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La eventual salida hacia una "cuarentena optativa"

La propuesta de un reconocido infectólogo que integra el comité que asesora al presidente Alberto Fernández de poner en marcha una "cuarentena optativa" acordada con otros sectores aparece como una opción que merece ser considerada cuidadosamente más allá de los riesgos que inevitablemente traería aparejados..

En un momento en que no para de crecer la preocupación por el impacto en la situación económico-social de las medidas adoptadas para hacer frente al desafío del Covid-19, aumenta también la expectativa respecto de una posible morigeración, más significativa que la permitida hasta ahora, de las condiciones de aislamiento obligatorio. En ese marco, la propuesta de un reconocido infectólogo que integra el comité que asesora al presidente Alberto Fernández de poner en marcha una "cuarentena optativa" acordada con otros sectores aparece como una opción que merece ser considerada cuidadosamente más allá de los riesgos que inevitablemente traería aparejados.

En principio, los resultados de la estrategia oficial asumida por la Argentina son reconocidos dentro y fuera del país como ampliamente positivos en cuanto al cumplimiento del objetivo de “achatar la curva” de contagios de modo de evitar que una explosión de casos desborde la capacidad del sistema de salud. Pero una de las consecuencias de ese éxito ha sido la sucesiva postergación del “pico” de la crisis, con el consiguiente alargamiento de las restricciones a la circulación y la paralización de numerosas actividades, que están dejando a infinidad de empresas y comercios al borde del colapso y poniendo en peligro millones de puestos de trabajo.

En ese marco, y aunque de ningún modo puede pretenderse un retorno inmediato a la “normalidad” previa a la crisis ni nada parecido, se vuelve cada vez más urgente buscar una fórmula para la salida progresiva de un cerco que, si bien ha resultado hasta ahora eficaz para cuidar a la población, podría terminar por ahogarla si se prolonga más allá de lo necesario. Resulta significativo el hecho de que un médico, cuya atención está lógicamente puesta en el aspecto central de la problemática que es el estrictamente sanitario, reconozca esta realidad, como se desprende de la idea del doctor Eduardo López de una “cuarentena optativa por industrias”.

La propuesta de que los expertos en infectología acuerden con las cámaras industriales los protocolos necesarios para reanudar las actividades sin incrementar en exceso los riesgos de contagios es un primer paso lógico para empezar a salir de la cuarentena. Otros acuerdos sectoriales podrían seguir a continuación. Pero, en todo caso, con la mayor libertad de movimientos adquirirá un papel más importante la responsabilidad individual y colectiva, de modo que las medidas de prevención “para cuidarse uno y cuidar a los demás” se sigan adoptando escrupulosamente aunque el Estado sea menos riguroso en el ejercicio de su poder de policía.

Según trascendidos sobre el futuro de la cuarentena después del 10 de mayo, se buscaría acordar no solo con representantes de los sectores económicos y gremiales, sino con la oposición política, algo que seguramente mejoraría las posibilidades de éxito de las eventuales reformas. De cualquier forma, la clave será la actitud de la ciudadanía, que deberá ser advertida desde un principio respecto de la importancia de su papel en este cuadro de situación.

En efecto, si la pequeña dosis de libertad adicional es administrada con prudencia y buen juicio, quedará ratificada la corrección del rumbo y se podrá seguir por el mismo camino; si, por el contrario, se producen salidas masivas y aglomeraciones -como ha ocurrido en otros países que atravesaron una experiencia similar-, es probable que la cuarentena optativa vuelva a transformarse en obligatoria: una eventualidad en la que todos los factores involucrados, en particular la salud y la economía, saldrían perdiendo.

FUENTE: Puntal.com.ar