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DejaVu: "Una forma de generar una cadena de ayudas"

El dúo local integrado por Jessica Blencio y Andrés Casari presenta hoy un concierto a beneficio del Merendero Rayito de Sol en el marco del programa virtual Cultura Solidaria de la Subsecretaría municipal.

En el marco del programa Cultura Solidaria de la Subsecretaría municipal, el dúo local DejaVu, integrado por Jessica Blencio y Andrés Casari, presenta hoy a las 19hs. el concierto virtual “Un dejavu de amor”, a beneficio del Merendero Rayito de Sol.

El show se podrá disfrutar por el canal de YouTube de la Subsecretaría de Cultura de Río Cuarto, por la web de Puntal (www.puntal.com.ar). Los interesados en adquirir la entrada solidaria pueden hacerlo llamando al (0358) 4671995 (C.C. del Andino), de lunes a viernes de 8 a 13hs.

Hablamos con Jessica:

-¿Cúando, cómo y por qué surge la idea de fomar DejaVu?

-Todo comenzó en el mes de junio del año 2019, cuando Andrés propuso la idea de crear un dúo de reversiones acústicas, luego de pensarla durante un tiempo. Él había probado distintas voces para concretar su idea, pero no habían prosperado. Cuando me lo propuso dije que sí de inmediato y la química musical fue instantánea.

Nuestro dúo acústico se llama DejaVu, que hace referencia a esa sensación de estar viviendo algo ya vivido, ya sentido. Somos Jessica Blencio (24 años, cantante y Lic. En Psicología), y Andrés Casari (39 años, músico, cantante y No docente de la UNRC), ambos somos de la ciudad de Río Cuarto.

Interpretamos música latinoamericana, desde reggaetones, cumbias, cuartetos, merengues, bachatas, salsas, entre otros géneros similares, pero reversionando las canciones originales en un estilo acústico. La idea del dúo es generar un espacio musical de creatividad, donde todas las ideas propuestas sean por lo menos probadas e intentadas. Por eso el espíritu que manejamos es relajado, descontracturado y abierto a lo que se proponga, apuntando siempre a desmenuzar las canciones para encontrar la mejor reversión posible desde nuestro lugar.

-Aunque sin público, volvieron a los escenarios. ¿Cuáles fueron las sensaciones vividas?

-Fue muy raro, tratábamos de imaginarnos al público (risas). Nos faltaba la gente cantando, aplaudiendo… aunque fue hermoso volver a tocar, la gente forma parte del 50% del show, es increíble lo que se genera en ese ida y vuelta a través de la música.

-Son un dúo de tocar bastante. Imagino extrañarán el contexto de cada actuación…

-Sí ni hablar, tocar en vivo tiene un plus particular, los nervios, el estado de ánimo de cada uno en ese momento, los ensayos, la prueba de sonido, el tipo de público en cada show. Por eso cada presentación es un momento único, porque se conjugan factores que no se repiten, si bien nosotros somos los mismos, cada show tiene su condimento particular. Y esta experiencia sin dudas que tuvo lo suyo también, creo que nos conectamos mucho más con lo que tocábamos y cantábamos, y por suerte además el equipo que estaba a cargo de la grabación nos acompañó con toda la onda, y se generó un ambiente re lindo y cálido.

Para nosotros Cultura Solidaria fue la oportunidad de volver a tocar y encima de ayudar al merendero, por eso le llamamos “Un DejaVu de amor”. La propuesta está buenísima y nos incentiva a seguir cultivando ese lado solidario que caracteriza a los argentinos, sobre todo en un momento tan difícil como el que estamos viviendo. Para nosotros Cultura Solidaria fue la oportunidad de volver a tocar y encima de ayudar al merendero, por eso le llamamos “Un DejaVu de amor”. La propuesta está buenísima y nos incentiva a seguir cultivando ese lado solidario que caracteriza a los argentinos, sobre todo en un momento tan difícil como el que estamos viviendo.

-¿Por qué decidieron participar en Cultura Solidaria?

-Nos enteramos a través de las redes, y no lo dudamos ni un segundo, sobre todo porque sentimos que era una forma de generar una cadena de ayudas. Para nosotros fue la oportunidad de volver a tocar y encima de ayudar al merendero, por eso le llamamos “Un DejaVu de amor”. La propuesta está buenísima y nos incentiva a seguir cultivando ese lado solidario que caracteriza a los argentinos, sobre todo en un momento tan difícil como el que estamos viviendo.

-La gente que compre la entrada solidaria va a colaborar con el Merendero Rayito de Sol. ¿Cómo surgió la idea de hacerlo a beneficio?

-El merendero es coordinado por Analía, una mujer con toda la garra del mundo! Yo conozco a Analía y a su familia desde hace años, porque su marido es el plomero oficial de casa!. Desde que iniciaron con el proyecto del merendero traté de darles una mano siempre, y cuando surgió esta posibilidad le comenté a Andrés y le pareció genial. La copita de leche “Rayito de Sol”, está ubicada en el Pasaje Félix Mextre n° 18 (Barrio Alberdi), dan el almuerzo a 48 familias, lo que implica unas 140 viandas, además ofrecen la merienda a 70 niños y niñas de manera diaria. Desde hace más de 4 años que estas almas solidarias, no solo brindan alimento a los vecinos, sino que también ofrecen espacios de esparcimiento para los niños y niñas, y generan proyectos de aprendizaje para algunos oficios como huerta y albañilería ¿Cómo no darles una mano?

-Tanto en letras como en músicas ¿cómo definirías la propuesta que presentaron en Cultura Solidaria?

-Pensamos en “Un DejaVu de amor”, haciendo referencia a revivir ese momento placentero en el que somos amados, queridos, y cuando eso pasa, siempre deviene otra sensación que es la de cuidado, cuando somos amados, nos sentimos protegidos, nos sentimos seguros (sensación que tanto nos hace falta en estos tiempos, donde todo lo que vivimos no genera más que temor e incertidumbre). Y qué mejor que poder disfrutar de esto desde la comodidad de casa, desde los hogares, desde los “refugios” de cada uno de los vecinos de la ciudad, a través de las pantallas y las redes sociales. Por eso la idea fue recrear un show presencial, con el dinamismo que nos caracteriza. La duración fue de unos 45 minutos en el que recorrimos canciones de diferentes géneros, entre ellos: reggaetones, pop, cumbias, cuartetos, y otros ritmos latinos.

-Siendo un dúo de covers que abarca un amplio abanico musical. ¿Cómo eligen el repertorio y cómo armaron el show en esta ocasión?

-Empezamos yendo a los clásicos y luego elegimos más actuales y vamos re versionando las canciones, dándoles una forma más relajada donde se pueda apreciar las letras, que muchas veces están escondidas o tapadas por la velocidad o la instrumentación que carga la versión original. En esta oportunidad tratamos de elegir clásicos del cuarteto, y de la cumbia, y también incorporamos algunos temas que sacamos hace muy poquito, que teníamos muchas ganas de probarlos en el vivo. Nos faltó la gente para recibir el feedback, pero la idea del show fue recrear cómo hubiera sido una actuación presencial, tratando de transitar con la misma emoción cada canción.

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-¿Pudieron reinventarte en tiempos de pandemia?

-Nos ha costado bastante, sin embargo, hemos vivido una experiencia muy loca y linda, que nos movilizó bastante y nos hizo ver hasta dónde podemos llegar con la música. Resulta que una persona, vamos a decirle NN para reservar su identidad (risas), se comunicó con nosotros porque quería que le pusiéramos música y voz a una canción suya, que había escrito hacía 30 años atrás. Nosotros en este afán de probar cosas nuevas, nos re prendimos, y resulta que terminó siendo una experiencia hermosa, NN se súper emocionó cuando escuchó su canción de la adolescencia puesta en una guitarra y en una voz, le encantó nuestra versión y hasta nos propuso patentarla y grabarla en estudio. Esto refleja a la perfección el espíritu del dúo, es esto, probar, abrirnos, estar dispuestos a crear, y la verdad que de esta oportunidad nos quedó una huella imborrable, un nuevo amigo y seguidor también (risas), y además sentimos en carne propia las raíces de una letra, que representa una historia, emociones y un momento particular de la vida de NN. Fue hermoso!

-¿Cómo te llevás con el streaming, soles ver arte en ese formato?

-Tratamos de apoyar a los artistas de cualquier forma que hagan sus presentaciones, pero nos cuesta no tener la retroalimentación de la gente. Sin dudas que preferimos lo presencial, aunque sabemos que hoy en día es la única forma de “seguir estando”. Ojalá muy pronto podamos volver a los escenarios!

-Como música, ¿cómo imaginas el futuro pos pandemia?

-Creo que como trabajadores de la música, un sinnúmero de proyectos se han visto impedidos por la medida de aislamiento social, y en vistas de cómo se está dando la “vuelta a la normalidad” entendemos que los espectáculos y shows serán las actividades que más tarde volverán a realizarse. Por esta razón, desde ya agradecemos a la Municipalidad de Río Cuarto por pensar en los artistas de la ciudad, por darnos esta oportunidad.

-Dicen que, ante las crisis, mucha gente suele refugiarse en la cultura. ¿Creés que en esta oportunidad será así?

-Totalmente, destaco profundamente la importancia del arte y el esparcimiento en la salud de las personas. Además de cantante, soy Lic. en Psicología, y siempre digo que, así como el espacio psicoterapéutico es sanador, también lo es la música. En tiempos como este, donde la normalidad como la conocíamos ha desaparecido, resulta imprescindible acompañar este proceso sosteniendo a los vecinos desde los espacios artísticos que son los que más nos permiten conectarnos con lo vital, lo creativo, lo productivo. Por eso, una vez más gracias a la Municipalidad de la ciudad por acompañarnos y acompañar a todos los habitantes a través de este tipo de propuestas que posibilitan nuevas maneras de encontrarnos y “estar cerca”.