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Dos mujeres muertas y el reclamo de justicia en Capilla del Monte

Cecilia Gisela Basaldúa (35) fue encontrada sin vida el sábado, después de haber estado veinte días desaparecida. La Fiscalía mantenía hermetismo en torno al caso. En febrero hubo un episodio similar con una víctima de 44 años

La identificación del cadáver de Cecilia Gisela Basaldúa, la mujer hallada muerta en Capilla del Monte después de haber estado veinte días desaparecida, no hizo más que avivar un reclamo de justicia y la indignación en la región.

El caso, que en las últimas semanas mantuvo en vilo tanto a esa zona de Punilla como a los familiares de Basaldúa en Córdoba y Buenos Aires, recordó lo ocurrido con Mariela Natali, una santafesina de 44 años que apareció sin vida luego de ser buscada durante dos semanas en el mes de febrero.

El cuerpo de Mariela fue encontrado el 18 de febrero en un arroyo. Los forenses determinaron que falleció como consecuencia de una asfixia por sumersión, pero el fiscal a cargo de la investigación, Raúl Ramírez, aún no pudo esclarecer qué llevó a ese desenlace.

Por los interrogantes que quedan abiertos en la causa, el magistrado ordenó que el cuerpo sea examinado por un equipo del Conicet.

Mientras los enigmas permanecen en torno al fatal desenlace de Mariela Natali, los vecinos de Capilla del Monte volvieron a verse sacudidos por la muerte de otra mujer desaparecida.

Hermetismo judicial

El nuevo episodio que conmovió a Capilla del Monte estaba inmerso ayer en un hermetismo judicial.

La Justicia comunicó que el cuerpo encontrado el sábado era de Cecilia Basaldúa, pero mantuvo reserva sobre los pasos que está dando la fiscal Jorgelina Gómez en la pesquisa.

El cuerpo se encontró en inmediaciones de un basural, a mil metros de la ruta 38 y a unos cinco kilómetros del punto donde se inició la búsqueda de la mujer, el 8 de abril último.

Ese día la Policía recibió la denuncia y el dato de que Cecilia había sido vista en el sector conocido como “Los tres puentes”, tres días antes la turista había salido de una casa donde se hospedaba.

El dueño de la vivienda que alquiló para alojarse les comentó a los padres de Cecilia que se había ido con “un brote psicótico”.

Desde ese mismo momento, los familiares de la víctima empezaron a temer lo peor. Aseguran que la mujer nunca tuvo una reacción de esas características. Ayer reiteraron sus sospechas sobre un posible “inconveniente” que la haya llevado a la muerte.

Escribía un libro

Al momento de su desaparición Cecilia escribía un libro sobre un viaje realizado en los últimos cuatro años por Latinoamérica.

Hasta el 4 de abril, día en que habló por última vez con sus padres, la mujer continuaba con la ilusión de terminar ese material y nada hacía presumir en un trágico final. En la casa que ocupaba encontraron sus pertenencias, sólo falta una riñonera con documentación que todavía ayer seguía siendo buscada por los investigadores, trascendió.

“Mi nombre es Cecilia y les cuento que viajé desde México a Argentina durante casi 4 años”, había compartido en marzo Basaldúa, antes de viajar el 18 de ese mes hacia Capilla del Monte.