El consumo en los comercios de proximidad registró una caída del 8,5% durante octubre, en un escenario que sigue mostrando señales de contracción y sin perspectivas claras de recuperación.
Las ventas continúan en picada y permanecen por debajo de los niveles registrados durante el mismo período del año pasado.
La situación, según describen los comerciantes, no es nueva. Desde hace varios meses el sector atraviesa un escenario complejo, marcado por la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores y la consecuente retracción de la demanda.
Cada vez cuesta más sostener los niveles de actividad, mientras las familias priorizan los gastos esenciales y reducen sus compras.
A este panorama se suma el incremento de los costos operativos, una combinación que golpea especialmente a los pequeños comercios y dificulta su continuidad.

