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El Concejo cumple tres años con altibajos en la tarea legislativa

Aunque se trataron proyectos interesantes, la actividad cayó significativamente durante los tiempos de campaña. Muchos de los temas más importantes fueron enviados por el Ejecutivo. El debe y el haber del Parlamento local

La actual composición del Concejo Deliberante cumple tres años, en paralelo al gobierno de Juan Manuel Llamosas. Si bien ha tratado iniciativas interesantes, en líneas generales avanzó a un ritmo  menor al esperado, de acuerdo a las expectativas generadas por los propios concejales al momento de asumir, en julio de 2016. 

Aunque la actividad no se interrumpió nunca y se sesionó durante casi todas las semanas, el nivel de trabajo disminuyó significativamente en tiempos de campañas electorales, tanto en 2017 como en 2019, pese a que en ningún caso se definieron cargos locales. 

El trabajo entre los ediles no fue parejo, más allá de que todos presentaron iniciativas. Algunos de los parlamentarios tuvieron un bajo rendimiento y no generaron expedientes de relevancia. 

Al mismo tiempo, hay que decir que la mayoría de los temas de trascendencia fueron marcados por el Ejecutivo y que prosperaron muy pocos proyectos de la oposición. 

Hubo una exagerada cantidad de entregas de reconocimientos y declaraciones. De hecho, hubo sesiones que se dedicaron exclusivamente a dar este tipo de distinciones.  

Las salidas a los barrios perdieron la regularidad que supieron tener en algún momento y las comisiones no funcionaron de manera óptima. 

A un año de que culminen sus mandatos, los concejales tienen el desafío de resolver cuestiones fundamentales, como el caso de la modificación de la Carta Orgánica para definir la Junta Electoral Municipal, órgano que deberá controlar la elección del 2020. 

Pese a que la Comisión de Reforma Política se reunió hace unos días (después de un año sin funcionar) para tratar el tema, el oficialismo podría haber iniciado la discusión con una anticipación mayor y no apremiado por los tiempos, ya que la cuestión debe estar resuelta cuanto antes. 

La regulación de la noche es otro aspecto que está pendiente. El Concejo tiene en tratamiento un expediente para que los chicos de 16 y 17 años puedan entrar a los boliches que venden bebidas alcohólicas, una de las demandas principales que se hicieron en las audiencias públicas que se desarrollaron el año pasado. 

Paralelamente, el Legislativo también debe abordar compromisos que asumió públicamente con vecinos e instituciones, como el caso del financiamiento para Bomberos Voluntarios.

Lo bueno

Más allá de los puntos negativos, es conveniente resaltar lo bueno. En ese sentido, se destacan proyectos como el Parlamento del Gran Río Cuarto, que permitió darle mayor formalidad al trabajo que se venía realizando entre Río Cuarto, Holmberg y Las Higueras. Ya se desarrollaron las primeras reuniones y se espera que pronto se avance sobre cuestiones concretas. 

El Parlamento Estudiantil le abrió la puerta a la participación de los jóvenes que están cursando el secundario. Se trataron interesantes iniciativas, abarcando diferentes temáticas. 

El desarrollo de audiencias públicas para analizar la diversión nocturna de los jóvenes es otro hecho a subrayar, ya que permitió que chicas, chicos y adultos opinen respecto a qué hacer con el esparcimiento adolescente. 

La creación del Observatorio de Migrantes es otra buena idea que llegó para atender parte de las necesidades de los ciudadanos extranjeros que eligieron Río Cuarto para vivir. 

El trabajo para lograr la Reserva del río Cuarto y la constitución de la mesa Chocancharava también fueron avances importantes. 

La conformación del Consejo del Arbolado Público es otro punto interesante. Fue una propuesta de la oposición tomada por el oficialismo y convertida en ordenanza.

Veredas accesibles 

La necesidad de contar con veredas más accesibles fue un tema que se instaló gracias a la insistencia de los concejales. Hace poco se votó un expediente y en estos días arrancó la tarea de generar conciencia entre los frentistas para que mantengan las aceras en condiciones. 

También se aprobó un expediente para adherir a una ley provincial para que el Municipio avance en obras públicas que fomenten el uso de las bicicletas.

En otro orden, se sancionó, después de varios meses de debate, una normativa para controlar la producción de cerveza artesanal, una actividad que está en pleno auge por estos días en la ciudad. 

A su vez, se votó la ordenanza que prohíbe el uso de pirotecnia ruidosa, en defensa de las personas mayores, de los vecinos que padecen algunas enfermedades y de los animales. 

Aunque no surgieron del seno del Concejo, también vale destacar proyectos como la incorporación de la licencia para agentes municipales víctimas de violencia de género, la ampliación de la licencia para empleados estatales gestantes y no gestantes, la regulación de las superficies comerciales (almacenes, autoservicios y supermercados), el Código de Higiene Urbana y el Código de Discapacidad.

Finalmente, muchos de los proyectos que se aprobaron están a la espera de que el Ejecutivo los implemente. Es necesario que las palabras se traduzcan en hechos y que la letra escrita no pase a ser letra muerta.