En el marco de los 35 años de la democracia, los más memoriosos recuerdan algunos episodios graves que marcaron el final del primer período del Concejo Deliberante de Río Cuarto.
En 1987, se dieron dos hechos trágicos que impactaron de lleno en el Legislativo local. Uno de ellos está vinculado al asesinato del concejal Eddie Azcurra (Partido Justicialista) y de su esposa. Los crímenes ocurrieron a finales de agosto en el domicilio del matrimonio, en Banda Norte. Según lo aportado desde el Archivo Histórico Municipal, jamás fueron totalmente esclarecidos.
Poco tiempo después, a mediados de octubre de 1987, el concejal Carlos Negro (Unión Cívica Radical) se suicidó luego de asesinar a su joven mujer.
Ambos episodios modificaron la rutina del Concejo que, por aquel entonces, estaba inmerso en un clima electoral, ya que ese año se votó nuevamente intendente (Miguel Ángel Abella fue reelegido) y también se renovó el Legislativo.
Poco tiempo después, a mediados de octubre de 1987, el concejal Carlos Negro (Unión Cívica Radical) se suicidó luego de asesinar a su joven mujer.
Ambos episodios modificaron la rutina del Concejo que, por aquel entonces, estaba inmerso en un clima electoral, ya que ese año se votó nuevamente intendente (Miguel Ángel Abella fue reelegido) y también se renovó el Legislativo.

