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Boca se ilusiona con su séptima Libertadores al compartir grupo con Cruzeiro, Barcelona y Universidad Católica

Con el gran objetivo de conquistar su séptimo trofeo en la competencia, el ´Xeneize´ se prepara para su debut.

El Grupo D de la Copa Libertadores de América 2026 que integra Boca junto a Cruzeiro de Brasil, Universidad Católica de Chile y Barcelona de Ecuador trae el grato recuerdo para el “Xeneize”.

Esto se debe a que cuando compartió grupo con el equipo brasileño y ecuatoriano fue campeón del torneo, en 1977 y 2003.

Este es un grupo con mucha historia y "mística", especialmente por los enfrentamientos contra Cruzeiro. El primer cruce por el máximo trofeo continental se dio en 1977, cuando el equipo dirigido por Juan Carlos "Toto" Lorenzo alcanzó la gloria máxima por primera vez, con aquel famoso penal que atajó Hugo Orlando Gatti a Vanderley y desató la locura en un Estadio Centenario colmado de miles de hinchas de Boca que cruzaron "el charco" para presenciar la final que ganó por penales el equipo argentino.

La campaña de Boca en esa decimoctava edición de la Copa Libertadores fue una clase maestra de solidez defensiva. Tras superar a River en el debut con un gol agónico de Roberto Mouzo, el Xeneize avanzó en su grupo (ante Peñarol y Defensor Sporting) sin recibir un solo gol.

Tras eliminar en semifinales a Deportivo Cali y Libertad, Boca llegó a su segunda final histórica (la primera había sido en 1963 contra el Santos de Pelé). El rival era el gigante brasileño, Cruzeiro, que venía de arrebatarle el título a River el año anterior.

Gatti, la camiseta blanca y el penal eterno

La final fue una batalla de pizarras. Boca ganó 1-0 en la Bombonera (Carlos Veglio) y Cruzeiro devolvió el golpe en Brasil con un tiro libre de Nelinho. El desempate, en el Estadio Centenario de Montevideo, quedó marcado por la mística. Y apareció la cábal del "Toto" Lorenzo. Para evitar la camiseta amarilla con la que habían perdido en Belo Horizonte, el técnico mandó a comprar camisetas blancas de apuro. Una decisión que pasó a la historia. También la historia marca que el partido debió suspenderse 24 horas por una densa niebla uruguaya, aumentando la tensión del desenlace.

Y así, tras 120 minutos de un tenso 0-0, la definición llegó a los penales. Boca anotó sus cinco disparos (Mouzo, Tesare, Zanabria, Pernía y Feldman). El último penal de Cruzeiro quedó en los pies de Vanderlei. El brasileño remató suave a la izquierda, pero Hugo Orlando Gatti voló, desvió el remate y desató el primer gran festejo continental del pueblo boquense.

En este 2026, Boca vuelve a verse las caras con su "primer amor" de finales. Aunque es fase de grupos, el peso de la historia juega. Aquel equipo de 1977 luego ganaría la Intercontinental ante el Borussia Mönchengladbach, iniciando la era dorada internacional del club.

Para el equipo de hoy, Cruzeiro representa el espejo de la máxima gloria: un rival duro, copero y con el que Boca aprendió a ser campeón de América.

Si Cruzeiro representa la génesis de la gloria, Barcelona de Ecuador simboliza la consolidación del "Virrey" Carlos Bianchi. En la Copa Libertadores 2003, Boca y el equipo ecuatoriano compartieron el Grupo 7. Los resultados (victoria 2-1 en Buenos Aires y empate 2-2 en Guayaquil) fueron el combustible necesario para un equipo que terminaría aplastando al Santos en la final y conquistando la Copa Intercontinental ante el Milan en Japón.

El historial ante el Barcelona de Ecuador es favorable (3 victorias, 2 empates y 1 derrota en 6 cruces), pero la carga simbólica de aquel 2003 es la que hoy ilusiona al hincha en este 2026.

En la Copa Libertadores 2000, el año en que empezó la era dorada de Carlos Bianchi, Boca Juniors y la Universidad Católica de Chile compartieron el Grupo 2 (junto a Peñarol y Blooming). Ese año, Boca no solo enfrentó a los chilenos, y le ganó los dos partidos ( 2-1 en Buenos Aires el 2 de marzo y 3-1 en Santiago el 12 de abril de ese año), sino que terminó siendo Campeón de América tras 22 años de sequía después de vencer al Palmeiras, en Brasil. Luego se consagraría campeón Intercontinental en Tokio al derrotar Real Madrid, 2 a 1, con dos goles de Martín Palermo. Para el equipo español convirtió Roberto Carlos.__IP__

En este 2026, el Grupo D se presenta como un espejo de la máxima gloria. Boca vuelve a verse las caras con sus "viejos amores" de finales y consagraciones. Aunque la competencia ha evolucionado y los contextos son otros, el peso de la historia juega en cada rincón de la Bombonera. Para el equipo de hoy, estos rivales no son solo obstáculos, sino señales de un camino que ya ha sido recorrido con éxito. Como bien sabe el pueblo boquense, la mística no se compra, se hereda.