Tranquera Abierta | Córdoba | trigo | cosecha

La campaña triguera en Córdoba, con el menor valor histórico

El precio bruto alcanzó apenas los US$ 378 millones, muy por debajo del promedio

La campaña de trigo en la provincia comenzó con una luz de alerta: la menor superficie sembrada en 5 años por una serie de variables, dominadas principalmente por la escasez de agua en el suelo y las dudas sobre la recomposición de humedad en los perfiles, que finalmente se demoró más de lo previsto a pesar del cambio de ciclo entre Niña y Niño.

Más allá del pronóstico climático que no se cumplió tan rápidamente como se esperaba, hubo otras razones para que muchos productores decidan sembrar trigo este año. Una razón fue el precio del grano y la rentabilidad esperada del cultivo, ya que al salir de la campaña estival 2022/23 había mayores necesidades financieras que otros años, por lo que se decidió sembrar el cereal de invierno para disponer de capital a corto plazo con la cosecha. Otros motivos que tuvieron peso en la definición de siembra 2023/24 fueron la rotación de cultivos, el manejo tecnológico y la incertidumbre por intervenciones políticas en un año de cambio de gobierno.

Lo cierto es que esa misma demora en las lluvias motivó que la evolución de los cultivos comenzara a buen ritmo pero se fuera deteriorando a medida que avanzaba el calendario. El resultado final fue el de una producción de 1,53 millones de toneladas, lo que representó un 46% más que el año anterior, fuertemente dominado por la sequía.

De todos modos, en la comparación entre ciclos hubo otra diferencia más que empieza a preocupar ya a otros cultivos: los precios. La combinación entre volumen y precios fue para este último ciclo triguero la peor desde que la Bolsa de Cereales de Córdoba tiene registros. El valor bruto de la campaña cordobesa alcanzó apenas los US$ 378 millones. “Este valor se obtiene multiplicando la producción por el precio de exportación, y representa los ingresos totales para todos los actores de la cadena, incluido los derechos de exportación. Comparando con las campañas previas, el valor bruto de la producción sería US$ 296 millones menor al promedio histórico y US$ 35 millones más bajo que el de la campaña anterior (siempre a pesar de que hubo una caída del 46% en toneladas).

De esa manera, una conclusión es que el ciclo productivo no fue tan negativo a pesar de lo económico. Es que en términos de rindes, la última campaña fue mejor a la anterior y también a la de 2020. Redondeó 20,1 quintales contra los 15 y 18,6 respectivamente. Quedó lejos del ciclo 2021/22 que alcanzó rendimientos de 36,1 quintales por hectárea. Ese año el volumen total superó apenas las 4 millones de toneladas en Córdoba. De los últimos ciclos, el de mayor volumen fue 2019/20 con 4,6 millones de toneladas de granos.

En cuanto a superficie perdida, en este ciclo la cifra alcanzó las 105 mil hectáreas, que si bien es un número significativo sobre un total implantado de 1,5 millón, resultó de todos modos la mitad que el año anterior, cuando trepó a 220 mil.

En términos departamentales, la mayor parte de la producción se obtuvo en aquellos ubicados al este de la provincia, es decir, en San Justo, Marcos Juárez y Unión. Estos tres departamentos participaron con el 51 % del volumen total producido, dado que ocuparon el 45 % del área triguera.

En resumen, “en la campaña invernal 2023/24 se sembraron casi 970 mil hectáreas con trigo en la provincia de Córdoba, siendo la menor superficie desde la campaña 2015/16, donde fueron sembradas 967 mil. Respecto a la campaña precedente dicha área representa una variación negativa del 6 % y, comparada con la superficie promedio sembrada históricamente en Córdoba, la variación es del – 8 %”, explicó la Bolsa.

Y agregó: “Del total de superficie, un 10 % se destinó como cultivo de cobertura y el 11% se perdió debido a las malas condiciones climáticas. Así, el área efectivamente cosechada llegó a 762 mil hectáreas, 87 mil hectáreas más que el año anterior, pero 200 mil hectáreas menos que la superficie cosechada promedio (2007-2022) en la provincia”.

Según el informe, el 45% del área total se sembró en el este de Córdoba, concentrándose en San Justo, Marcos Juárez y Unión. Le siguen en orden de importancia los departamentos Río Cuarto, General Roca y Río Segundo, con un 10%, 8% y 7% respectivamente.

En términos generales, en los departamentos ubicados hacia el sur y sudeste de la provincia, la superficie sembrada con trigo disminuyó en la campaña 2023/24 respecto a la campaña anterior, mientras que, en aquellos ubicados hacia el oeste, centro y norte de Córdoba, la variación interanual fue positiva.