Espectáculos Discos |

Hora de ser solista

Con más de 25 años de trayectoria, Sergio Alvarez acaba de editar su disco en solitario.

Tras más de 25 años de trayectoria, que incluyen haber gestado junto a Gabo Ferro la banda Porco o haber liderado Panza, el virtuoso guitarrista Sergio Álvarez editó Un lugar solitario llamado libertad, su primer trabajo solista, en donde se permite la experimentación musical con guiños humorísticos y ocultos homenajes a varias de sus influencias.

"No sé si ponerle mi nombre a un disco implica que sea más serio, pero sí es como formalizar. Una cosa es vivir juntos y otra es ir al registro civil. Ese fue un poco el plan", explicó el músico a Télam, quien consideró que "era el momento de probar otras inquietudes musicales, porque el formato rock canción tiene un límite muy claro y yo ya vengo explorando en esos ámbitos desde el '92".

Con su proyecto Panza en un "parate" por tiempo indeterminado, Álvarez finalmente decidió lanzar su plan solista.

El resultado es un recorrido de 22 canciones instrumentales en donde, en mayor o menor grado, conviven sonidos que remiten a King Crimson, Frank Zappa, Joni Mitchell y Led Zeppelin; además de lanzar, desde los títulos de las composiciones y algunos trucos sonoros, guiños humorísticos.

Nombres como "Una visita al baño de la estación Constitución", "Nena tu amor me convierte en abedul", "Beth Gibbons amamantando", "El ritual de la reproducción del fin de semana", "Charles Ives sentado en una colina observa como Stravinsky, Messiaen y Kurt Cobain convergen a un mismo punto desde tres caminos diferentes" y "Varias especies de pequeños animales peludos reunidos en una cocina bailando al compás de un bandoneón", entre otros, dan cuenta de ello.

Para esta aventura musical, Álvarez se rodeó de viejos conocidos, tal el caso de su ex compañeros en Panza, el bajista Franco Fontanarrosa y el baterista Lulo Isod; como así también el contrabajista Mariano Sívori y el baterista Daniel "Pipi" Piazzolla.

En charla con Télam, el guitarrista habló sobre el flamante cd.

-Usted mencionó la importancia de "formalizar". ¿Qué lo llevó a adoptar ahora esta postura?

-Ya estoy viejo y me pareció que era hora que mi nombre figure en algún lugar y ya no tanto como aliado. No por una cuestión de ego, sino porque a nivel trabajo, si está tu nombre, es más fácil presentarse.

-Además de los títulos, hay guiños humorísticos como publicar una "fe de erratas" en donde corrige un acorde de un tema anterior o una grabación casera con una idea para un tema. ¿Cuál fue la intención?

-Quería quitarle seriedad al asunto porque como es música sin palabras, llega un momento en que todo se pone muy serio y no quería quedar como esos compositores muy solemnes. Me parecía fundamental relajar el discurso con eso.

-El disco abre con un tema llamado "Dijo el juglar" y cierra con "Se despide el juglar". ¿Siente que es usted ese personaje del que habla el disco?

-No lo había pensado como que era yo pero sí tenía la idea de que el disco sea una sucesión de historias contadas por alguien. Aquí hay varias historias narradas por una misma persona, que soy yo, pero no me siento necesariamente un juglar.