Aunque en el último tiempo se iniciaron nuevos proyectos educativos, todavía existe una superpoblación áulica en algunos establecimientos privados de la ciudad. Dicha situación se visualizó con mayor fuerza a partir de la pandemia de coronavirus y de la necesidad de implementar aforos para respetar el distanciamiento social entre los alumnos.
Richard Ordóñez, secretario general del Sindicato Argentino de Docentes Privados de Río Cuarto (Sadop), repasó datos de un informe realizado por el Consejo Económico y Social sobre este tema y destacó que muchas instituciones han generado mejoras en sus estructuras edilicias.
“Antes de la pandemia, el Consejo Económico y Social hizo un estudio que arrojó que en Río Cuarto hacían falta, al menos, cuatro ofertas educativas más a las ya existentes para cubrir los diferentes niveles en distintos puntos de la ciudad fuera del centro. Recientemente surgió el proyecto de la Sociedad Rural de comenzar con una escuela secundaria con orientación agroambiental que iniciará sus clases en 2022. Por otro lado, sabemos que se abrirá otra institución en Banda Norte con salas de 4 y 5 años en jardín y primer grado en primaria. Asimismo, algunas escuelas han mudado sus edificios del centro y otras se han ampliado”, precisó Ordóñez.
El Sadop destacó la inversión que se ha hecho en muchos edificios escolares.
“La superpoblación áulica es un tema que veníamos viendo. Sin embargo, la situación quedó más expuesta por la pandemia, a partir de la implementación de los aforos para mantener distancia entre los estudiantes. De hecho, algunos establecimientos seguían hasta hace unos días con la bimodalidad por cuestiones de infraestructura y porque el año se está por terminar y no quieren tomar el riesgo de incorporar presencialmente a todos los alumnos. En este último tiempo hemos inspeccionado casi todas las escuelas y hemos comprobado que se han hecho grandes esfuerzos económicos en materia de infraestructura”, agregó el sindicalista.
Cuotas y matrículas
A todo esto, al ser consultado sobre el valor de las cuotas y matrículas de los colegios privados, Ordóñez dijo que, aunque se lo relacione permanentemente, el incremento no tiene que ver con el aumento de sueldo para los docentes.
“No nos corresponde a nosotros analizar el costo de las cuotas. Nosotros representamos a los docentes y trabajamos por sus derechos. Más allá de eso, hay que decir que hay escuelas que utilizan la paritaria docente para anunciar aumentos. O sea, emparejan los incrementos de las cuotas con los de los salarios, pese a que el 88% de los docentes de Río Cuarto recibe subsidios del Estado. Por lo tanto, el aumento en los valores de las cuotas y las matrículas tiene que ver con el proceso inflacionario y no con los salarios”, expresó.
Sobre este punto, vale recordar que la Provincia aprobó dos incrementos por año y que los establecimientos están en condiciones de subir sus abonos por segunda vez a partir de noviembre. No obstante, no hay un porcentaje único para todas las instituciones.
“El aumento depende de las características de cada escuela, de los servicios que prestan y de si recibe o no aportes del Estado, entre otros puntos. Los responsables de las instituciones completan un cuadro y, a partir de los datos que cargan, la Provincia realiza una auditoría en la que se les da un valor estimado de posible incremento. Se hace colegio por colegio, no es masivo”, explicó a Puntal una fuente vinculada al Ministerio de Educación.

