Espectáculos danza | Cultura Solidaria |

Daniela Ojeda: "El objetivo es que el flamenco se expanda"

La destacada bailaora riocuartense dicta hoy una clase gratuita virtual en el marco del programa Cultura Solidaria.

Hoy a las 19.30hs. y en el marco del programa municipal Cultura Solidaria, la destacada bailaora riocuartense Daniela Ojeda, dictará una clase abierta y gratuita de flamenco a través de zoom, apta para todas las personas que quieran participar ya que no es necesario tener conocimientos previos de flamenco. Inscripciones: 1123705885 o al Instagram danielaojedaamezola.

Tras 15 años de intensa actividad en Buenos Aires y a raíz de la pandemia, Daniela volvió a nuestra ciudad. Hablamos con ella:

-¿Cómo surge la idea de realizar una clase de flamenco, virtual y gratuita, en el marco del programa Cultura Solidaria?

-Surge de las ganas de realizar una propuesta diferente a la del año anterior, donde la gente pueda tener una actitud más activa y participativa que la de espectador/a.

El año pasado, en Cultura Solidaria I, se transmitió un espectáculo y unos de los comentarios que más me quedaron resonando entre las personas que lo vieron fue: "Qué ganas de bailar", "Qué ganas de aprender". En esta oportunidad, quería brindar una propuesta más inclusiva.

-¿Cuál es, en general, el objetivo de la clase?

-El objetivo es que el flamenco se expanda, que la gente que nunca tomó clases y siempre tuvo curiosidad por hacerlo se sienta libre de participar sin más requisitos que estar predispuestos/as a pasarla bien al igual que aquellas personas que ya tienen conocimientos previos.

A raíz de esta iniciativa, no sólo se inscribieron personas de Río Cuarto, sino que se sumaron de muchas partes como: Mar del Plata, Córdoba Capital, Sampacho, Carlos Paz, Junín, La Pampa, Capital Federal, Paraguay y Qatar.

El objetivo es poder compartir e interactuar sin importar de donde seas, creo la virtualidad tiene ese poder y el flamenco la magia de unir a las personas por medio de una misma pasión.

-¿Ya has realizado clases virtuales? ¿Cómo resultaron?

-Debido a la pandemia y por precaución, estoy dictando clases regulares desde el año pasado (las que antes eran en mi sala llamada Cueva de Bailaoras en Buenos Aires) de modalidad virtual. Al principio, resultaban un poco incómodas porque el flamenco tiene una base rítmica muy fuerte y lidiaba mucho con el diley, además es un baile muy a tierra y sanguíneo donde se necesita pisar fuerte y mucho estímulo basado en "jaleos" y palmas pero creo que en este año y pico hemos aprendido tanto maestros/as como alumnos/as a ser tolerantes, a convivir con estas cuestiones técnicas no favorables para la disciplina, pero sobre todo a valorar que podemos seguir adelante a pesar de cualquier obstáculo y agradecemos cada clase poder acompañarnos y bailar mientras que todo lo que está por fuera de nuestra "burbuja flamenca" es tan hostil.

El flamenco es para mí, una de esas tantas cosas de la vida que no se pueden explicar con palabras. Lo que puedo decir, es que fue un gran hallazgo personal que me llevó a experiencias inolvidables y me abrió un gran camino de autoconocimiento y autopercepción impresionante, además de haberme dado la posibilidad de conocer personas que admiro y quiero muchísimo El flamenco es para mí, una de esas tantas cosas de la vida que no se pueden explicar con palabras. Lo que puedo decir, es que fue un gran hallazgo personal que me llevó a experiencias inolvidables y me abrió un gran camino de autoconocimiento y autopercepción impresionante, además de haberme dado la posibilidad de conocer personas que admiro y quiero muchísimo

-¿Cuándo y dónde volviste a los escenarios con público y cuáles fueron las sensaciones vividas?

-Volví a presentarme en público este año, en el mes de abril en una intervención realizada en el marco de una muestra de pintura del artista plástico Martín Lanfranco, en el Museo de Bellas Artes de nuestra ciudad.

Fue verdaderamente muy emocionante conectarse con la gente y la adrenalina que producen los momentos previos. Sentía nervios y cierta inseguridad por haber estado sin bailar (en público) durante un año, sin embargo, el cuerpo es una máquina compleja perfecta y esa noche fue maravillosa la experiencia.

-¿Qué es para vos el flamenco y qué lo más importante que querés transmitir sea desde un escenario o en enseñando?

-El flamenco es para mí, una de esas tantas cosas de la vida que no se pueden explicar con palabras. Lo que puedo decir, es que fue un gran hallazgo personal que me llevó a experiencias inolvidables y me abrió un gran camino de autoconocimiento y autopercepción impresionante, además de haberme dado la posibilidad de conocer personas que admiro y quiero muchísimo.

En mis clases me gusta transmitir que no hay límites, que podemos, que lo único que importa es ser fiel a lo que sentimos, no importa el paso, el flamenco trasciende lo técnico, el flamenco es una manera de vivir.

En el escenario busco honestidad conmigo misma, es la única manera de ser auténtica y devolverle a la gente que esté ahí apoyando incondicionalmente.

-Entiendo que cuando se emitió el espectáculo “Flamenco vivo” en Cultura Solidaria, en julio de 2020, tuviste llamados de otras ciudades…

-Afortunadamente así fue, recibimos hermosos mensajes y llamados de personas de distintas partes del país, como La Plata, Capital Federal, Comodoro Rivadavia, etc. Es muy gratificante que tu trabajo llegue a tantos lugares, que tenga buena recepción y principalmente sentir el amor y respeto de la gente.

Cultura Solidaria: Flamenco Vivo.

-Son una artista de mucho andar, no sólo en el país sino también afuera. Imagino extrañarás los viajes y actuaciones con público

-Sí, me gusta andar y extraño horrores poder viajar, fantaseo continuamente con la idea de volver a hacerlo. Considero viajar es la mejor inversión que se puede realizar ya que te dejan recuerdos y aprendizajes que se atesoran de por vida.

Con respecto a las actuaciones en público, siento algo similar, extraño mucho, necesito esa inyección de energía, la conexión con la gente, con mis compañeros/as de trabajo, extraño la sensación de transportarme a otro planeta desconocido donde todo es perfecto.

-Como bailaora y actriz te has destacado tanto en Buenos Aires como en gran parte del país. ¿Cuál es, en general, el balance de lo vivido en todos estos años de carrera?

-El balance de lo vivido, disfrutado y aprendido en los años que llevo de carrera es altamente positivo. He logrado tener una profesión, ejercer y vivir del arte lo cual sabemos lo difícil que eso es en nuestro país y ni hablar en contexto de pandemia.

He trabajado con grandes artistas, he bailado en muchos tablaos y teatros, he formado parte del ballet en Buenos Aires de mi artista predilecto, el gran bailaor español Antonio Canales, he podido viajar reiteradas veces a la cuna del flamenco (Andalucía) para formarme con los mejores bailaores/as del mundo, he logrado tener mi espacio donde puedo ejercer la docencia que es mi otra gran pasión, me he topado con seres humanos muy grandes que me han enseñado cosas que no están escritas en los libros.

image.png

-El año pasado, también en el marco de Cultura Solidaria, se emitió la obra “Pinocho”, dirigida por Mario Barrionuevo y en la que comenzaste. ¿Cuáles son los recuerdos de aquella experiencia?

-El personaje de Pinocho, Mario Barrionuevo más precisamente, me enseñó la importancia de la disciplina, de formarse, el respeto hacia la profesión. Me enseñó a pararme debajo de la luz, a proyectar la voz, a ser libre en el escenario, me enseñó a confiar en mí.

Yo era muy chica, 13 años tenía cuando comencé con los ensayos, transité la pre adolescencia de teatro en teatro, siempre a sala llena, con el amor incondicional del público, jamás voy a olvidar las cartas, los abrazos, las palabras de niños/as y adultos. Fue una gran etapa, rodeada de hermosos/as compañeros/as, llenos de talento y además con el apoyo incondicional de mi familia. Mi madre Liliana Amézola (actriz, interpretaba Pepe Grillo) gran protectora y consejera y mi padre Daniel Ojeda, realizando maravillosos trabajos de producción, claves para que el espectáculo pueda estar en vigencia tantos años y con tanto éxito.

Sin lugar a dudas ha sido un proyecto que marcó un precedente en la historia del teatro local.

Cultura Solidaria: Homenaje a Mario Barrionuevo.

-En cuanto a la música en general, ¿escuchás artistas nuevos, cuáles?

-En cuanto a la música en general puedo decir que soy una joven con alma añeja. Me gusta escuchar y conocer artistas de décadas en las que ni siquiera había nacido. Me convocan. Soy admiradora de Camarón de la Isla, Paco de Lucía, Lola Flores, Manolo Caracol, Enrique Morente, también me fascinan artistas referentes de la música argentina como Carlos Gardel, El Polaco Goyeneche, Astor Piazzola, Atahualpa Yupanqui entre otros grandes del flamenco y la música popular argentina.

-¿Cómo la pasaste en cuarentena y cómo te sentís en pandemia?

-Durante la cuarentena he pasado por varias etapas. Creo que como nos pasa a la mayoría, nos acostumbramos a vivir con temor sobre todo a enfermarnos o a enfermar a los demás lo cual es un aspecto súper negativo. Quitando los aspectos malos de esta situación conocidos por todos/as, en lo particular, la pandemia hizo que tomara una gran decisión personal muy importante y fue la de volver a estar cerca de mi familia. después de quince años de estar radicada en Buenos Aires. En pandemia pude conectarme con la naturaleza ya que paso mucho tiempo en las sierras, me ayudó a comprender que nada es definitivo y absoluto, que nos vamos transformando, que los deseos mutan y que “nadie es” sino que “vamos siendo”.

-¿Cómo te llevás con el streaming, solés ver arte en ese formato?

-Aunque mi respuesta sea paradójica (porque trabajo con la virtualidad y considero que en este contexto es un gran recurso), no veo espectáculos por streaming, me cuesta conectarme… repito: sé que es un gran recurso y una alternativa para los/as artistas que tan mal la estamos pasando y apoyo comprando entradas, pero siendo sincera, también siento que el ritual de ir a un teatro es irremplazable y eso me puede.

-Como artista, ¿cómo imaginas el futuro pos pandemia?

-Trabajando mucho en el espacio que estoy proyectando con mi compañero en la ciudad, dedicado a la enseñanza y a espectáculos. Me imagino aplicando los conocimientos adquiridos todo este tiempo sobre todo referido a la tecnología y conectividades. Me imagino bailando y valorando aún más los espacios de refugio, me imagino agradecida de poder volver a lo que me llena de plenitud y felicidad.

-Dicen que, ante las crisis, mucha gente suele refugiarse en la cultura. ¿Creés que en esta oportunidad será así?

-Creo que la gente que siente afición por el arte y la cultura en este contexto va a profundizar ese vínculo, ojalá así sea, estoy convencida de que el arte es el camino.