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Alertan sobre la situación de los profesionales de la salud ante el Covid-19

Tras un informe realizado por la organización Amnistía Internacional, junto con otros organismos, piden que se tomen medidas urgentes para contener a médicos y enfermeros

La ONG Amnistía Internacional dio a conocer un nuevo estudio que realizó junto con Internacional de Servicios Públicos (ISP) y UNI Global Union, en el que informan que al menos 17 mil profesionales de la salud han fallecido por Covid-19 en el último año e instan a los gobiernos a adoptar medidas urgentes para acelerar la vacunación de millones de profesionales sanitarios de primera línea en todo el mundo.

El informe, difundido esta semana, hace referencia a las desigualdades que existen en el acceso a la vacuna a nivel mundial, considerando que más de la mitad de las dosis disponibles en todo el mundo se han administrado en tan sólo 10 países ricos en los que vive menos del 10% de la población.

“En más de 100 países, aún no han vacunado ni a una sola persona”, dice el informe, que agrega: “Dado que muchos de los países más pobres van a recibir sus primeros lotes de vacunas en las próximas semanas y meses, las organizaciones han pedido a los gobiernos que incluyan a todo el personal sanitario de primera línea en sus planes de distribución a todo el personal sanitario de primera línea, como los y las profesionales que en muchos casos han sido ignorados durante la pandemia, por ejemplo, personal de limpieza, personal de salud comunitaria y personal de servicios sociales, a fin de salvar vidas y garantizar condiciones laborales seguras”.

Steve Cockburn, director de Justicia Económica y Social de Amnistía Internacional, sostuvo como parte de la campaña del pedido de la ONG: “Cada 30 minutos muere de Covid-19 un trabajador o trabajadora de la salud. Es una tragedia y una injusticia. El personal sanitario de todo el mundo ha arriesgado su vida para intentar protegernos frente a la Covid-19 y, sin embargo, en demasiados casos lo han hecho sin contar con protección alguna, y han pagado el peor precio por ello”.

Y agregó: “Los gobiernos deben garantizar la protección de todo el personal sanitario, en todo el mundo, frente a la Covid-19. Han arriesgado sus vidas durante toda la pandemia, y ha llegado la hora de darles prioridad en la administración de estas vacunas que salvan vidas. Es necesario adoptar medidas urgentes para acabar con las enormes desigualdades en el acceso a las vacunas a nivel mundial, de manera que un trabajador o trabajadora de la salud en Perú esté tan protegido como un médico o médica en el Reino Unido”.

El trabajo se hizo a partir del análisis de datos de organizaciones no gubernamentales de más de 70 países, “no obstante, si tenemos en cuenta que muchos gobiernos no han recopilado datos oficiales o lo han hecho sólo parcialmente, es muy probable que estas cifras estén bastante por debajo de la realidad”, indica el estudio.

Abandono

“La inseguridad de las condiciones laborales, unida a la falta de equipos de protección individual (EPI), ha generado enormes problemas para el personal sanitario de todo el mundo durante la pandemia, especialmente en las primeras fases”, dice el informe, que recuerda que en julio de 2020 revelaron desde la misma ONG una carencia de equipos de protección.

“Algunos colectivos se han visto especialmente afectados por este abandono, y en países como Malasia, México y Estados Unidos, el personal de limpieza, de servicios auxiliares y de servicios sociales han sufrido represalias, entre ellas, despidos y detención, por exigir EPI y unas condiciones de trabajo seguras”, indicaron desde Amnistía Internacional.

Señalan que es marcado el abandono del personal sanitario durante la pandemia. “Hasta la fecha, 1.576 trabajadores y trabajadoras de residencias de personas mayores han muerto por Covid-19 en Estados Unidos. En el Reino Unido fallecieron 494 trabajadores y trabajadoras sociales en 2020, y los datos públicos del gobierno revelan que las personas que trabajaban en residencias de mayores y como asistentes sociales tenían más del triple de probabilidades de morir por Covid-19 que la población activa en general”, explican.

En Argentina, en tanto, indican que al 1º de marzo del 2021, murieron 456 personas que se desempeñaban en el sistema de salud.

El informe cita a Christy Hoffman, secretaria general de UNI Global Union, quien consideró: “Estas muertes son terribles, catastróficas y reflejan tan sólo una parte del verdadero coste de la pandemia para el personal de cuidados de todo el mundo. El virus no distingue entre un cirujano o cirujana y un enfermero o enfermera de una residencia de mayores o un asistente de atención domiciliaria, y tampoco debe hacerlo nuestra estrategia sobre vacunación, distribución de equipos de protección y protocolos de seguridad para el personal de cuidados expuesto a la Covid-19”.

Respecto de las desigualdades en las vacunaciones, Amnistía Internacional señala que en la mayoría de los países los planes nacionales de vacunación dan prioridad al personal sanitario, muy expuesto al virus, “sin embargo, debido a la desigualdad en el acceso a las vacunas a nivel mundial, en más de 100 países no se ha vacunado ni a un solo profesional de la salud”, alertaron.

En otros países donde ya se iniciaron los trabajos de vacunación, indican que estos profesionales de la salud no están contemplados como parte de los sectores de riesgo a ser vacunados en las primeras etapas de las campañas.

“En términos generales, el personal sanitario en Europa ha sido un grupo prioritario en el marco de los planes nacionales, pero los problemas de suministro han ralentizado el proceso de vacunación”, dicen, y agregan: “En algunos países, los sindicatos también han tenido que abogar para que el personal de las residencias de mayores se incluyese en la definición de personal sanitario, de manera que también se contasen entre los colectivos prioritarios para la vacunación”.

Respecto de países latinoamericanos, y ponen el ejemplo de Brasil y Perú, donde la vacunación del personal sanitario comenzó en enero y febrero respectivamente, “las organizaciones de profesionales de la salud han denunciado que algunos hospitales no están vacunando al personal de limpieza y recogida de residuos, a pesar de su exposición al virus, mientras que en otros contextos se ha vacunado antes al personal directivo y administrativo que a los trabajadores y trabajadoras de primera línea”, denunciaron.

Finalmente, concluyeron: “Es imprescindible que los gobiernos den prioridad en sus planes de vacunación al personal sanitario. Como muestra de apoyo a la campaña por una vacuna universal, también instamos a los gobiernos a adoptar medidas urgentes para impulsar el suministro mundial de vacunas”.