Los gobernantes asistentes a la Cumbre de las Américas en Lima aprobaron este sábado por aclamación un "compromiso" contra la corrupción, tema principal de este cónclave.
El extenso y detallado documento de 57 puntos que obtuvo el respaldo de las 34 delegaciones presentes en la mayor reunión política y diplomática de América incluye exigencias y medidas para fortalecer la gobernabilidad democrática, la transparencia, el control del financiamiento de los partidos políticos, la prevención de actos irregulares en obras públicas y la cooperación política.
"La corrupción debilita la gobernabilidad democrática, la confianza de la ciudadanía en las instituciones y tiene un impacto negativo en el goce efectivo de los derechos humanos y el desarrollo sostenible de las poblaciones de nuestro hemisferio, al igual que en otras regiones del mundo", enuncia el documento.
Los representantes, encabezados por los 17 jefes de Estado y Gobierno presentes en la reunión, consideraron que "la prevención y el combate a la corrupción son fundamentales para el fortalecimiento de la democracia y el Estado de derecho" en sus países.
"Adoptemos al inicio de esta reunión el Compromiso de Lima Gobernabilidad Democrática contra la Corrupción" para "expresar la firme voluntad" de acabar con este flagelo, manifestó al abrir la primera sesión plenaria de la Cumbre el mandatario peruano Martín Vizcarra.
Inmediatamente los mandatarios aprobaron por aclamación este documento, algo que tradicionalmente se hacía al finalizar una cumbre y no en su primera sesión de trabajo.
El documento, que no tiene poder vinculante sino que fija una meta a alcanzar por todos, había sido consensuado el viernes en una reunión de cancilleres, luego de ser negociado por los países americanos durante siete meses.
"Reitero la convocatoria para conformar una alianza regional contra la corrupción. Y una política de tolerancia cero frente a los corruptos", señaló Vizcarra.
"El Perú ha asumido el reto de luchar frontalmente contra la corrupción. Esta es la prioridad de mi gobierno", añadió, en alusión a que llegó al poder hace tres semanas luego de la renuncia del presidente Pedro Pablo Kuczynski, envuelto en denuncias de corrupción.
El caso Venezuela
Por otro lado, mandatarios americanos, entre ellos el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, proclamaron en la Cumbre que no reconocerán las elecciones presidenciales en Venezuela e instaron al presidente Nicolás Maduro a retomar la senda democrática y admitir la crisis humanitaria que afronta el país.
En uno de los pronunciamientos más fuertes, Pence acusó a Maduro de haber impuesto una "tiranía" y un "Estado fallido", y de ser el responsable del sufrimiento de su pueblo y del éxodo de millones de venezolanos que se han refugiado en países de la región por la crisis económica y humanitaria de su nación.
El presidente estadounidense, Donald Trump, "ha dejado en claro que Estados Unidos no permanecerá ocioso mientras Venezuela se desmorona", agregó Pence al hablar en la sesión plenaria de la cumbre y tras haber anunciado el viernes una ayuda de 16 millones de dólares para los refugiados venezolanos en Colombia, Brasil y otros países.
El vicepresidente, que reemplazó en la cumbre a Trump luego de que éste suspendiera su asistencia para coordinar los ataques a Siria por el presunto uso de armas químicas, pidió a los líderes del continente hacer más para aislar a Maduro y dijo que trabajará con sus aliados para restaurar el "patrimonio" democrático de Venezuela.
Más temprano, en la misma sesión, el presidente Mauricio Macri reiteró que la Argentina no reconocerá las elecciones presidenciales de Venezuela convocadas para el mes próximo por Maduro, quien no estuvo en la cumbre porque Perú le retiró la invitación por su manejo unilateral del proceso político venezolano.
"No podemos mirar a otro lado, donde hay un proceso político sin garantías mínimas”, advirtió.
"La corrupción debilita la gobernabilidad democrática, la confianza de la ciudadanía en las instituciones y tiene un impacto negativo en el goce efectivo de los derechos humanos y el desarrollo sostenible de las poblaciones de nuestro hemisferio, al igual que en otras regiones del mundo", enuncia el documento.
Los representantes, encabezados por los 17 jefes de Estado y Gobierno presentes en la reunión, consideraron que "la prevención y el combate a la corrupción son fundamentales para el fortalecimiento de la democracia y el Estado de derecho" en sus países.
"Adoptemos al inicio de esta reunión el Compromiso de Lima Gobernabilidad Democrática contra la Corrupción" para "expresar la firme voluntad" de acabar con este flagelo, manifestó al abrir la primera sesión plenaria de la Cumbre el mandatario peruano Martín Vizcarra.
Inmediatamente los mandatarios aprobaron por aclamación este documento, algo que tradicionalmente se hacía al finalizar una cumbre y no en su primera sesión de trabajo.
El documento, que no tiene poder vinculante sino que fija una meta a alcanzar por todos, había sido consensuado el viernes en una reunión de cancilleres, luego de ser negociado por los países americanos durante siete meses.
"Reitero la convocatoria para conformar una alianza regional contra la corrupción. Y una política de tolerancia cero frente a los corruptos", señaló Vizcarra.
"El Perú ha asumido el reto de luchar frontalmente contra la corrupción. Esta es la prioridad de mi gobierno", añadió, en alusión a que llegó al poder hace tres semanas luego de la renuncia del presidente Pedro Pablo Kuczynski, envuelto en denuncias de corrupción.
El caso Venezuela
Por otro lado, mandatarios americanos, entre ellos el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, proclamaron en la Cumbre que no reconocerán las elecciones presidenciales en Venezuela e instaron al presidente Nicolás Maduro a retomar la senda democrática y admitir la crisis humanitaria que afronta el país.
En uno de los pronunciamientos más fuertes, Pence acusó a Maduro de haber impuesto una "tiranía" y un "Estado fallido", y de ser el responsable del sufrimiento de su pueblo y del éxodo de millones de venezolanos que se han refugiado en países de la región por la crisis económica y humanitaria de su nación.
El presidente estadounidense, Donald Trump, "ha dejado en claro que Estados Unidos no permanecerá ocioso mientras Venezuela se desmorona", agregó Pence al hablar en la sesión plenaria de la cumbre y tras haber anunciado el viernes una ayuda de 16 millones de dólares para los refugiados venezolanos en Colombia, Brasil y otros países.
El vicepresidente, que reemplazó en la cumbre a Trump luego de que éste suspendiera su asistencia para coordinar los ataques a Siria por el presunto uso de armas químicas, pidió a los líderes del continente hacer más para aislar a Maduro y dijo que trabajará con sus aliados para restaurar el "patrimonio" democrático de Venezuela.
Más temprano, en la misma sesión, el presidente Mauricio Macri reiteró que la Argentina no reconocerá las elecciones presidenciales de Venezuela convocadas para el mes próximo por Maduro, quien no estuvo en la cumbre porque Perú le retiró la invitación por su manejo unilateral del proceso político venezolano.
"No podemos mirar a otro lado, donde hay un proceso político sin garantías mínimas”, advirtió.

