David Muller es un futbolista del cual se espera muchísimo caudal. Las condiciones y el talento natural del ex-Sportivo Belgrano son puntos fuertes de su juego. A los que le ha sumado entrega y un buen poder de adaptabilidad, ya sea como media punta o como volante por alguna de las bandas.
El ingreso en el Bajo Flores ante Riestra fue clave. Talpone jugó un buen primer tiempo, y en el complemento Acuña necesitaba esa cuota de desequilibrio en los metros finales.
El gol de Hesar llegó tras un buena jugada individual de Muller, quien se sacó un hombre de encima y centró para que el Turco convierta y Estudiantes obtenga tres puntos vitales en esta etapa del campeonato.
Desde lo anímico era vital sumar. Las derrotas, en especial la de Belgrano, habían concluido con una imagen no tan buena del equipo. Todo lo contrario en el partido contra San Martín en la Ciudadela, donde el panorama había sido otro claramente, pese a la derrota.
El equipo de Szeszurak es futbolísticamente opuesto al de Acuña: juego muy ríspido, duro, friccionado, apelando a la pelota dividida y segundas jugadas. Así y pese al frío y a las malas condiciones del campo, sumado al viento, Estudiantes mostró el caracter necesario para salir de perdedor.
De esta manera analiza el partido Muller, quien ya sueña con ganarle a Gimnasia.
-Fue un partido durísimo, nos trajimos tres puntos muy necesarios por todo lo que veníamos pasando, fueron tres puntos muy valiosos. Ahora tenemos que pensar en lo que viene, ya rápido se da vuelta la página, sea derrota o triunfo y esperar a Gimnasia, va a ser una parada muy dura y para ver de qué estamos hechos.
-Desde lo anímico, ¿cuánto sirve el triunfo para recuperar confianza?
-Es que hay veces en las que perdés y jugás bien, y te quedás tranquilo; otras en las que se gana y no se juega bien. Todos queremos ganar. El del lunes fue un partido trabado, difícil, mucho viento, se cortaba a cada rato el partido con faltas, pero se ganó, que era lo que queríamos, porque necesitábamos esa victoria, más aun de visitante, y ahora tenemos que ratificarla de local. Con Nueva Chicago nos pasó lo mismo, habíamos ganado en Mataderos y después de local no lo pudimos sostener. Ahora trataremos de hacerlo, hace mucho que no ganamos en casa, cuando antes éramos muy fuertes.
-Además se ganó bien, Riestra solo tuvo el tiro en el palo y nada más de peligro real.
-Tuvimos muchas claras, la de Talpone, un disparo de Hesar en el palo en el primer tiempo. Necesitamos meterla y cuando uno lo hace ya cambia el asunto, el partido se abre de otra forma. Nos estaba costando convertir, que era lo que necesitábamos.
-Mucho viento, frío, una cancha que estaba muy mal y un equipo muy duro, ¿qué te pareció Riestra?
-A ellos le gusta la fricción, jugar en busca de la segunda pelota, muchas divididas también, cosa a lo que nosotros no estamos acostumbrados. Nuestro juego es diferente, salir jugando, pero allá no se podía. Por la fricción, el viento en contra y muchos factores hacían que no se pudiera arriesgar tanto. Se nos dio con una jugada para hacer el gol y fue tan importante para traer el triunfo de visitante.
-Ingresaste muy bien al partido, asististe a Hesar para el gol y mostraste todo tu repertorio, ¿cómo te estás sintiendo?
-Me vengo sintiendo muy bien. Desde que llegué al club agarré mucha confianza. Me la dio Vázquez en su momento, jugué y no tuve la suerte con las lesiones, no me pude recuperar bien en el torneo pasado. La pasamos mal muchos jugadores, porque con problemas físicos no nos podíamos poner bien. Me desgarré y a las dos semanas me pasó lo mismo, no pude colaborar mucho. En este proyecto nuevo con Gerardo, tengo la confianza de él y en cada entrenamiento demostrarlo, estando muy predispuesto desde donde me toque estar. Como titular o desde el banco, la confianza me ayuda a estar bien.
-Tu puesto natural es ser enganche o media punta, pero te ha tocado jugar por afuera también, ¿en dónde te sentís más cómodo?
-Me siento más cómodo al lado del nueve, como enganche, pero me ha tocado jugar más como volante por derecha o por izquierda. Hay que hacerlo todo para ayudar al equipo y cumplir lo que me pida el técnico, independientemente del esquema que utilicemos, siempre trato de aportar lo mejor.
-Llegaron de madrugada de Buenos Aires, ¿cómo son los entrenamientos postviaje y postpartidos?
-Entrenamos el día luego del partido y hoy tenemos libre. Ya después empezamos a pensar en el partido del lunes ante Gimnasia de Mendoza.
-Y un partido por demás importante, porque ganar significaría estar más cerca que nunca del cuarto lugar al menos.
-Esto es así, el que gana dos o tres partidos se acomoda. Le pasó a San Martín de Tucumán, por ejemplo. Nosotros no tuvimos esa suerte. Si ganábamos, por ejemplo, luego del partido con Chicago quedábamos cuartos. Está difícil, porque muchos equipos no ganan dos partidos seguidos y el que lo hace se acomoda. Ahora tenemos el puntero y de visitante se hace más fuerte que de local, aunque nosotros tenemos que hacerla valer a la localía, ser fuertes. Va a ser durísimo y si logramos dejar los tres puntos en casa nos vamos a acomodar en la tabla para lo que venga.

