El Gobierno mantiene en suspenso el envío al Senado del pliego de Daniel Rafecas como procurador general de la Nación a la espera de llegar a un acuerdo con la oposición, que podría trabar el nombramiento si lo rechaza de forma unánime.
Según indicaron a NA fuentes de la Casa Rosada, el pliego está en la Secretaría de Legal y Técnica del Poder Ejecutivo, donde no tienen previsto enviarlo rápidamente debido a que todavía hay negociación entre el oficialismo y la oposición sobre el tema.
A mediados de febrero, el jefe del bloque de senadores del Frente de Todos, José Mayans, aseguró que había "un consenso cercano a los dos tercios" requeridos por ley para aprobar la designación de Rafecas, pero el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, salió el mismo día a poner en duda esa posibilidad.
El diputado radical y exgobernador de Mendoza subrayó que en la mesa directiva de Juntos por el Cambio se acordó que "los 27 senadores" de esa fuerza "que pueden bloquear esa decisión" adoptarán una postura "unánime, a favor o en contra". Lo dijo luego de advertir que "es probable que la gran mayoría esté en contra, con lo cual es probable que esa sea la posición".
Esto llevó al oficialismo a poner el freno y abrir una negociación que, hasta ahora, se lleva a cabo con sigilo y detrás de la cortina que proporcionan otros debates como jubilaciones especiales y aborto.
Ocurre que el nombramiento del procurador general requiere de la aprobación de los dos tercios de los senadores presentes, es decir 48 votos sobre el total de 72 que componen la Cámara Alta, y el oficialismo tiene 41, si se cuenta al tucumano José Alperovich, que está de licencia por la denuncia de violación en su contra.
Juntos por el Cambio alcanza los 26 votos con los aliados Roberto Basualdo y Juan Carlos Romero, número suficiente para bloquear la designación, e incluso llegaría a 27 si mantiene la alianza con Carlos Reutemann, número con el que alcanza para bloquear por completo la designación.
Para llegar al número, el oficialismo requerirá de la ausencia o el acompañamiento de al menos un sector de Juntos por el Cambio.