El estudio analiza patrones de consumo de sustancias legales e ilegales, uso de pantallas y tecnologías, y algunos indicadores vinculados a la salud mental. El objetivo es dimensionar el fenómeno a nivel local e identificar tendencias relevantes para el diseño de políticas públicas.
Respecto del tabaco, el 44% de las personas encuestadas declaró haber fumado alguna vez, mientras que el 56% indicó no haberlo hecho. La edad de inicio se concentra principalmente durante la adolescencia, especialmente entre los 15 y 17 años, etapa que aparece como crítica para la prevención.
En relación con la intensidad del consumo, una proporción significativa de fumadores declaró consumir entre 3 y 10 cigarrillos diarios, aunque cerca del 60% consume más de 10 cigarrillos por día.
Por otro lado, en el consumo de alcohol se advierte una muy alta prevalencia en la población: 84,3% de las personas encuestadas declaró haber consumido alcohol alguna vez en su vida. La edad de inicio también se concentra en la adolescencia: el 23% comenzó entre los 12 y 14 años, mientras que el 56% entre los 15 y 17 años.
Actualmente, el consumo se describe mayormente como vinculado a eventos sociales, lo que según los especialistas evidencia su fuerte integración en prácticas de sociabilidad.
En cuanto al consumo de medicamentos ansiolíticos, tranquilizantes, antidepresivos o estimulantes: el 6,9% declaró consumirlos con receta médica y un 4,1% lo hace sin prescripción médica. Vale resaltar que se trata de sustancias con potencial de dependencia, lo que subraya la importancia de fortalecer estrategias de información y acceso a dispositivos de salud mental.
Respecto de las sustancias ilegales, la marihuana o cannabis aparece como la sustancia más frecuente, mientras que el consumo de cocaína, éxtasis o anfetaminas presenta niveles menores. La edad de inicio del consumo arranca entre los 15 y 20 años, lo que confirma nuevamente la adolescencia tardía y la juventud temprana como etapas clave para la prevención.
Finalmente, el estudio también indagó sobre el uso de dispositivos digitales. En cuanto al tiempo de uso: el 40,2% pasa entre 3 y 5 horas diarias frente a pantallas mientras que el 31,8% utiliza redes sociales entre 3 y 5 horas por día.