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Buscan sumar a víctimas de siliconas defectuosas a una demanda en Francia

En Argentina, ya hay 2 mil mujeres litigando contra la fabricante de origen galo PIP. El total de implantadas es de 20 mil en nuestro país. Las prótesis mamarias se rompían y el contenido no era apto para uso humano

A través de la campaña "Aun estás a Tiempo", buscan sumar demandantes a la megacausa por las prótesis mamarias defectuosas del laboratorio Poly Implant Prothèse (PIP), en los tribunales franceses. Del año 2002 al 2011, unas 20 mil argentinas se colocaron siliconas de ese origen y pueden incorporarse al grupo de más de 2 mil que ya están litigando desde nuestro país.

Entre las damnificadas, también hay mujeres de la provincia de Córdoba.

De hecho, el próximo miércoles 4 de octubre se incorporarán un centenar de nuevas demandantes argentinas al juicio que se suman a las 2.000 que vienen accionando desde aquí y que ya han recibido una indemnización provisoria.

La permanencia en el organismo de estas prótesis que fueron implantadas a unas 500 mil mujeres en 60 países fue definida como “una bomba de tiempo”, dado que la frecuencia de ruptura de estos implantes fue siete veces mayor que el resto.

Pero eso no es todo: las prótesis PIP estaban rellenas con silicona industrial no apta para uso médico que se disgregaba en gránulos capaces de migrar por todo el cuerpo, por lo que era extremadamente difícil quitar el material en su totalidad. Por eso, la recomendación general es retirarlas aun si no se hubieran roto, advertencia que sigue vigente en la actualidad.

En virtud de esto, la Anmat prohibió en 2010 su comercialización, distribución y uso; y recomendó que aquellas personas con implantes PIP en su cuerpo se sometan a controles periódicos.

Más de 10 años después de haberse desatado el escándalo, hoy se sabe que la rotura de las prótesis defectuosas puede provocar desde inflamación de los ganglios, infecciones y fiebre crónica, hasta embolias y cáncer de mama.

Fallos en favor de las damnificadas

El primer fallo de la Justicia francesa reconociendo a las usuarias de estos implantes su condición de víctimas y su derecho a reparación se produjo el 14 de noviembre de 2013 cuando un tribunal condenó a la empresa certificadora TÜV por los daños físicos y psicológicos causados a 1.500 mujeres concediéndole a cada una indemnización provisional de 3.000 euros, al tiempo que abrió la posibilidad de que las afectadas en el extranjero pudieran reclamar.

Un mes después, un tribunal penal de Marsella condenó al dueño de PIP -Jean Claude Mas- y a 4 directivos de la firma a prisión de hasta 4 años por “fraude y engaño agravado” y ordenó el pago de una indemnización a las víctimas.

PIP fue liquidada en 2011 mientras que TÜV sigue siendo una empresa líder con actividad en 60 países y una facturación de 2.500 millones de dólares anuales; los reclamos se han dirigido a esta última y, tras la demanda colectiva inicial, se iniciaron otras cinco con un estimado de 20 mil víctimas accionando contra la certificadora.

En mayo de 2023 la Corte de Casación francesa –el máximo tribunal del país- confirmó definitivamente la responsabilidad de TÜV y ordenó pericias judiciales para determinar el monto definitivo de las indemnizaciones individuales.

“Es positivo para nosotros”

“Es un juicio de muchos años en el que fuimos viendo cómo se abrió un camino para las víctimas y hoy podemos decir que ha tenido un desarrollo positivo para nosotros”, dijo Déborah Gignoli Roilette, del estudio DGR, que representa a miles de víctimas en todo el mundo.

Hasta ahora, 30 mil mujeres cobraron la indemnización provisoria y sólo un puñado recibieron la definitiva por montos que van entre los 8.000 y 40.000 euros, pero la perspectiva es que todas las que logren demostrar que tienen o tuvieron un implante PIP en sus cuerpos se harán acreedoras de una reparación económica acorde.

#AunEstasATiempo se denomina la campaña que busca concientizar a posibles víctimas para que se cercioren si tienen en sus cuerpos implantes PIP, informar sobre la causa e invitar a quienes recibieron este tipo de prótesis a unirse a la demanda internacional en Francia para recibir su compensación económica, extraerse lo antes posible el material siliconado y, eventualmente, reemplazarlo por otros sin necesidad de viajar ni de realizar una inversión monetaria.

Las personas interesadas pueden contactar al Estudio DGR (Francia) https://avocats-dgr.com/ con la vía directa vía WhatsApp para Argentina: +54911 3076 2737.

“Hoy no me las puedo sacar y me hago controles cada 6 meses”

Verónica, una villamariense que en 2007 se colocó los implantes mamarios PIP con la promesa médica de que le durarían “para toda la vida”, hoy no tiene el dinero para quitárselas de su cuerpo y se tiene que realizar controles cada 6 meses.

“Yo fui al cirujano por una liposucción. Salió el tema de las prótesis, pero yo le dije que no porque había que cambiarlas a los 10 años. Me dijo que había unas para toda la vida. Eran mucho más caras, pero me las coloqué. No me dieron ninguna carpeta, ni nada; solo la la caja con los stickers, pero no me advirtieron que tenía que guardarla. Hace más de un año tiré todo”, comentó la mujer.

Si bien no tiene problemas graves porque las prótesis no se abrieron, le traen muchas otras complicaciones.

“El médico me dijo que hay que sacarlas y le recordé que me había dicho que eran para toda la vida”.

“Me tengo que hacer controles y estudios cada seis meses: mamografía y tomografía. El médico me dijo que conviene sacarlas, pero yo ahora no puedo hacerlo. Yo le recordé que me había dicho que eran para toda la vida. Me siento engañada”, manifestó.

“Ahora lo necesito para que me dé una mano y que me ayude a certificar que tengo las prótesis PIP, pero se desentendió por completo. Destruyó la historia clínica, a los 10 años, como indica la ley”, agregó la mujer.

La abogada Deborah Gignoli la invitó a sumarse a la megademanda contra PIP que se tramita en Francia, pero al no tener la documentación correspondiente no está en condiciones de hacerlo. “Se los pedí al médico, pero me dijo que los tiró. La abogada le pidió un certificado pero nunca más respondió”, explicó la mujer.

-¿Qué les diría a las personas interesadas en colocarse implantes mamarios?

-El problema es con este tipo de prótesis. Lo primordial es tener un bun médico, que sea muy profesional. Ahora, si me las pudiera sacar y colocarme implantes seguros, lo volvería a hacer.