En términos porcentuales, entre los grandes distritos, el que menos perdió fue Santa Fe, con el 1,2% interanual. En cambio, CABA y Buenos Aires tuvieron un retroceso del 2,2% y 2,4% respectivamente.
Según el informe oficial del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la dinámica regional del empleo asalariado en mayo de 2026 mostró diferencias entre las distintas jurisdicciones del país.
En comparación con el mes anterior, diez de las veinticuatro jurisdicciones registraron un aumento del empleo, tres se mantuvieron estables, y en once se observó una contracción.
Las provincias que tuvieron el mayor dinamismo fueron San Juan (+0,5%), Catamarca (+0,5%), Neuquén (+0,5%) y Río Negro (+0,4%), todas asociadas a las actividades que muestran expansión en la economía argentina, como los hidrocarburos y la minería.
En contraste, otras provincias registraron disminuciones en el empleo asalariado formal privado, destacándose las caídas observadas en Tierra del Fuego (-1,2%), Santa Cruz (-0,6%), Chaco (-0,5%), Misiones (-0,4%), Ciudad Autónoma de Buenos Aires (- 0,3%), La Rioja (-0,3%), Jujuy (-0,3%) y Buenos Aires (-0,3%).
En cambio, en términos interanuales, tres jurisdicciones registraron aumentos en el nivel de empleo y veintiun mostraron variaciones negativas. Las provincias que crecieron fueron Neuquén (+4%), Río Negro (+3,7%) y San Juan (+2,5%), nuevamente ligadas a actividades dinámicas.
Por el contrario, las mayores caídas se concentraron principalmente en provincias de la Patagonia y del NEA: Tierra del Fuego tuvo un abrupto traspié al reflejar una baja del 12,3% de sus puestos formales privados. Le siguieron Misiones (-6,1%), Chubut (-5,8%), Corrientes (-5,5%), Formosa (-5,1%), Chaco (-5,1%) y Santa Cruz (-4,5%).
Los empleos en el país
A nivel nacional, la cantidad de trabajadores registrados también volvió a caer en mayo y sumó el tercer mes consecutivo en declive, según los datos oficiales.
“La información procesada del registro administrativo del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestra que en el quinto mes del año el número de trabajadores registrados del sector privado se contrajo por tercer mes consecutivo, aunque con una intensidad menor a la observada en los meses previos”, señaló un informe de la Secretaría de Trabajo.
Esto implica una pérdida de 12.000 empleos, al pasar de 12.797.600 en abril a 12.785.600. Un año atrás el total era de 12.861.000, con lo cual se destruyeron 110.000 puestos de trabajo, incluyendo allí el sector privado, el sector público y el trabajo en casas particulares.
Según la interpretación oficial, la moderación de la caída se explica por el crecimiento en el trabajo monotributista y en el sector de casas particulares.
“En cambio, el empleo asalariado en relación de dependencia del sector privado mantuvo la tendencia contractiva que ya acumula doce meses”, indicó el trabajo.
Por su parte, la información de junio de 2026 relevada por la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) en empresas localizadas en los principales centros urbanos indica que el empleo asalariado registrado volvió a mostrar una nueva disminución.
De acuerdo con los datos del SIPA, el trabajo registrado privado presentó una reducción del 0,1% intermensual en mayo de 2026, lo que representa una pérdida neta de aproximadamente 9 mil trabajadores.
Esta última variación porcentual implica una desaceleración de las caídas observadas en los dos meses anteriores: -0,2% en marzo y -0,3% en abril.
A diferencia de los dos meses previos, este declive no afectó de manera generalizada a todas las modalidades ocupacionales, sino que se concentró en las caídas observadas en el empleo asalariado y el trabajo autónomo.
El trabajo monotributista volvió a crecer en mayo de 2026, luego de dos meses de variaciones negativas. El incremento fue moderado, con la incorporación de 2.700 trabajadores (+0,1% respecto del mes anterior).
Más allá de la volatilidad que caracteriza a esta modalidad laboral, en los últimos doce meses se incorporaron más de 42 mil trabajadores (+2% interanual).
Otra modalidad que mostró un comportamiento positivo fue el trabajo en casas particulares. Esta categoría creció un 0,3% en mayo (cerca de 1.400 trabajadores nuevos), lo que confirma que hay un traspaso de personas que de un empleo formal pasan a uno informal.