Según indicaron los habitantes de este sector, no es la primera vez que se desatan incendios o quemas intencionales de desechos, que emanan al ambiente un denso humo que los obliga a vivir encerrados. También dijeron temer por su salud, ya que junto a la humareda se desprenden pequeñas partículas que provocarían algunos malestares respiratorios.
Asimismo, se lamentaron del abandono que muestra el lugar, donde se depositan a cielo abierto todo tipo de desechos. “Hay desde animales muertos hasta bidones de agroquímicos”, aseguraron en comunicación con medios de la región.