En julio, la Canasta Básica Alimentaria subió 1,4% y en lo que va del año ya cumula 24,3%.
“Una familia tipo necesitó $669.545 para no cruzar la línea de indigencia y el Salario Mínimo Vital y Móvil permitió cubrir sólo 16,7 días de alimentos básicos. En los últimos 12 meses el incremento fue de 41,5%”, se informó.
“El problema principal sigue siendo el poder adquisitivo. El comerciante vende menos porque la gente tiene que destinar una mayor parte de sus ingresos a gastos que no puede postergar”, dice la Fundación Colsecor.
“El consumo depende mucho del poder adquisitivo y hoy el salario real todavía está alrededor de un 10% por debajo de la inflación. Además, la gente hoy debe destinar una mayor parte de sus ingresos a pagar tarifas”, añade.
“Primero paga la luz, el gas, el transporte y recién después decide si compra ropa u otros bienes. Eso naturalmente contrae el consumo. Si una persona tiene que elegir entre pagar la luz o renovar una prenda de vestir, primero paga la luz, después compra alimentos y probablemente seleccione segundas marcas”, sostiene.
Por último, el 60 por ciento de las familias cordobesas sólo llega al 17 de cada mes y luego recurre a la tarjeta de crédito.