Aldo Etcheverry, quien hace 20 años era jefe de la Unidad Departamental de la Policía de Córdoba en Río Cuarto, recordó la tarea que tuvieron que desempeñar para acompañar las manifestaciones que se hicieron en diciembre de 2001 y enero de 2002. Al respecto, el excomisario dijo que se vivió un tiempo de mucha tensión y que el momento más crítico se dio cuando los manifestantes atacaron el Concejo Deliberante y escracharon las casas de algunos dirigentes políticos, como Humberto Roggero.
“En Río Cuarto se dio un efecto cascada. Lo que pasó primero en las grandes ciudades comenzó a darse acá. Durante las movilizaciones en las que se pedía ‘que se vayan todos’ tuvimos mucho trabajo. El evento más desagradable fue cuando atacaron el Concejo y tiraron aceite quemado y brea. Fue una situación compleja, pero la pudimos contener. Es decir, se pudo garantizar la seguridad de los concejales y de todos los que estaban allí. Fue un momento difícil”, puntualizó Etcheverry.
El Concejo fue el epicentro de los reclamos.En enero de 2002 se produjo el ataque más grave. Hubo heridos y detenidos debido al desborde.
“Cuando se organizaban las marchas, hablábamos con los referentes para ver los recorridos y colaborar para que todo se desarrolle con normalidad. Sin ninguna intención de ejercer un control fuerte, buscamos acompañar. Así fueron transcurriendo las semanas, hasta que todo se desactivó”, agregó el exjefe de la Policía.
-Aquí no hubo saqueos como en otras ciudades de la Argentina…
-Tuvimos amenazas de saqueos, especialmente sobre algunos supermercados de Banda Norte. Se quiso replicar lo que pasaba en otros lugares del país. Creo que no tenía que ver con la condición socioeconómica, sino con una situación social que se quiso replicar. Es decir, la gente se creyó con derecho de ir a saquear porque veía que eso estaba sucediendo en otros lugares. En Río Cuarto se trabajó mucho sobre la contención social. La Municipalidad hizo un buen trabajo y nosotros acompañamos. Por suerte, no se pasó a mayores. En cuanto al delito común, se mantuvo en los niveles habituales, no hubo más hechos por la crisis.
-¿Lo del 2001 fue más crítico que lo generado por la huelga de la Policía de Córdoba en 2013?
-Yo no estuve en Río Cuarto en 2013. Por lo general, las huelgas policiales impactan en las grandes ciudades. Creo que en 2013 todo se concentró en Córdoba capital. En 2001 hubo un momento de mucha tensión. Se hizo mucha prevención, sobre todo en los supermercados. Lo más difícil fue el ataque en el Concejo, donde hubo algunos detenidos y heridos leves. Nunca hubo represión violenta ni mucho menos. El clima social era raro.
“Hubo refuerzos permanentes. El cien por ciento de la gente estaba a disposición. Cuando se desarrollaron las diferentes movilizaciones tuvimos la gente necesaria para actuar”, afirmó el exjefe de la Policía.
-¿Todos los efectivos tuvieron que estar a disposición durante diciembre de 2001 y enero de 2002?
-Sí, hubo refuerzos permanentes. El cien por ciento de la gente estaba a disposición. Cuando se desarrollaron las diferentes movilizaciones tuvimos la gente necesaria para actuar. Algunos estaban uniformados y otros, de civil, pero siempre fue a modo de acompañamiento. Recuerdo que eran protestas largas, pero no tuvimos grandes apremios. El ánimo de la gente no era el mejor y había una desconfianza generalizada sobre toda la dirigencia política.
Nicolás Cheetham. Redacción Puntal

