Jorge "Puka" Escudero: Transmite valores a partir de combinar taekwondo y su reserva natural en las Sierras
El moldense Jorge “Puka” Escudero tiene 50 años y es uno de los pioneros de las artes marciales en la localidad de Coronel Moldes, él tiene una academia de taekwondo “Fatu”, en la que participan más de 70 alumnos de todas las edades, desde los niños hasta adultos mayores.
Desde pequeño se interesó por esta disciplina ya que su padre tenía varios libros sobre este deporte, por lo que el moldense ya adhiquirió cierta curiosidad por el taekwondo.
“Desde niño fantaseaba con porder realizar esta disclipina, pero en el pueblo no era tan fácil conseguir a alguien que te enseñe de estas disciplinas”, señaló Puka e hizo hincapié en la larga espera para poder adentrarse a lo que le apasionaba, ya que a los 17 años tuvo la oportunidad de participar del taekwondo una vez por semana con profesores de Mar del Plata que llegaban de visita a Coronel Moldes ya que habían instalado una nueva sede en la provincia de San Luis.
“Ahí comenzó el camino de no sólo disfrutar de la disciplina, sino también estudiar y capacitarse para poder llegar a lo que hoy es mi realidad”, enfatizó el moldense.
Escudero comenzaba a profesionalizarse aún más en el taekwondo y daba algunas clases cuando los profesores no podían asistir.
“Dábamos clases en cualquier lugar, en el patio de un amigo, de mi casa, en los gimnasios y lugares que nos prestaban los vecinos o la familia”, comentó Puka.
Unos años despúes, el deseo de tener su propia academia se hizo realidad tras tantos sacrificios y mucho trabajo.
En la academia de taekwondo enseñan la disciplina ITF, que está más enfocado a la defensa personal de quien lo practica.
Cabe destacar que alumnos de “Fatu”, la academia de taekwondo de Escudero, han sido seleccionados en los Panamericanos, Sudamericanos, mundiales, entre otras instancias competitivas nacionales e internacionales.
“Hemos tenido un buen nivel técnico en las competencias, siempre como academia estuvimos en el podio, entre el primer y el tercer puesto”, manifestó muy orgulloso Escudero.
El deporte como herramienta social
Mientras algunos tienen el concepto de que el taekwondo es una actividad agresiva por incluir golpes físicos, Puka aclaró que en realidad esta disciplina apunta a desarrollar las habilidades y destrezas del cuerpo y además los valores de la vida.
Al mismo tiempo, aseguró que desde hace un tiempo muchos padres buscan que sus hijos participen de estas disciplinas como defensa personal.
“Es importante incluir este tipo de deporte en los niños y los jóvenes para que puedan adquirir herramientas para defenderse de una situación compleja y más como estamos en sociedad”, apuntó el moldense y agregó que es fundamental que también los profesores tengan la esencia pedagógica y una buena didáctica para emplear la disciplina.
Puka además mencionó que estas disciplinas en los niños apuntan a su autoestima y a su desarrollo como persona.
“Cuando yo era chico era muy tímido, no me relacionaba mucho con los demás compañeritos de la escuela, me costaba entablar una conversación con ellos. El taekwondo me ayudó muchísimo a confiar en mí, con el tiempo me dicuenta cómo me marcó esa situación”, señaló Escudero y agregó que también lo observa en sus alumnos que llegan con timidez o con inseguridad en su personalidad y que luego de algunas clases es increíble cómo ellos han logrado un crecimiento a nivel personal y social.
En la academia participan niños desde los 5 años hasta adultos mayores, con lo que Escudero apuntó a que esta disciplina no tiene límite de edad, ya que cada uno lo puede hacer con movimientos más lentos y suaves.
A su vez, hay ciertos elementos o actividades que se pueden realizar dentro de la disciplina como las palmetas para golpear, escudos, combates, medio combate sin contacto físico, entre otras alternativas del taekwondo.
No obstante, también remarcó la importancia de la decisión de alumnos frente a los golpes o marcas que son consecuencia del deporte.
“Es importantísimo cuidar la integridad de los alumnos, es importante el entrenamiento de la persona que va a competir, ser riguroso a la hora del combate y del contacto físico”, dijo el moldense y aseguró que el taekwondo no es sólo un deporte de contacto físico.
Escudero asegura que junto con una camada de moldenses, fueron los pioneros del taekwondo en Coronel Moldes.
“Todos somos cinturón negro en la disciplina y poco a poco formamos esta gran familia junto con los alumnos también. Nunca dejé de dar clases y espero que el día de mañana mis alumnos sean quienes continúen en este camino que formamos en Coronel Moldes”, manifestó Puka y sumó: “La vida es un camino, el taekwondo es parte de la mía, como así también otras actividades que disfruto y que me llevan a lo que yo siento que es correcto”.
Jorge “Puka” Escudero no deja de sorprender a la comunidad de Coronel Moldes con sus iniciativas sociales en la ciudad.
Es una persona que está en constante actividad, aportando, como él dice: “Menos mínimo que un granito de arena”, reflejando su humildad y su anonimato en su accionar social.
Puka es propietario de una pequeña reserva natural bajo el nombre de “Acariciando estrellas”, en donde cuenta con un vivero de reproducción de especies nativas.
“Frente a un golpe muy fuerte en mi vida, tuvimos que buscarle un poco el sentido a qué hacer y dónde volcar el amor que nos había quedado luego de esta situación complicada, por lo que decidimos empezar a trabajar en ella”, comentó Escudero acerca de este proyecto en Coronel Moldes que, como él apunta, es algo que va a quedar para las futuras generaciones.
Sobre su reserva apuntó: “Hace dos años tuve la suerte de hacerme amigo de una familia que tenía varias hectáreas en las Sierras y gracias a Dios pude comprar una parte de ese campo y así fue como mi locura y otro de mis sueños se hizo realidad”.
“Acariciando estrellas” se encuentra a pocos kilómetros de la localidad de Merlo.
El lugar no cuenta con un camino para poder transitar de una manera segura y no hay servicio de luz.
El deseo de Puka es cuidar los bosques nativos y poder lograr un lugar puramente natural, ya que lamentablemente se perdieron grandes especies de árboles nativos, por eso Escudero empezó a restaurar este daño recuperando las especies de árboles.
El moldense no sólo es un maestro del teakwondo en Coronel Moldes,sino que también le inculca a los alumnos el cuidado del medioambiente.
Para el día de la Niñez, Puka decidió regalarles 78 árbolitos a sus alumnos de la academia.
“Fue antes de la pandemia, el árbolito venía con un mensaje de la importancia del cuidado de los árboles que observamos a diario y los beneficios que tienen los mismos”, enfatizó el moldense.
En diálogo con Puntal, Puka comentó que en cada cumpleaños de sus sobrinos él planta un árbol en el patio de su casa.
“El año pasado estuve realizando casi 3500 árboles, no llegué pero estuve muy cerca”, señaló el moldense y agregó: “Con esta iniciativa quiero construir un mundo mejor para que las generaciones que van a venir disfruten de la belleza de la naturaleza”.
Cabe destacar que muchos de los árboles de su vivero, donde reproduce las especies nativas, se encuentran en distintos sectores de la ciudad de Coronel Moldes, como así también la región de Córdoba.
Además señaló que las ganancias que obtiene del vivero son exclusivas para las mejoras y el cuidado de la reserva “Acariando estrellas”.
Puka finalizó con un gran mensaje de su accionar social: “Trato de hacer lo mejor que puedo en mí y para los demás, me encantaría contagiar a los niños, a los jóvenes y a quien quiera aportar este granito de arena”, y sumó: “Me levanto todos los días con ganas de hacer algo por nosotros y por las futuras generaciones para construir un buen futuro aportando este granito de arena que es mínimo para nuestra sociedad”.