En tanto, para los querellantes Gustavo Liebau y Mariángeles Mussolini, abogados de la familia Macarrón, lo de Jávega abre “una gran expectativa” para encontrar la verdad histórica del crimen de Nora Dalmasso.
La defensa de Roberto Bárzola se manifestó en contra del pedido de elevación a juicio del caso Nora Dalmasso, mientras que la querella lo celebró apenas conoció la noticia.
“Nos vamos a oponer ante el Juzgado de Control. La elevación de la causa a juicio es una contradicción con lo que dijo la Cámara del Crimen”, sostuvo Ramírez Rigo en diálogo con Puntal.
“Dicha Cámara sentenció con una disposición judicial de que la causa está prescripta y ordenó el sobreseimiento de mi defendido Bárzola”, añadió.
Yreiteró:“Hay una clara contradicción entre lo que está haciendo el fiscal con la Cámara”.
Por su parte, Liebau expresó a Puntal: “La explicación del fiscal es contundente. Hasta que exista una sentencia firme que declare la causa prescripta el proceso debe continuar. Y las pruebas reunidas hasta el momento son más que suficientes para avanzar y que la causa se eleve a juicio”.
“Obviamente, la realización o no del mismo depende de lo que decida el Tribunal Superior de Justicia de la Provincia con el recurso en trámite”, afirmó.
“Asimismo, esta elevación a juicio, fundada en pruebas que estaban en la causa desde un principio o que debieron conseguirse a partir de indicios que estaban desde el principio, como la genética, será seguramente un elemento más que en su hora el Jurado de Enjuiciamiento habrá de valorar con respecto a la conducta de los anteriores fiscales de la causa”, manifestó el abogado.
A su turno, Mussolini aseguró que el pedido de elevación a juicio de la causa Dalmasso “abre una gran expectativa” en torno de lo que es el esclarecimiento del crimen ocurrido hace 19 años: “Nos genera una expectativa muy grande en torno a cómo va a resolver el Tribunal Superior de Justicia nuestros planteos sobre la suspensión de los términos de la prescripción y a todos los planteos colaterales que hemos hecho”.