“Esta decisión, desincentiva la participación de empresas como socias protectoras, lo que reducirá significativamente los fondos disponibles para garantizar operaciones crediticias de las micro, pequeñas y medianas empresas. En otras palabras, limita la oferta crediticia y el acceso a financiamiento formal en condiciones competitivas”, explicaron desde Acsoja, Argentrigo, Maizar y Asagir.
“El impacto sobre el sector agropecuario es particularmente grave. Los pequeños y medianos productores dependen, en muchos casos, del respaldo de las SGR para financiar insumos, incorporar tecnología y apalancar su crecimiento. Sin acceso a estas garantías, muchos productores y empresas pymes, quedarán fuera del circuito financiero formal, ya sea bancario o del mercado de capitales”, advirtieron las cadenas. Y agregaron: “Sin esta herramienta virtuosa y transparente, se verán forzados a recurrir a costosos esquemas informales o directamente a abandonar la actividad”, remarcaron.
Por otro lado señalaron que la medida debilita el entramado productivo regional y compromete la generación de empleo y el valor agregado en origen. El supuesto ahorro fiscal que genera es insignificante frente a los beneficios comprobados del sistema de SGR: inclusión financiera, formalización, inversión productiva, desarrollo federal y aumento genuino de la recaudación a través de una economía productiva”, detallaron.
Y cerraron: “La decisión de eliminar este régimen debilita un instrumento públicoprivado que ha demostrado ser eficiente, transparente, federal e inclusivo, utilizado durante décadas para acompañar el crecimiento de miles de pymes”.