Arquitectura |

Deco Hygge, un estilo que busca bienestar

Hygge es un concepto danés que plantea una manera de vivir a través de los pequeños momentos que nos dan calma. Hoy te contamos cómo trasladar esta filosofía de vida a la decoración, para hacer del hogar un lugar más tranquilo y cálido.

La palabra Hygge no tiene una traducción literal al español, pero vendría a ser algo así como conseguir una sensación de bienestar y confort absoluto, podría decirse que el término que más se le asemeja es el de acogedor. Se trata de un término muy asociado a la palabra bienestar, que propone hacer foco en las que cosas que nos hacen bien en todos los ámbitos de la vida, liberándonos de las preocupaciones, creando un ambiente acogedor y brindándonos confort.

Este movimiento de origen danés, se refiere a los ambientes y la experiencia. Está relacionado con el sentirnos seguros y protegidos, teniendo una conversación profunda con alguien o simplemente disfrutando de un mate a solas. Ellos definirán el Hygge como un conjunto de actitudes, formas de vida, espacios, que los hace sentirse bien, a gusto, tranquilos, en familia y que les permite disfrutar de los pequeños placeres de la vida.

Incorporar el Hygge en tu hogar

El estilo hygge busca crear ambientes cálidos y acogedores de manera natural. Para lograr atrapar este concepto en nuestro hogar podemos servirnos de ciertos recursos y tips para aplicarlos en nuestras habitaciones.

- Iluminación: En el estilo Hygge, predomina la luz natural sobre la artificial. La mejor manera de permitir el ingreso de luz natural a nuestro hogar es sacando las cortinas, los estores y todo lo que obstruya el paso de esa luz desde afuera hacia adentro. Si no podés deshacerte de estas, si podés reemplazarlas por otras de telas más transparentes.

- Los colores: El blanco es, por excelencia, el color del minimalismo nórdico. En este tipo de decoración se suman otros tonos suaves como el beige, el gris claro o los colores nude que traen luminosidad. Evita los tonos estridentes y optá por una paleta cromática que no tenga muchos contrastes.

“Hygge es un concepto danés, que promueven un mejor estilo de vida, que, trasladado a la decoración de interiores, busca hacer de tu hogar un lugar tranquilo y cálido.”

- Naturaleza en casa: Las plantas de interior son un elemento indispensable en la decoración Hygge. Sólo basta con ponerlas en las ventanas, repisas o mobiliario para mejorar el bienestar. Son muy necesarias sobre todo en invierno, ya que la naturaleza ayuda a que pasar tiempo en casa, se convierta en algo aún más agradable. En la cocina, habitaciones, pasillo y hasta en el baño, no renuncies a una dosis de naturaleza en casa, ya que son beneficiosas para el cuerpo y la mente.

- Materiales naturales: La calidez es esencial en estos espacios y que mejor que optar por materiales naturales para alcanzar ese estado. La madera es el material por excelencia que predomina en este estilo, volviéndose un básico. La madera es simple y nos acerca a la naturaleza. Su olor, su textura y su apariencia nos permiten conectarnos con ella. La madera puede incorporarse en el suelo, puede estar presente en las mesas, sillas, estanterías e incluso en las paredes. En cuanto a los textiles, elegí los más naturales, como lo son la lana, el lino o el algodón. Podrás sumarlos a tu decoración a través de alfombras, almohadones y mantas ya que aportan textura a la decoración. Independientemente de la estación, una manta o colcha sobre el sillón o al pie de la cama, puede aportarte ese punto de confort que estabas buscando en la siesta o en tus momentos de relax.

- Menos, es más: El minimalismo es una de las claves del estilo nórdico y no es una excepción en el concepto Hygge, por eso evita sobre cargar tus habitaciones. Los daneses dan prioridad a la sencillez y evitan sobrecargar los ambientes. Deja espacios libres que te permitan moverte sin obstáculos por tu casa.

- Objetos decorativos: Sabemos que los objetos decorativos son aquellas piezas que terminan completando nuestra decoración. Son esos detalles que logran hacer de nuestros ambientes un espacio terminado. Las velas son el punto fuerte de esta filosofía y no se puede practicar el hygge si no se encienden unas velas. Anímate a sumar varias de ellas en tu hogar. Otro objeto clave, es tener a mano un buen libro, de esos que nos transportan hacia otros universos y nos llenan de imaginación. Los jarrones son otra pieza decorativa que no puede faltar. Podes llenarlo con flores o ramitas secas y jugar con el diseño y la textura del material de tu jarrón. Un detalle vintage, nunca está de más. Ya sea una mesa, lámpara o silla antigua, los objetos que tengan una historia los hace aún más interesantes por su valor sentimental.

POR JULIETA VARRONI