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El consumo de videojuegos en tiempos de cuarentena

En tiempos de cuarentena debido a la pandemia de Covid-19, una de las industrias que más ha brillado por su vinculación directa con la capacidad de brindar entretenimiento y opciones para ocupar las horas de ocio desde la comodidad del hogar ha sido indudablemente la de los videojuegos. Gamers de todo tipo han acogido con gran placer esta situación forzada y han dado rienda suelta a maratones.

El consumo de videojuegos ha aumentado enormemente además porque muchas compañías están ofreciendo en estos meses títulos con grandes descuentos e incluso gratis, como por ejempo el llamado Total War Shogun 2 para la plataforma Steam, el juego de culto Journey junto con la trilogía de Uncharted para Playstation 4, y recientemente el ya famoso GTA V para PC como broche de oro, por mencionar algunas de las propuestas más destacadas.

Ubisoft, por su parte, habilitó gratuitamente sus más recientes propuestas educativas de la aclamada saga Assassin’s Creed, los Discovery Tour de la Antigua Grecia y Egipto, para conocer más acerca de las historias de esas antiguas civilizaciones, y el videojuego Rabbids Coding!, de reconocida apti- tud para que los más pequeños puedan aprender a programar de una forma más lúdica y divertida.

Un aporte valioso

Ciertamente se advierte que los videojuegos están en condiciones de colaborar con las medidas adoptadas por el gobierno nacional de mantener el distanciamiento social, divertirse en casa y pasar el tiempo sin necesidad de salir a la calle más que para la cobertura de las necesidades básicas de alimentación.

También pueden contribuir positivamente para bajar los niveles de ansiedad de los usuarios, evitar que estén pendientes todo el tiempo de las noticias sobre la pandemia en el minuto a minuto, y permitirles sociabilizar con amigos jugando online, en los casos en que los videojuegos sean aptos para ello.

Todo en su medida

La clave está en poder llevar adelante este aumento del consumo de videojuegos con moderación y responsabilidad, sin caer en excesos como pasarse noches enteras jugando sin parar, alimentarse a destiempo, evitar vínculos sociales dentro del hogar y relegar otras actividades de entretenimiento y recreación, que no son menos necesarias y valiosas.

Otra tentación a la que resulta muy fácil sucumbir resulta de la posibilidad que existe de descargar demasiados videojuegos, de manera gratuita cada vez que liberan alguno, o de manera paga porque están de oferta. En estos casos se podría llevar fácilmente a caer en un exceso de uso y de gasto económico.

En los casos de padres que deben trabajar en el hogar, es una excelente oportunidad para que puedan aprender un poco más sobre el mundo de los videojuegos, enterarse de qué es eso a lo que están jugando sus hijos y qué es lo que les atrae tanto de las diferentes variantes disponibles.

Además, tienen la oportunidad de poder chequear que el contenido al que se exponen sus hijos es adecuado para su edad, y por qué no, compartir con ellos la experiencia jugando a su lado.

Una propuesta responsable

Desde la Fundación Argentina de Videojuegos (FUNDAV) trabajamos con gran esfuerzo en la línea de salud sobre el uso responsable y saludable de los videojuegos. En ese sentido brindamos orientación a los interesados y respondemos consultas sobre la temática.

También efectuamos recomendaciones de videojuegos argentinos clasificados según su contenido, para aportar mayor claridad: https://fundav.com/uso-responsable-de-videojuegos/

Los videojuegos tienen la capacidad de convertirse en un excelente medio recreativo para combatir los niveles de ansiedad, angustia y estrés que se han disparado enormemente por causa de la pandemia de Covid-19, en tanto se establezcan límites adecuados de uso y consumo, para poder sobrellevar de la mejor forma esta situación sin precedentes.

En ese sentido, es conveniente tenerlos de aliados en lugar de distractores de nuestra cotidianeidad, que se encuentra hoy limitada y shockeada, pero sigue pujando por abrirse paso y salir fuera de nuestros hogares, con toda la fuerza de la pulsión de vida, por encima de nuestras pantallas.