El dirigente santafesino hace un balance del primer tramo de gestión y advierte que hay grandes desafíos por delante, como la discusión de las reformas laboral y tributaria de las que pretenden ser parte y sobre las que están terminando de desarrollar una propuesta propia para sumar al debate.
En ese marco, remarcó que la expectativa es que “para fines de 2027 ya no haya retenciones en la Argentina”, en línea con lo que vienen planteando otros dirigentes y entidades del agro.
“Siento una gran satisfacción que hayan elegido no solamente al presidente, sino prácticamente a toda la mesa directiva nuevamente por dos años. Es un desafío doble, una responsabilidad doble”, indicó Castagnani sobre la decisión de los representantes de CRA de sostenerlo al frente de la entidad.
Y luego detalló lo que se viene: “Los objetivos para estos dos años son más que importantes, no solamente para la producción en sí, sino para las leyes que necesita el país. Empezando por una reforma a la ley impositiva y a la laboral, que diría que son las dos inmediatas. Y por supuesto que dentro de la impositiva entran las retenciones”, puntualizó el presidente de CRA.
Pero Castagnani hizo una advertencia: “Cuando hablamos de impuestos no sólo hablamos de retenciones, pretendemos que también se evalúe la presión impositiva de las provincias y los municipios, porque a veces uno habla de presión impositiva y piensa únicamente en la nacional y la presión impositiva provincial y municipal, en algunos casos tienen la misma dimensión”.
Puertas adentro, Castagnani también observó desafíos gremiales que deberá transitar en estos dos años: “Debemos seguir esta política, hemos recorrido casi todas las provincias del país, hemos visitado más de 55 rurales en el curso de este tiempo, y que a nosotros nos enriquece, porque hablamos directamente con los productores y más que nada estamos en los lugares donde están las problemáticas y los reclamos, porque se comprende distinto que cuando a uno se lo cuentan”.
Por eso el presidente de CRA destacó el rol de las 16 confederaciones, entre las que está Cartez, que colaboran en ese vínculo con las distintas realidades del país.
Aunque muchos problemas se parecen o siguen sin solución, ¿hay un contexto distinto al de hace uno o dos años para el sector?
La política es muy dinámica, nos tocó vivir momentos difíciles y no quiere decir que lo que venga sea fácil, pero creo que después del resultado electoral se ha trazado un camino que, a la vez, nos exige más política gubernamental, no solamente visitar más rurales y estar con nuestra gente, sino hacer una acción muy fuerte en el Congreso para que estas leyes que mencionamos puedan tener buen fin. La entidad siempre apostó al diálogo y al consenso, y lo vamos a seguir haciendo, pero esto no quiere decir que no presentemos nuestros diferentes puntos de vista. Ahora esperamos que estos dos años sean dos años donde empecemos a despegar, empecemos a lograr que este país con tanta riqueza climática, de tierra y de productores dispuestos a este desafío, se recupere fuerte. Hasta acá está a la vista que las leyes o las políticas para el sector no nos han favorecido, porque estamos estancados en ganadería o incluso peor porque este año se perdieron un millón de cabezas. Mientras, hay países vecinos que han duplicado su producción y nosotros, con una presión positiva asfixiante, estamos realmente limitados.
Ahora esas discusiones reformistas están sobre la mesa, ¿ustedes van a buscar o ya tienen participación en esos debates?
Nosotros vamos a entrar en esos debates, pero, como entidad, estamos elaborando proyectos propios para aportar. O sea, el mandato del Consejo de CRA de esta semana fue estar en el debate, estar trabajando con los legisladores, pero, a la vez, también estamos elaborando ideas propias para aportar porque creo que tenemos que lograr una ley que beneficie a todos, ese es el espíritu de CRA.
¿Y para adelante, imagina un panorama positivo?, ¿cómo ve al sector en estos dos años?
Creo que las perspectivas son mejores que hace un tiempo atrás, por varios motivos. Creo que políticamente se ha trazado un camino que, este comentario no es político partidario, es la realidad que sucedió, da apertura que estemos hablando de reforma laboral, reforma impositiva, y puntualmente hay sectores como la ganadería que tienen un horizonte muy importante. Y en materia de granos, si nosotros logramos eliminar estas benditas retenciones que tanto daño hacen al sector, va a haber una evolución importante. Después hay que hacer un seguimiento de las economías regionales que son tan importantes, desde la lana en la Patagonia, el ajo en Mendoza, que a veces no son economías que uno trata diariamente, pero son muy, muy importantes. Puedo nombrar el limón en Tucumán, la yerba mate en Corrientes, o sea, hay una serie de economías regionales que para cada zona son imprescindibles, crean arraigo, y ahí hay que trabajar. A las economías regionales se les han eliminado las retenciones, que eso es un buen mensaje, pero es todo a diario porque hay economías que hoy están bien y mañana cambian, porque también dependen del clima y del mercado.
¿Cree que en estos dos años hay posibilidades, o están las condiciones para que las retenciones finalmente sean eliminadas?
Esto va un poco impregnado con deseos, pero yo creo que en estos dos años este gobierno tiene que culminar con retenciones cero, eliminarlas directamente. Porque poder, se puede. De hecho se hizo, si bien por poco tiempo, pero quiere decir que esto se logra. También quedó demostrado que el sector responde en forma inmediata; entonces creo que el Gobierno tiene que tomar nota de eso, sabe que si nosotros como sector no tenemos retenciones, el productor agropecuario cuando le ingresa un poco más de dinero piensa en cambiar la cosechadora, el tractor y no irse a Miami. Eso lo tiene que saber el Gobierno, porque ese dinero se reinvierte y se va a ver reflejado en muy poco tiempo.