oyente”, comenzó la profesional.

El arte de hablar en público, también conocido como public speaking u oratoria, es cada vez más importante en el mundo, sobre todo en el campo profesional y laboral. Según la BBC, la comunicación oral y las habilidades de presentación son, las competencias más buscadas por los empleadores. Al mismo tiempo, informa la compañía inglesa, de las personas que usaron la oratoria en su trabajo, el 70% dijo que fue crítica para su éxito. Dominar la oratoria significa captar la atención y el interés de los oyentes, ya sea una charla, hacer una presentación, entrevista o incluso intervenir en una reunión de trabajo.

“Nuestro idioma es rico en palabras, modismos y recursos estilísticos, y si bien no es necesario conocerlos a todos, la clave radica en organizar de manera precisa, lo que necesitamos comunicar. Si el o los otros pueden entendernos sin dobleces ni dudas, la misión estará cumplida”, indicó.

Tips para animarte a hablar en público

“Para lograr ser claros y un buen entendimiento, necesitamos tener en cuenta varios elementos”, destacó la locutora.

- Un discurso ordenado, respetando la estructura de toda narración clásica: introducción, nudo y desenlace. Planificar tu discurso es esencial. Podés sumar anécdotas o historias para llamar la atención de tu audiencia.

- El “cómo” lo digo también es fundamental: articular de forma clara, gesticulando cada palabra.

- La expresividad de lo físico es central: mirar al otro, lo incluye y lo interpela, obligándolo si se quiere, a estar atento. En tiempos de pantallas, mirar y escuchar se tornó central.

- Ser auténtico. Fingir ser quien no somos, sólo generará más confusión en lo que decimos. Enfocarte en comunicar tu mensaje de manera auténtica y real hará que tu presentación sea más poderosa y conectará mejor con tu audiencia.

- No esperes a dejar de ponerte nervioso porque eso no va a suceder. Acepta que es algo natural y que la práctica constante te ayudará a sentirte más cómodo con el tiempo.

- La práctica es fundamental para ganar confianza. Podés grabarte para autocorregirte.

- Antes de empezar tenes que tener en claro que la audiencia está ahí para escucharte y aprender algo nuevo, y que eso de lo que vas a hablar vos lo conoces.

- Una buena idea es la de observar vídeos de oradores conocidos para inspirarse. Si bien es bueno desarrollar un estilo propio, el observar nos puede brindar herramientas que podamos aplicar.

- Es importante que sepas que no pasa nada si te equivocas o si te olvidás alguna parte de tu discurso. La audiencia no espera la perfección, sino autenticidad y sinceridad.

“Cabe aclarar que, aunque parece simple, no lo es. Hay un ejemplo claro que lo resume: entre lo que yo digo y lo que tu interpretas, hay un mundo de distancia. Aparentemente, ahí está el secreto. Que los códigos que se manejen sean similares a ese público al cual te vas a enfrentar”, detalló.

Por último, afirmó, “todos podemos aprender a desarrollar el arte del habla si nos lo proponemos, ejercitamos y ponemos en práctica las herramientas necesarias, para convertirnos en buenos oradores”, concluyó.

Por Julieta Varroni