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A tres años del crimen, una multitud acompañó a Graciela y Silvino en Dolores

En la plaza de Dolores se sembró un árbol de jacarandá, "para que recordemos siempre a Fernando"

Los padres de Fernando Báez Sosa, el joven de 18 años asesinado a golpes en la puerta del boliche "Le Brique" de Villa Gesell, encabezaban ayer tarde una ceremonia interreligiosa y una colecta solidaria ante una multitud reunida en el Anfiteatro de Dolores al cumplirse tres años del crimen del joven estudiante de abogacía.

A las 19.30, Graciela Sosa y Silvino Báez aparecieron abrazados delante de los presentes que se pusieron de pie, aplaudieron y gritaron "¡Justicia!", tras lo cual, el matrimonio se sentó en primera fila y comenzó el acto central.

Primero encendieron unas velas, luego plantaron un jacarandá y seguidamente se cantó una canción.

“Justicia igual Perpetua", rezaba la mayoría de los carteles que portaba la gente, mientras una enorme foto del joven asesinado dominaba el escenario.

Graciela fue la encargada de encender las primera velas, antes de que se pronuncie una oración, con el acompañamiento de la luz de celulares.

En la plaza de Dolores se sembró un árbol de jacarandá, "para que recordemos siempre a Fernando".

"Espero que los jóvenes que están en la playa divirtiéndose puedan volver a su casa, junto a sus padres y a su familia después de unas vacaciones", dijo Silvino.

También se realizó una misa en Vila Gesell, frente al boliche Le Brique.