Otro premio a la economía circular de Las Chilcas: de Córdoba, al país
Las Chilcas es sinónimo de sustentabilidad, innovación y diversificación productiva en el norte de Córdoba. Allí, cerca de Rayo Cortado, en una extensión de 8.400 hectáreas, se produce la integración de la agricultura con la ganadería bovina, porcina y las bioenergías, en un ecosistema único para la región.
La innovadora propuesta generó la atracción de equipos de investigación, organizaciones vinculadas a la producción con sistemas sustentables y a gobiernos. Eso le valió el reconocimiento y distinciones de diferente origen. La última se produjo esta semana y fue el Premio Argentina Economía Circular que la vio ganadora en el segmento pyme. El reconocimiento fue organizado por Fundación Observatorio Pyme, Fundación Regenerar y Grupo Transición Justa.
Mario Aguilar Benítez es la cara visible dentro del grupo de hermanos que llevan adelante la empresa y que tomaron la posta de su padre. Pero además, ya están incorporando a la tercera generación.
En diálogo con Tranquera Abierta, el empresario remarcó que el premio busca “impulsar el fomento de iniciativas que potencien la economía circular en todas las regiones del país. Destacar los proyectos que promuevan una transición eficaz hacia la economía circular, contribuyendo al desarrollo productivo y sostenible”, indicó. En ese marco, Las Chilcas ganó como la mejor pyme del país.
“También busca contribuir a la mejora de la productividad y rentabilidad de las empresas, así como la adaptación de los gobiernos a las implicancias del cambio climático”, dijo Mario Aguilar Benítez.
La premiación estuvo destinada a organizaciones que están implementando acciones que demuestran la incorporación de los principios y métodos de la economía circular en sus procesos, productos o servicios.
Fue el primer año que se organizó y la intención de los organizadores es fomentar la economía circular, la sustentabilidad y que las empresas, municipios y la comunidad en general tienda a este tipo de acciones.
“Ganamos la categoría Pyme. Había otra para empresas grandes, otra para municipios y otras organizaciones”, agregó el empresario del norte cordobés.
Aguilar Benítez explicó que la empresa siempre tiende a “contribuir al triple impacto, a la mayor rentabilidad, la mejoría de la productividad. Y apuntar a las tres R: reducir, reciclar y reutilizar”.
¿Qué reconocieron los organizadores del premio a Las Chilcas?
Se destacó el cómo a través de integrar todas las unidades de negocios logramos reutilizar los desechos como materia prima para pasar de una economía lineal a una circular. Un modelo de negocios sustentable.
Las Chilcas incluye muchas producciones y por su tranquera salen muchos productos...
Es cierto. Sale etanol, salen cerdos, vacunos y algo de soja, porque todavía está pendiente un proyecto para transformarla. Una parte la procesamos para hacer expeller y volver a consumirla. La idea es poner una extrusora en el futuro.
¿Y el maíz?
Actualmente el maíz se consume en su totalidad dentro de Las Chilcas e incluso salimos a comprar maíz a los vecinos.
¿Qué volúmenes de producción tiene la empresa?
Hoy salen por semana 13,5 doble pisos con novillos, lo que representa unas 35 mil cabezas al año. Más o menos en cada doble piso entran 60 animales. Salen además 3,5 camiones cisterna de alcohol (bioetanol) por semana. Y salen 4 doble piso de capones por semana.
¿Cuánto es eso en kilos de carne?
Producimos 4 millones de kilos de cerdo, casi 5 millones de kilos de carne vacuna y 6 millones de litros de etanol. Y en el medio producimos biogás que es lo que nos permite ser más eficientes en la producción de alcohol, porque nosotros necesitamos calor y lo provee ese biogás.
¿Con qué alimentan el biodigestor que está en el campo?
Al biodigestor lo usamos con los desperdicios de la destilería, el purín de cerdo, el estiércol vacuno, la mortandad de animales. En detalle son 50 metros cúbicos por día de purín de cerdo, 5 toneladas de estiércol vacuno (como proyecto tenemos que llegar a 10), y entra vinaza con 90 metros cúbicos. Además, entra una tonelada por día de residuos sólidos urbanos. De allí también salen 145 metros cúbicos por día de biofertilizante.
¿Qué volumen de biogás produce Las Chilcas?
Hoy producimos 1,8 millones de metros cúbicos al año de biogás.
Que va a alimentar la caldera de la planta de etanol...
Exacto. El biogás va a alimentar la caldera de la planta de etanol para producir calor.
¿Cuál es la idea para la soja que por ahora sale como grano por la tranquera?
La idea es sumar una extrusora de soja y hacer biodiésel también para nuestro consumo.
¿Qué otros planes de inversión o desarrollo tienen pensado a futuro?
Ahora nos presentamos en la licitación para el Renovar 4 a ver si podemos avanzar con un nuevo biodigestor. Eso sería para comenzar a vender energía eléctrica, lo que implicará adquirir un motor que transforme ese biogás en energía eléctrica. Y también hay alguna idea de avanzar con pivotes de riego en el campo, pero eso todavía está algo verde por ahora.
Fueron también seleccionados por New Holland para que en Las Chilcas se utilice un tractor a gas, ¿cómo es esa sociedad?
Sí, ahora tenemos por delante esta iniciativa con New Holland para que seamos los que probemos el tractor a gas. Ese trabajo conjunto se va a dar después de la Exposición de Palermo; la empresa va a tener ahí el tractor y después lo enviará al campo. Quieren probarlo en el campo y nosotros seguimos con la idea de llevar adelante proyectos vinculados a energías renovables.
¿Eso implica que van a poder usarlo con el biogás del digestor?
Sí, claro. Vamos a tener la oportunidad de cargarle biogás desde el biodigestor, para lo cual hay que hacer una obra, una adaptación porque además debe ser más refinado que el que producimos actualmente para la caldera.