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Córdoba, con 6,5 millones menos de toneladas que el año pasado

De todos modos, la provincia cosechará alrededor de 32,6 millones de toneladas en esta campaña entre maíz, soja, maní, sorgo y girasol. Son estimaciones de la Bolsa de Cereales

Los rendimientos de maíz fueron algo menor a los del año pasado, pero en términos generales habrá una buena campaña gruesa para la provincia.

 

La provincia de Córdoba tendrá una buena campaña gruesa pero quedará por detrás de la del año pasado en al menos 6,5 millones de toneladas. La diferencia de volumen no es menor y tampoco lo es en recursos y en impacto económico. Con los valores de los granos volando en los mercados internacionales, cada grano que queda en el camino cuenta.

Lo cierto es que, si bien en los últimos meses la previsión de cosecha mejoró con una notable reacción de los cultivos luego de un verano muy severo en temperaturas y falta de lluvias, especialmente a comienzos de año, las cifras finales de maíz, soja, maní, sorgo y girasol serán menores esta vez.

En total se espera una campaña gruesa de 32,6 millones de toneladas, de las cuales el 60% corresponden a maíz, con una proyección de 19,8 millones de toneladas, según la Bolsa de Cereales de Córdoba. El año pasado la entidad informó una cosecha gruesa de poco más de 39 millones de toneladas.

Sobre el maíz, cerró el balance de la campaña anterior en 23,6 millones de toneladas, lo que arroja una diferencia de 3,7 millones con la actual. Por lo cual, más de la mitad del recorte total de la campaña gruesa, que avanza a paso firme por las buenas condiciones climáticas de las últimas semanas, lo explica ese cultivo. En términos porcentuales, la caída del volumen de maíz representa un 16% con respecto al ciclo previo.

Muy cerca de esas cifras, la soja también mostró un declive importante en la provincia. La oleaginosa sigue perdiendo terreno en las preferencias de los productores luego de aquellos años de máximo esplendor, entre 2005 y 2010, en donde la relación con el maíz era de casi 5 hectáreas a 1. De hecho, esta campaña hubo sólo 3,89 millones de hectáreas destinadas a la soja en Córdoba (de las cuales 3,6 millones son cosechables), lo que confirma el declive después de las 4,3 millones de 2019/20 y las 4 millones de 2020/21.

Lo cierto es que a la menor superficie se le sumó en este ciclo el clima que no acompañó y tuvo los extremos marcados con la mencionada sequía y la ola de calor de enero sumado a las heladas tempranas que aparecieron en parte de la provincia antes de terminar marzo. Esto último cortó ciclos e impactó de lleno en rindes. El combo determinó que la cosecha de soja se ubicará un 17% por debajo de 2021 al pasar de 13,4 millones a los poco más de 11 millones este año.

El caso del maní

No fue mejor el año para el maní. La economía regional por excelencia tuvo un magro ciclo golpeado por las condiciones climáticas. De allí que será el cultivo de mayor recorte porcentual en volumen de cosecha con un 22% de caída. Apenas se sostendría por encima del millón de toneladas cuando el año pasado cerró con 1,26 millones de toneladas totales.

Hay allí algunas diferencias con lo que planteó hace dos semanas la Cámara Argentina de Maní (CAM) cuando expuso las proyecciones para este año y remarcó que según sus datos, la siembra 2021/22 se redujo 5,2%, de 417.000 hectáreas a 395.000, es decir que ya arrancó con menor superficie que el ciclo previo. Y, a su vez, el rendimiento promedio se calcula con una caída del 11,5%: de 2,61 toneladas por hectárea en el ciclo pasado a 2,3 toneladas en el actual. Todo eso explica el derrumbe productivo porque el resultado es una caída estimada en la cosecha del 17%.

Por ese motivo, las exportaciones también se proyectan con una baja del 16%, desde las 727.680 toneladas de la temporada anterior hasta las 611.873 estimadas ahora.

“Fue la helada más temprana en toda la historia del maní. Nos provocó un daño muy grande porque cortó gran parte del ciclo de muchas hectáreas que estaban en una etapa clave de desarrollo. Afectó no menos del 70% u 80% del área, en distinta gravedad”, recordó Diego Yabes, vicepresidente de la Cámara Argentina de Maní. Es que la helada pegó fuerte en el cultivo que se concentra fuertemente en la mitad sur de la provincia, justamente donde sucedió ese fenómeno meteorológico.

El maní tuvo además un efecto económico negativo debido a que su precio, lejos de subir como ocurrió con otros granos, bajó por la incertidumbre que generó la guerra. Pero el conflicto de Ucrania provocó en este grano un movimiento a la baja porque gran parte de lo que exportaba Brasil iba a esos mercados, que naturalmente dejaron de importar. Eso generó una abundancia de oferta y el consecuente derrumbe de precios.

El sorgo, que venía con envión ayudado por una buena demanda china, también sufrió el clima en la provincia. Del área sembrada un 63% correspondería a superficie con destino forrajero más superficie perdida, quedando un área cosechable de casi 130 mil hectáreas, detalló la Bolsa de Cereales de Córdoba en su último informe.

Al comparar los resultados con la campaña previa se encuentra un importante recorte del 18% al caer de unas 700 mil toneladas del año pasado a poco más de 572 mil ahora, siempre según las estimaciones de la Bolsa.

“El rendimiento como la producción de la campaña, con 44,3 quintales y 572.800 toneladas, marcarían una baja respecto a campañas anteriores. Hasta el momento, el rendimiento estimado sería el menor de las últimas 13 campañas como consecuencia de la sequía, las temperaturas elevadas, la incidencia de pulgón amarillo (Melanaphis sacchari) y las heladas”, describió el informe.

Por último, el que reapareció para mejorar algunos paisajes en verano fue el girasol, aunque muy lentamente. De todos modos, este año padeció las generales de la ley pero con un mayor nivel de resistencia a la sequía y por lo tanto su producción se vio menos afectada ya que perdió apenas 4%, pero siempre teniendo en cuenta que es un cultivo que se volvió marginal, de pocas hectáreas.

Esta campaña se sembraron en Córdoba unas 34.700 hectáreas de las cuales fueron cosechables 33 mil, lo que marcó un crecimiento del área del 4%. Pero el clima se llevó parte de esa expansión y terminó cerrando una cosecha de 77.300 toneladas contra las 80 mil del año anterior.

Es uno de los cultivos más directamente influenciados por la guerra en Ucrania ya que ese país es un jugador central a nivel mundial del aceite de girasol y por lo tanto eso empujó su cotización en este ciclo.

Lo cierto es que sumando la merma en todos los cultivos de la gruesa, la provincia tendrá este año 6.461.100 toneladas menos, lo que implica sólo en transporte, unos 215 mil viajes menos de camión, ya sea en fletes cortos a acopios o industrias, o largos hasta el puerto para la exportación.

La Nación es más optimista con la campaña

El último relevamiento del Ministerio de Agricultura de la Nación dio como resultado un volumen mucho más optimista que el que arrojan las bolsas del país. En un caso muy puntual que involucra de manera excluyente a Córdoba, como es el maní, la cartera que conduce Julián Domínguez destacó que espera una producción de 1,3 millón de toneladas cuando la Cámara Argentina de Maní, que reúne a las empresas productoras, y la Bolsa de Cereales de Córdoba dan 1 millón o menos de toneladas para este ciclo, muy afectado en cantidad y también en la calidad de los granos por las condiciones del clima. El fuerte calor del verano con escasas lluvias y las heladas adelantadas del 30 y 31 de marzo hicieron mella en los lotes.

En el último informe, correspondiente a este mes, la cartera de Agricultura describe que para el caso del maní “su estado es muy bueno en el 8% del área, bueno en el 70%, regular en el 18% y malo en el 4%. Los rindes obtenidos son muy variables, estimándose un promedio de unos 32 quintales por hectárea y una producción total de 1,30 millones de toneladas”, destacó.

Ese mismo trabajo muestra optimismo también en cuanto a la cosecha de soja, que proyecta con una mejora del 3,6% frente al último informe: ahora estima que el volumen ascenderá a 43,5 millón de toneladas y no 42 millones como había publicado en abril.

También da una cosecha mayor a la que calculan las bolsas del país en maíz. Allí, Agricultura acaba de publicar que espera 57 millones de toneladas. “Los mejores rindes obtenidos en el último mes, que promedian los 68,3 quintales por hectárea, permiten mantener la producción en 57 millones de toneladas”, afirma el trabajo.

De hecho, la Bolsa de Cereales porteña sigue ratificando su estimación de 49 millones de toneladas al igual que lo hizo la Bolsa de Comercio de Rosario en su informe de este mes.