Tranquera Abierta | Córdoba

Las cosechas de soja y maíz, entre las más bajas de la historia para Córdoba

Para la oleaginosa es la peor campaña de la última década, mientras que en el caso del cereal no hay antecedentes desde 2008 con rindes tan escasos. El maní y el sorgo, también con resultados magros
La cosecha de maíz aún sigue adelante, pero los resultados finales ya están a la vista y serán muy menores a los históricos para la provincia.  

La definición de los números de la campaña agrícola en la provincia arroja resultados dramáticos. Según el último informe publicado ayer por la Bolsa de Cereales de Córdoba, la producción de soja finalizó con apenas 4,75 millones de toneladas, con casi 4 millones de hectáreas sembradas, lo que representa una caída interanual del 59%.

Del total de la superficie implantada, se pudieron cosechar apenas 3,1 millones de hectáreas, según el mismo relevamiento de la Bolsa. El rinde promedio para la provincia fue de 15,3 quintales por cada hectárea.

Como se sabe, la combinación de fuerte sequía, temperaturas elevadas y olas de calor recurrentes, sumadas a una helada temprana en el mes de febrero se encuentran entre las principales razones de la debacle productiva.

El relevamiento de la Bolsa mostró además que “en junio finalizó la cosecha de soja y la producción, estimada en 4,75 millones de toneladas, sería la menor de los últimos 10 años en Córdoba. Respecto al volumen histórico producido en la provincia, la merma es de un 62 % y si se lo compara con la campaña pasada, la diferencia negativa es de un 59 %”, indicó el informe.

La cosecha se logró dentro de los rangos históricos para la provincia, comenzando en la primera quincena de marzo y culminando en el último mes.

En el caso del maíz los resultados no son muy diferentes, aunque la cosecha aún está lejos de concluirse. Hacia fines de junio la recolección abarcaba al 54% de los lotes cosechables, superando en un 18% al avance promedio histórico para la fecha.

“Habiéndose actualizado las estimaciones gracias al reporte de colaboradores DIA, para el cereal se estima el menor rendimiento con respecto al promedio histórico (2008-2021) en Córdoba, con 48,3 quintales por hectárea. Con estos resultados, la producción rondaría las 10,3 millones de toneladas, volumen inferior a la mitad de lo producido en la campaña 2021/22 y ubicándose 3,5 millones por debajo de la producción histórica de la provincia”, alertó la Bolsa de Cereales de Córdoba.

Otro dato aportado por el informe es que de las 3,3 millones de hectáreas sembradas con maíz, finalmente se cosecharán 2,1 millones. La diferencia se reparte entre las hectáreas forrajeras y las perdidas por las condiciones climáticas.

Por el lado del maní, la economía regional de Córdoba, ya había partido de una menor superficie implantada del orden del 15%, según los registros de la Bolsa. Luego sucedieron los acontecimientos climáticos que terminaron de complicar la campaña.

Actualmente, sólo falta cosechar el 5% de la superficie para terminar con la trilla de maní. La labor presentó adelantos en el mes de junio comparada con otros años.

“El rendimiento promedio estimado en caja limpio y seco se encontraría 10 quintales por debajo al logrado en la campaña anterior y, considerando una relación teórica grano/caja del 70/30, la producción de grano limpio y seco sería de 380 mil toneladas, 42% inferior a la campaña pasada y 47% inferior al volumen promedio producido en los últimos 2 años”, detalló la Bolsa de Cereales.

En total se perdieron más de 18 mil hectáreas por el impacto de la sequía, las olas de calor y la helada temprana del 18 de febrero.

Por último, en el caso del sorgo, la entidad bursátil explicó que en mayo tomó ritmo la cosecha y al cierre de junio el avance era del 89%.

“Las nuevas estimaciones tienden a una baja en las variables productivas del cereal, ya que se calcula un rendimiento promedio para la provincia de 30,9 quintales por hectárea y una producción de 196.900 toneladas, el menor volumen de los que se tiene registros” en la Bolsa. Además, entre superficie sembrada y cosechada hay una diferencia del 53%, que es el porcentaje que sumaron las hectáreas perdidas y las forrajeras.