En Del Campillo cada rincón del pueblo o una vivienda familiar puede convertirse de un momento a otro en una locación cinematográfica.
Es que en esta pequeña comunidad del sur cordobés la pasión por la filmación ha contagiado a todos sus habitantes.
Fue a partir de una primera experiencia que dio nacimiento a “Navidad en familia”, la primera película escrita, protagonizada y rodada en la localidad, que se despertó la pasión en la comunidad.
Hoy, transcurridos apenas cuatro años de aquella primera experiencia, otras dos películas esperan estrenarse en la pantalla grande.
“Venganza de perdedores” y “La salud de Catalina” son las nuevas realizaciones del Grupo de Cine Independiente de Del Campillo.
Carlos Alaniz, periodista y locutor de la localidad devenido también en guionista, director y productor, fue quien transmitió este amor por el séptimo arte. Desde 2018, cuando se estrenó aquella primera película, nuevas ideas nacieron, nuevas tramas, nuevos artistas, pero todos con un común denominador: “El sello campillense”.
“Después de ‘Navidad en familia’, las ganas de seguir filmando se potenciaron. Además la gente, los vecinos, se entusiasmaron.Y ya tenemos otras dos películas nuevas”, comienza contar Alaniz.
Los protagonistas, y tal lo dicho, son los vecinos que se ponen en la piel de cada personaje y aceptan el desafío de convertirse en actores por algunas horas.
Carlos escribió también el guion de “Venganza de Perdedores”, un largometraje en el cual su autor aborda problemáticas sociales como la droga, la violencia de género y que suma una trama policial en la que “no faltan tiros ni sangre”, según agrega su autor.
“Es una película que creemos que es totalmente distinta por su contenido. Además, logramos una evolución en los actores, que son todos vecinos del pueblo; algunos, con experiencia en teatro, pero en su mayoría se han ido formando en el rodaje mismo”, detalla Alaniz.
En 2018 Del Campillo abría la puerta al cine con su primera película: “Navidad en familia”.Hoy otras dos realizaciones esperan su estreno en la pantalla grande.
Para la realización de este proyecto se contrató a la productora Dos Efe, de General Levalle, que en esta instancia ya está trabajando en su edición.
Asume Alaniz que la pandemia demoró los tiempos y dificultó a su vez el afrontar los gastos para que la productora terminara su tarea. “Estamos ahora en pleno diálogo y juntando recursos para finalmente lograr que salga la película”, precisa.
Más capacitación
En paralelo, el Grupo Independiente siguió trabajando y comenzó con el rodaje de una tercera película, “La salud de Catalina”, basada en un escrito de Edy Valfré, una vecina de 75 años que, entusiasmada, decidió escribir una historia. Luego, fue Carlos Alaniz el encargado de darle formato de guion cinematográfico.
Asumiendo que contratar a una productora cuesta mucho dinero es que en este último proyecto la filmación, edición y compaginación se realizará desde el grupo local.
“En mi caso -cuenta Alaniz- empecé a compenetrarme más con esto de la edición, compaginación y aprender el lenguaje cinematográfico. Y se fue dando en mí un proceso bastante natural. De hecho siempre he escrito, me gusta ir hilando las historias, las imagino, pienso qué quiero transmitir y allí sale el producto”.
A pesar de las limitaciones que impone la pandemia, la tercera película se rodó casi en su totalidad y sólo quedan unas pocas escenas por terminar. “Se trata de una comedia que Edy escribió y me acercó vía mail. Luego hablamos con una chica de la localidad que trabaja en diseño y nos hizo el storyboard de la película. Y comenzamos a rodarla”.
Las locaciones, como en las anteriores realizaciones, fueron distintos lugares de Del Campillo. Espacios al aire libre y hasta viviendas puestas a disposición por los vecinos. “En algunas casas llegábamos e invadíamos literalmente el lugar para rodar las escenas”, relata.
Este trabajo casi artesanal también plantea desafíos, como el tener que lidiar con los ruidos ambiente y los imponderables. “Para grabar nos ponemos de acuerdo por el grupo de WhatsApp y acordamos una hora y lugar en que todos podamos y lo hacemos”, detalla Alaniz.
Asume que hay un gran compendio de bloopers que en algún momento también serán editados. “Nos pasó, por ejemplo, un día que teníamos que grabar una escena y andaba por el pueblo una camioneta con propaladora que ofrecía comprar baterías. Y parecía increíble pero cada vez que comenzábamos la escena se nos colaba el grito y era esperar y comenzar de nuevo”, cuenta a modo de anécdota Carlos.
Pero el entusiasmo puede con todo. “La verdad es que estamos contentos porque esta vez es totalmente hecha por la gente del pueblo, desde el guion, la filmación y edición”, resume.
Apoyo para los realizadores
Mientras el Grupo de Cine Independente de Del Campillo se consolida, un pedido se cuela en medio y es que la Provincia brinde apoyo a estas realizaciones del interior. “Córdoba tiene un Polo Audiovisual que justamente impulsa producciones independientes. Sería bueno que experiencias como la nuestra o los trabajos de otros grandes realizadores regionales como Javier Canale (San Basilio) o el Turky Funes (Sampacho) tengamos apoyo de la Provincia. Lo necesitamos para adquirir tecnología, capacitarnos y a su vez potenciar los talentos que hay en el interior”, finalizó Alaniz.

