Diego Ponti: "El productor ganadero está esperando que pase el año"
La ganadería atraviesa en esta mitad del año un momento bisagra en el que algunos eslabones que venían recuperándose durante el primer semestre ven cómo la ecuación se revierte y otros que transitaban un rojo de arrastre, de pronto inician un rebote positivo. En términos generales la coyuntura se advierte compleja y más aún teniendo en cuenta la últimas medidas del Gobierno sobre el tipo de cambio diferencial para el maíz, pero en el largo plazo hay algo más de optimismo. Es que no sólo hay un cambio de ciclo climático que dejaría atrás los años de sequía, sino que los productores también esperan una importante modificación en el rumbo de las políticas económicas a partir del 10 de diciembre.
Sobre ese escenario complejo se desarrolló el análisis que Diego Ponti, especialista y consultor de AZ Group, realizó esta semana en Palermo ante un auditorio completo. Luego del evento, Ponti habló con Tranquera Abierta y remarcó que “la ganadería estaba, hasta esta última medida en particular que tomó el Gobierno con el maíz, en una situación muy particular, prácticamente de quiebre, porque empezamos a ver en los últimos días una recuperación del precio del ternero, que venía muy atrasado. Fue la categoría más golpeada por la seca en el precio durante este año. En las últimas semanas comenzó a menguar la oferta y los precios empezaron a despertar: ya no hablamos de 480 o 500 pesos, sino de 580 a 600, que es algo que veníamos anticipando por el recorte de la oferta. Los feedlots que buscaban reponer empezaban a encontrar menor disponibilidad y eso lógicamente que empieza a recalentar precios. Sumemos a eso que mejoró bastante la situación climática en muchos puntos del país y eso hace al ánimo del productor. Agreguemos el calendario político-electoral con las expectativas lógicas hacia lo que viene, positivas hacia adelante”, sintetizó Ponti.
Y agregó: “En definitiva, el criador que había tenido un muy mal comienzo de año empezaba a ver ahora una recuperación en el precio del ternero, aunque en muchos casos fueron ya vendidos en plena zafra porque se quedó sin pasto. Es algo que suele ocurrir: cuando empieza a repuntar el precio pasando la mitad del año, el criador ya vendió. De todos modos, le sirve que el ternero se recomponga y suba en el precio pensando en lo que viene”, dijo Ponti.
¿Y del otro lado, el que compra los terneros?
Bueno, del mismo modo, lo que empezamos a ver de la mano de la recuperación del precio del ternero es que vuelven a estar en rojo los números de los corrales. Al revés que el criador, el feedlot fue el que tuvo el mejor resultado económico en el primer semestre gracias a ese ternero atrasado en precio y un precio del maíz que no explotó. Entonces, hubo una muy buena oferta de terneros que tenían como destino principal el feedlot porque no había pasto y no quedaba otra. Eso llevó a que en algunos momentos incluso la vaquillona y el novillito valieran más que el ternero.
Eso cambió...
Sí. Ahora el corral se encuentra con que el ternero cuesta 100 pesos más y que el maíz no vale 50 mil pesos la tonelada sino 62 mil. Y todo esto sin anestesia, de un día para el otro.
¿Y entonces?
Entonces vamos a un segundo semestre que tendrá un primer tramo con buena cantidad de oferta saliendo desde los corrales porque ya venían cargados. Por eso, sube el precio del ternero y del maíz y por el otro lado el feedlot no tiene expectativas de que suba mucho el precio del novillito o vaquillona. Eso es lo que preocupa al engorde a corral y lo más probable es que vayamos a una descapitalización de ese eslabón de la cadena y por lo tanto no podrán reponer en la misma medida en que van sacando hacienda.
¿En qué momento el engordador puede tener expectativas de precios positivas?
Puede ser para el último trimestre, que sería traccionada por la categoría novillo que está en escasez en el mercado y que ya se está demandando más. Puede haber en definitiva un traslado de precio hacia vaquillona y novillito que tiene que ver con el atraso que muestran esas dos categorías.
Es un momento bisagra para el feedlot que negativiza sus números...
Sí, veíamos que esto podía pasar por el precio del ternero y ahora le tenemos que sumar lo del maíz. Para el engorde a corral, en los últimos días los costos le subieron unos 27 mil pesos por cabeza sumando ternero y maíz, con ingresos que no se modificaron. Pensemos un ternero de 170 kilos que subió 100 pesos por kilo, son 17 mil. En el caso del maíz, la tonelada que pasó de 50 mil a 62 mil. Eso conduce a que los márgenes brutos del engorde a corral hayan pasado a rojo rápidamente.
¿Mientras en la góndola los precios siguen atrasados contra la inflación?
En el caso de los precios al consumidor lo que se ve es un atraso importante frente a la inflación con incrementos interanuales de los cortes que rondan el 70 u 80 por ciento con una inflación del 115 o 120 por ciento. Es un mercado interno muy bien abastecido y con muy buen nivel de oferta. La faena de este año es muy alta y en el primer semestre fue 13% superior a la del año pasado. Eso tiene que ver mucho con la seca; con vacas, pero también con animales que iban a recría pero fueron a corral y llegan al mercado antes de tiempo. Con ese panorama, en un mercado que es prácticamente de competencia perfecta entre oferta y demanda, si hay buena oferta y del lado de la demanda no hay posibilidad de traccionar más precios, la carne se actualiza pero muy de a poco. Diría que se actualiza tranqueras afuera; el carnicero actualiza porque le sube la luz, el alquiler, los salarios, lo mismo que el frigorífico, pero de parte del productor hay un atraso fenomenal.
¿Qué expectativas tiene ese productor?
El productor hoy está esperando que pase el año. No está decidido a invertir con fuerza, a pesar de que hay buenas opciones para hacerlo y es un buen momento para entrar en muchos segmentos de la ganadería. Pero está más bien concentrado en tener buen pasto hacia la primavera, preñar la mayor cantidad de vacas posibles para tener la mayor cantidad de terneros en 2024.
¿Y hacia afuera?
En cuanto al mercado externo hay buenas expectativas porque hay bastante consenso en que habrá una corrección cambiaria y tendremos un dólar más competitivo que el actual. Entonces las categorías exportables, como novillo y vaca, van a tener una recuperación importante de precios por ese motivo y en el caso del novillo agregaría que también por menor oferta.