El partido entre Inter Miami y Rayados de Monterrey por la Leagues Cup, disputado este sábado en el Nu Stadium, estuvo atravesado desde el primer minuto por el dolor que dejó el fallecimiento de Jorge Messi a los 68 años. Lionel Messi no estuvo en cancha: viajó junto a Antonela Roccuzzo a Rosario para despedir a su padre, y fue su compañero Rodrigo De Paul quien tomó la cinta de capitán en su ausencia.
El Motorcito no solo lideró al equipo en lo simbólico, sino que también fue el protagonista del momento más emotivo de la noche. A los 31 minutos del primer tiempo, el mediocampista argentino conectó un remate rasante desde larga distancia que superó al arquero Luis Cárdenas y puso el 1-0 en el marcador. Lo que vino después fue la imagen que recorrió el mundo del fútbol.
De Paul se quitó la camiseta del Inter Miami para mostrar otra debajo: idéntica en diseño, pero con el número 10 y el apellido Messi en la espalda. Se acercó a las tribunas para que los hinchas pudieran verla, en una dedicatoria que sintetizó el respaldo de todo el plantel hacia su capitán en uno de los momentos más duros de su vida.
Un estadio en duelo
Los homenajes a Jorge Messi habían comenzado antes del pitido inicial. Ambos planteles y las autoridades del encuentro participaron de un sentido minuto de silencio, durante el cual las pantallas gigantes del Nu Stadium proyectaron el nombre del padre de la Pulga. El homenaje se produjo casi en simultáneo con el aterrizaje del avión privado que trasladó a Messi hacia Rosario.
Cuando el reloj marcó el minuto 10, en alusión al dorsal que identifica al rosarino, los hinchas de Las Garzas desplegaron en las tribunas una bandera con el mensaje "Fuerza, Leo". El equipo salió a la cancha con luto visible, con brazaletes negros como señal de acompañamiento.
Horas antes del partido, el club ya había publicado un mensaje en sus redes sociales:
"Nuestro corazón está acompañando a nuestro capitán, Leo, y a toda la familia Messi"
y sumó un listón negro a su escudo en sus perfiles digitales.

