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"Pinocho, el sueño de un muñeco", en homenaje a Mario Barrionuevo

En el marco del programa virtual Cultura Solidaria de la Subsecretaría de Cultura municipal, se podrá disfrutar hoy de la obra de teatro infantil que la Cooperativa de Actores Trinidad Guevara rememora a 10 años de la partida física del recordado director local.

En la continuidad del programa Cultura Solidaria que se transmite por el canal de YouTube de la Subsecretaría de Cultura y la web de diario Puntal (www.puntal.com.ar), hoy a las 19hs. se podrá disfrutar de la obra de teatro infantil Pinocho, el sueño de un muñeco, que la Cooperativa de Actores Trinidad Guevara rememora en homenaje a los 10 años de la partida física del recordado director local Mario Barrionuevo.

Daniel Ojeda, colaborar estrecho del grupo local y amigo personal de Barrionuevo, le recuerda a Puntal todo lo vivido con aquella obra que se transformó un verdaderos éxito teatral no sólo en nuestra ciudad sino también en gran parte del país.

En una época teatralmente brillante en lo que hace a la respuesta del público, "Pinocho", la versión del cuento de Collodi, fue un fenómeno de producción realmente impactante, llenaba todas las funciones y tuvo un desarrollo muy importante por escenarios de otros puntos del país. El costo de esa producción tiene pocos precedentes y uno de los detalles sorprendentes fue lo puntilloso del vestuario y la expresión a través de una comedia musical, que no era un género muy trabajado aquí, aunque el mismo elenco ya había hecho algunas cosas dentro del teatro para niños.

“En este homenaje a Mario Barrionuevo que sus compañeros de la Cooperativa de Actores Trinidad Guevara le realizan a 10 años de su partida física, junto a la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad, no solo busca resaltar sus aspectos artísticos, sino también su condición humana”, comienza explicando Ojeda para luego agregar: “Por eso, Ricardo Sánchez le realiza una nota a tres de los integrantes de su última obra, que fue la comedia musical infantil Pinocho, el sueño de un muñeco. Esa nota va a ser previa al vídeo que originalmente tenía 56 minutos, y fue editado dejándolo en 50 minutos, que es tiempo máximo autorizado por Cultura Solidaria. El video fue grabado el domingo 14 de abril de 2002 en el Teatro Municipal a sala llena. Ese domingo se tuvo que realizar una segunda función, también a sala llena”.

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“La obra se pre estrenó en Santa Rosa La Pampa en noviembre del 2001 –rememora- y en Río Cuarto abrió la temporada teatral con casi 1000 asistentes en las dos funciones de ese día, ya que Víctor Pérez (por entonces jefe del Teatro) , habilitó la tertulia. Después se realizaron varias funciones más, siempre a lleno total. Por lo general el día viernes (la obra subía a escena los domingos), había que poner el cartelito de No hay más localidades”.

“Un dato para destacar –agrega- es que la obra fue seleccionada para el Primer Festival Internacional de Teatro que se realizó en Córdoba, con grupos de Alemania, Canadá, Rusia, Uruguay y de casi todas las provincias argentinas”.

-¿Cuando y porque surgió la idea de realizar este homenaje a Mario Barrionuevo y por qué decidieron realizarlo en el marco de Cultura Solidaria?

-El porqué de realizarlo en ese espacio, surge un poco de casualidad, a Daniela (Pinocho –hija de Daniel), la Subsecretaría de Cultura le solicita algún vídeo del espectáculo “Flamenco Vivo”, que ella junto a un grupo de artistas de Capital Federal (donde ella reside), realizaron en el Teatrino hace un par de años homenajeando a Norma Moriones de Carranza. Éste espectáculo ya fue subido a la red en el espacio Cultural Solidaria.

Daniela, que habitualmente pierde todo (risas), me preguntó si había guardado alguna copia del vídeo que su hermana Marina había grabado. Buscando ese material de flamenco, es que apareció primero un cassette en VHS que yo había hecho grabar para armar algún jingle publicitario de “Pinocho” para tener un testimonio del día del estreno en el Teatro Municipal. Ese VHS había sido filmado por Luis Bona, Pedro Ochoa y Ruly Amati. Cómo el VHS analógico se estaba deteriorando, Ochoa sugirió pasarlo a un mini cassette digital que tenía 60 minutos de duración, 4 minutos se utilizaron en publicidades, y Mario y Pedro editaron en los 56 minutos restantes la obra completa de “Pinocho”. Ese material estuvo guardado en una caja, durante 18 años. Y fue allí, dónde con Daniela, previo consentimiento de sus compañeros de elenco, decidió sacar a la luz.

Realizarlo en el marco de Cultura Solidaria fue porque “Flamenco” fue muy visto y consideramos que tener “Pinocho” en YouTube estaría bueno también.

-¿Cuál es el recuerdo personal que tenés de Mario, tanto en lo artístico como en lo humano?

-Mario fue una persona al que toda nuestra familia consideró siempre un amigo, independientemente de la admiración que sentíamos por sus dimensiones artísticas como actor o firector teatral. Lo conocimos como compañero de Liliana Amezola, ya que ambos formaban parte del elenco de la Comedia Oficial. Ambos terminaron siendo grandes amigos, con una complicidad muy especial entre ellos. Tan es así, que nuestras hijas Marina, Daniela y Florencia, lo extrañaban cuando pasaba algunos días sin venir a casa. Primero a él, y luego a Luciano Monsó (que era como su sombra), les abrimos la puerta de nuestro hogar. Cerca del mediodía sentíamos que abrían la puerta de casa, y se escuchaba: "Llegaron las tías del campo!!!". Y aparecía Mario con huellas de la almohada todavía en su cara, y un prolijo Luciano con su carpeta de bocetos del vestuario de “Pinocho” (verdaderas obras de arte) , y algunos retazos de telas abrochados con un alfiler de gancho.

En lo artístico sentía mucha admiración por Mario. Lo descubrí en “Cabaret Bijou”, una obra donde también trabajaba Susú Abella, en la que Mario realiza un papel secundario donde casi no tiene parlamento, pero se "roba" la obra bailando simplemente con la escoba que el utilizaba para limpiar ese Cabaret.

Después lo seguí a lo largo de toda su carrera en la Comedia Oficial de Río Cuarto en su carácter de actor indiscutido. Creo que él e Iván Hoffman, fueron los mejores actores locales que vi en mi vida. El otro, sería Ernesto Mussano, que por suerte sigue actuando y dirigiendo , aunque sé poco de su vida desde que decidió continuar su carrera profesional en Capital Federal.

-En el programa para Cultura Solidaria, Ricardo Sánchez entrevistó a tu hija Daniela, Sandra Cardarelli y Miguel Romano. Imagino que para Daniela debe haber sido especial aquella interpretación cuando tenía apenas 14 años…

-Daniela, con sus 14 años, estaba bastante habituada a las exposiciones en público, ya que desde los 9 estudiaba danza española en la Sociedad Española con Norma Moriones y Karina López, y realizaba actuaciones anuales en el Teatro, o viajaba con ellas a algún certamen de flamenco a Córdoba o San Luis. Además era muy inocente y descolgada, creo que nunca tomó conciencia de la trascendencia que tenía su personaje en la obra. Además vivía en un contexto familiar y barrial, donde junto a sus amiguitos del barrio, realizaba obras y bailes junto a Lalo Prette, y acompañaba a su mamá cuando ella actuaba en la Comedia. No obstante, se sintió muy feliz y orgullosa cuando Mario la eligió para ese personaje que tanto tenía que ver con ella. A pesar que nunca había estudiado actuación, ya que su amor por el arte lo canalizó siempre a través de la danza, cantar y actuar en el musical de Mario significaba un nuevo desafío artístico para ella. Y además formar parte de un elenco con actores de tanta trayectoria como Miguel Romano, Sandra Cardarelli, Tulio Giambastiani y su mamá Liliana Amezola, le daba mucha tranquilidad a la hora de subir a un escenario porque se sentía protegida y cuidada por ellos.

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Mario realiza una versión libre y musical de Pinocho, tratando de aliviar los momentos dramáticos de la obra, y transformarla en un cuento con final feliz, como el que seguramente le habría contado su mamá cuando era chico Mario realiza una versión libre y musical de Pinocho, tratando de aliviar los momentos dramáticos de la obra, y transformarla en un cuento con final feliz, como el que seguramente le habría contado su mamá cuando era chico

-¿Cómo se gestó la obra?

-Mario venía de realizar ya como director un hermoso espectáculo infantil de los Hnos Grimm, al que adaptó y llamó “Los Trotamúsicos”, con la misma base de actores, técnicos y colaboradores que más tarde realizaron “Pinocho”. Paralelamente, en el año 99, consigue que por primera vez en la historia de la Comedia, lo elijan como director de ella. Allí hace “El Pagador de Promesas”, ambientada frente a una iglesia de San Salvador de Bahía, cuyo protagonista era Lino Avanzini. En ella, tangencialmente, le realizaba una dura crítica a la Institución Católica. Esta obra, y a pesar del éxito de público y taquilla que estaba obteniendo, se quedó sin sala después de la segunda o tercera función. Y creo que allí Mario empieza a esbozar la adaptación del clásico de la literatura infantil de Carlo Collodi, escrito en 1883, y realiza una versión libre y musical de esta obra, tratando de aliviar los momentos dramáticos de la misma, y transformarla en un cuento con final feliz, como el que seguramente le habría contado su mamá cuando era chico. Pero para lograr esa aparente simpleza, supo rodearse de excelentes actores, músicos, escenógrafos y colaboradores en los que él confiaba. Y logra una puesta en escena espectacular, aunque complicada por la justeza que debía tener la parte técnica y escenografía.

¿Y por qué crees que tuvo tanto éxito?

-El éxito es una lotería, pero si jugás con varios números, tenés más posibilidades de sacar algún premio. Creo que él era muy talentoso y tenía mucha experiencia en obras infantiles. Se supo rodear de excelentes actores de mucha trayectoria y experiencia, y eligió a Daniela que con su inocencia y empatía con los chicos, supo darle la frescura y blancura que Mario quería para su puesta. Luciano Monsó le dió la estética, y Walter Vázquez le puso música y coros a la obra. Exigió y controló cada detalle técnico, y un grupo de laburantes como el Toti Corral y yo, lo acompañamos en el armado de escenografía y ubicación de los elementos y planta de luces.

Trabajamos mucho, todos, para acompañarlo, y lo otro simplemente sucedió.

-Además de realizar funciones con localidades agotadas en nuestra ciudad, también fue un éxito en varios lugares de Argentina. ¿Cómo eran esas giras?

-Cuando íbamos a lugares cercanos, como San Luis Capital, solíamos salir muy temprano para armar toda la parte técnica y escenográfica, y regresábamos a la madrugada siguiente porque todos teníamos que ir a trabajar. Volvíamos exhaustos, pero nos costaba mucho dormir, porque Daniela sacaba las castañuelas de su mochila, y junto a los músicos se ponían a cantar y tocar. En el equipo que había armado Mario, había mucha armonía y compañerismo. Solíamos ir a cenar todos juntos a algún restaurante del lugar antes de emprender el regreso.

-¿Alguna anécdota para contar?

-Estando en gira por Miramar, y después de cenar, nos fuimos todos a tomar una cerveza a un barcito al aire libre. Daniela, y su hermana Florencia, pidieron permiso para cruzar a un boliche bailable que estaba enfrente. De golpe empezaron a caer patrulleros y camionetas de la Policía Bonaerense, que al comprobar que ambas eran menores de edad, la querían llevar detenidas. Por suerte salimos a dar las explicaciones y las liberaron. Cuando paso esto, Mario dijo: “Imaginate si mañana hubiéramos tenido que suspender la función, porque Pinocho estaba preso (risas). También sufrimos varias roturas de vehículos y hasta se nos volcó un trailer con luces y equipos de sonido. Pero bueno, el balance, a la distancia, fue muy bueno.

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Mario era muy talentoso y tenía mucha experiencia en obras infantiles. Se supo rodear de excelentes actores de mucha trayectoria y experiencia, y eligió a Daniela que con su inocencia y empatía con los chicos, supo darle a Pinocho la frescura y blancura que Mario quería para su puesta Mario era muy talentoso y tenía mucha experiencia en obras infantiles. Se supo rodear de excelentes actores de mucha trayectoria y experiencia, y eligió a Daniela que con su inocencia y empatía con los chicos, supo darle a Pinocho la frescura y blancura que Mario quería para su puesta

-¿Cómo te llevás con el streaming, soles ver arte en ese formato?

-Soy muy fanático de la música, y solo miro y escucho rock nacional e internacional en YouTube. Ahora veo Cultura Solidaria también. Pero soy del periodo analógico, y prefiero un buen disco a una grabación o vídeo digital.

-Por último, dicen que ante estas crisis mucha gente suele refugiarse en la Cultura. ¿Crees que en esta oportunidad será así ?

-En lo que conozco, que es la música, Almendra, Los Gatos y Manal, surgieron en las dictaduras militares de Onganía, Levingston y Lanusse. En el proceso militar del 76 hicieron sus mejores temas León, Charly, Víctor y Mercedes. Tengo entendido que Federico García Lorca tuvo sus máximas inspiraciones poéticas durante la Guerra Civil Española. Y Pablo Picasso hizo el Guernica inspirado en la matanza que conjuntamente con Franco, realizaron Mussolini y Hitler.

Salvando las distancias artísticas, la versión de Mario de “Pinocho”, se gestó en plena crisis del 2001, cuando por un lado los bancos y Caballo, fugaban 30.000 millones de dólares y nuestro presidente De la Rúa nos decía “Qué lindo es dar buenas noticias!!!”

Ojalá esta crisis de salud mundial, también inspire a los artistas que están en un aislamiento obligado, a crear nuevas obras artísticas. Ojalá.

Críticas

-Ruth Mehl del diario La Nación de Capital Federal dijo: "En lo referente a puesta en escena, escenografía y vestuario, pudo apreciarse un trabajo muy interesante en Pinocho, el sueño de un muñeco, que eligió una presentación visual al estilo libro de cuentos antiguo, narrando la historia en escenas que se iban iluminando con el transcurso del relato" .

-Ricardo Sánchez de diario Puntal expresó: Corregido y Espectacular. La versión libre de Mario Barrionuevo del clásico de Carlo Collodi, logra un cambio de óptica con mucha precisión y un despliegue poco acostumbrado en nuestro medio, no solo por la sutileza de los detalles formales, que merecen comentario aparte, sino por la creación de climas en los que se encaje esa " blancura”.