La cuenta regresiva comienza a correr rumbo a las Primarias del 12 de septiembre. Faltan 40 días para resolver las internas de las distintas fuerzas y que queden definidas las listas que competirán en las generales de noviembre, para las que faltan poco más de 100 días.
Es mucho tiempo en términos políticos pero el margen se acorta cuando se observan las dos principales variables que cruzarán estos comicios: la sanitaria y la económica.
Sin lugar a dudas que los ejes de debate pasarán directa o indirectamente por allí. Presumiblemente la oposición apuntará a la demora en el plan vacunatorio, podrá recordar el episodio de los que se adelantaron en la fila y hasta la demora en la firma con Pfizer y Moderna y también la demora en las segundas dosis de Sputnik. El oficialismo intentará mostrar el avance logrado hasta aquí, especialmente con las primeras dosis mientras la ministra Carla Vizzotti ya adelantó que este mes será el de las segundas dosis, seguramente para sumar otro argumento rumbo a las urnas.
Pero aquí hay un ingrediente que se va agigantando con el correr de los días: la variante Delta. Después del episodio ocurrido en la capital provincial con el viajero proveniente de Perú que desató el primer brote de esa variante en el país más los casos en Capital, la llegada de esa nueva amenaza va cobrando forma, tal como lo adelantaban los especialistas. Era cuestión de tiempo. Antes fue la andina, la de Manaos o tantas otras. Llegó el turno de la nacida en India y que ya puso a prueba a los países desarrollados. Hay una certeza científica con respecto a esto: las personas con dos dosis tienen un alto nivel de inmunidad frente a la Delta. De allí la necesidad de avanzar rápidamente con el esquema completo de vacunación. Pero hay dificultades para eso porque la manta es corta. Es que si no llegan las Sputnik V con segundo componente y se avanza con la combinación con AstraZeneca, los que recibieron la primera dosis de esta última vacuna deberán esperar un poco más para completar su plan. Si se cubre una, se descubre la otra.
Hay un dato que muestran los especialistas: en Estados Unidos, con segundas dosis se enferman 100 de cada 100 mil personas, pero muere solo una. Por eso las urgencias.
Hasta el último reporte de vacunación que mostró el monitor oficial del Ministerio de Salud de la Nación ayer, había en Argentina 7,130 millones de personas con dos dosis. Con una había poco más de 25 millones. En total, ingresaron al país 41,8 millones de dosis, por lo cual quedan por aplicar casi 10 millones.
En utilizar una buena parte de ellas para cerrar la inmunización a la mayor cantidad de personas se enfocará el Gobierno, mientras espera la llegada de más dosis, y en particular algún guiño de Rusia.
Pero la evolución de la Delta es lo que más preocupa a los médicos y al Gobierno. A los primeros porque temen que levante una nueva curva que ponga en tensión otra vez al sistema sanitario. Y el Gobierno, porque si eso ocurre, no será bueno tampoco para sus intereses electorales. Unos y otro ya vieron lo que ocurrió en muchos países del mundo.
La variante Delta abre grandes interrogantes sobre la actividad económica. Si crece la curva y hay que volver a limitar la movilidad, será un escenario electoral difícil para el Gobierno.
En paralelo esto abre grandes interrogantes sobre la actividad económica. Si crece la curva y hay que volver a limitar la movilidad eso tendrá un impacto nuevamente en amplios sectores. Por eso el otro capítulo atado a la pandemia es el de la actividad. En los últimos meses aportó buenas y malas para el Gobierno, con algo de recuperación. Pero en general hay un problema de fondo y es el de la inflación. La suba de precios no afloja y eso impide la recuperación de los ingresos de la población que sigue observando cómo se deteriora su bolsillo. Naturalmente esto tiene una traducción directa en el consumo, que sigue planchado en el mejor de los casos.
La semana próxima se conocerá el nivel de inflación de julio, que podría ser el primero en mucho tiempo que sea menor al 3 por ciento. Sin embargo, hay una mala noticia en el acumulado anual porque en julio del año pasado el registro fue del 1,5% y por lo tanto, aunque sea menor al 3% esta vez, sumará al reemplazar el dato de 2020. Esto implica que del 50% que alcanzó en junio el acumulado de 12 meses, podría trepar al menos al 51% ahora.
Pese a esto, el Gobierno confía en que la inflación continuará bajando y que las recomposiciones salariales vía paritarias permitirán entonces mejorar algo esa carrera que los sueldos vienen perdiendo por lejos.
El Gobierno confía en que la inflación bajará y que las mejoras salariales vía paritarias permitirán mejorar algo esa carrera que los sueldos vienen perdiendo por lejos.
Por supuesto que además espera empujar un poco más esa tendencia con políticas pro consumo. Por eso hoy el presidente Alberto Fernández relanzará el programa Ahora 12 que esta vez contemplará la posibilidad de financiar hasta en 30 cuotas la compra de bienes. Es un aditivo especial. De todos modos cuenta con el limitante del margen de tarjetas que en muchos casos están al borde.Por eso el plazo de los 30 meses.
Finalmente, el dólar blue intentó un repunte desde mediados del mes pasado pero finalmente se planchó. Igual, en Argentina siempre es una variable a seguir de cerca y en particular si el acuerdo con el FMI no se termina cerrando.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal

