Espectáculos Discos |

Jorge Araujo, “A un minuto a envejecer”

El baterista de Gran Martell y exintegrante de Divididos, habla de su primer disco solista.

El músico Jorge Araujo, baterista de Gran Martell y ex integrante de Divididos, entre otras bandas, editará el próximo 17 de noviembre A un minuto de envejecer, su primer disco solista, en donde a lo largo de 9 composiciones propias, en los que los aspectos melódicos y armónicos se imponen sobre los rítmicos, logra presentar su desconocida faceta como cantante y guitarrista.

“Me gusta que la gente me conozca con mis limitaciones”

“Este disco es como mostrarme desnudo. Me gusta que la gente me conozca artísticamente con mis limitaciones. Es una desnudez que tal vez en otra etapa de mi vida no la hubiera mostrado, pero ahora me dieron ganas de mostrar que soy esto”, explicó a Télam Araujo, quien definió a su disco como “un trabajo hecho por tramos, a lo largo de 6 o 7 años”, por lo que atraviesa “distintas etapas” de su vida.

El trabajo fue realizado junto con el guitarrista César Silva y muestra la cara más personal del artista cuyo extenso currículum incluye haber sido miembro de Divididos, Monos con Navaja, un dúo junto a Quintino Cinalli, y, actualmente, Gran Martell y la banda de apoyo de Harry Waters y Larry McNally.

“A un minuto de envejecer” será publicado en Spotify y prevé una edición en formato físico para marzo del año próximo, cuando será presentado oficialmente en el reducto proteño La Tangente.

-¿Cómo surgió la idea de editar un disco solista? ¿Era un viejo sueño?

-Es muy poco romántica la explicación que tengo. Nunca se me pasó por la cabeza ser solista. Pero luego de tocar con Divididos empiezo a generar un montón de proyectos que me hicieron dar cuenta que, en algún momento, iba a tener que ponerle mi nombre a algo. Ahora tomé la decisión porque me iba a costar mucho más armar otra cosa que ponerle mi nombre a este disco. Pero de ninguna manera tengo la idea que ahora empiezo una carrera solista. Sigo con un concepto grupal pero me costaba manejar este disco de esta forma.

-En las canciones del disco se nota que abordó la composición desde lo armónico y melódico, más que desde lo rítmico. ¿Cómo le resultó ese cambio?

-Es cierto. En Gran Martell no me meto en eso porque están Tito Fargo y Gustavo Jamardo, que saben mucho del tema, pero ahora tuve que bajar la data que tenía al piano o la guitarra. Me animé. A mí siempre me interesó lo armónico y lo melódico. Siempre le preguntaba a los músicos con los que trabajaba sobre alguna de esas cuestiones.

-¿Y cómo le resulta exponerse como guitarrista y cantante luego de haber forjado toda una carrera como baterista?

-Es otro planeta. Igual no siento que sea un guitarrista o cantante, sino solo un tipo que está en un proyecto que lleva su nombre, en donde me doy el lujo de hacer un montón de cosas que me divierten. El que me ve tocar la viola sabe que no tengo un resto bárbaro, lo mismo que con el canto, pero estoy tratando de conocer las herramientas con las que cuento. Me divierte mucho.

-¿Cómo surgió la idea del título del disco?

-Es una canción que tiene una letra compartida con mi mujer, Pilar Ezcurra, y al aparecer esa frase decidí que sea el título del disco porque significa muchas cosas. Además, noté que la palabra “envejecer” aparece muchas veces en el disco. Yo lo tomo como un hecho en el que uno tiene que ir ocupándose de otras cosas. Quiero que se vea, por ejemplo, que me estoy divirtiendo, que estoy relajado. No estoy en el perfeccionismo. Si me equivoco, que sea como en el living de mi casa con amigos. Lo mejor que me puede pasar a un minuto de envejecer es demostrar cómo soy, cómo voy viviendo la vida y cómo la voy disfrutando.