Tranquera Abierta | Economía | Precios | inflación

Los impuestos representan entre el 20% y el 30% de los alimentos básicos

La mayor carga tributaria la tiene el queso. El pan multiplica más de 10 veces el valor del trigo, según el estudio de Fada.

Los impuestos representan entre el 20 y el 30 por ciento del valor final de los productos básicos de la canasta de alimentos. Así lo demostró el último informe publicado por la Fundación Fada en el que analiza la conformación de los precios de carne, leche, pan y queso cremoso.

El estudio, además, muestra cómo evoluciona el valor a lo largo de la cadena de producción de cada uno de los cuatro productos.

De esta manera, se destaca que en el caso de la carne, la carga impositiva sobre el valor de góndola alcanza el 19,5%, mientras que para la leche asciende al 25,5%, para el pan el 25% y para el queso cremoso, el 30,4%.

Según David Miazzo, economista jefe de Fada, “con estos datos se intenta echar claridad sobre por qué un producto vale lo que vale, y detectar los problemas en cada eslabón de la cadena para poder buscar razones y soluciones”. En el estudio se detalla cuánto suman los costos de la cadena en sí, cuánto suman los impuestos, cuánto es ganancia y cuál es la participación de cada eslabón.

Para el caso del trigo, su precio se multiplica 10,5 veces hasta que finalmente llega el pan a la góndola. Del precio final de $ 35,4 lo que más impacta son los costos de la cadena en un 62,6%, representados por la materia prima, laborales, fletes, insumos, de estructura, entre otros. El resto de la carga proviene en un 24,9% de los impuestos y en un 12,6% de las ganancias acumuladas en la cadena.

En un párrafo aparte, el informe detalla que el trigo representa el 8,3% del precio final ($ 2,93) y el molino el 3,3% ($ 1,18), la panadería el 63,6% ($ 22,54) y los impuestos el 24,9% ($ 8,81). “Lo cual demuestra que el productor de trigo debe vender 12,7 kilos de trigo para adquirir 1 kilo de pan en el comercio”, remarca Fada.

“Vemos que la panadería es el eslabón en el que se produce el mayor salto de precio, en parte esto puede explicarse por dos razones: la primera, que la panadería realiza dos actividades juntas, la de producción del pan y la venta por menor, es decir, dos eslabones fusionados. La segunda, es que tiene escalas menores a los otros eslabones, por lo que tiene costos unitarios mayores”, aclara Miazzo.

A modo de conclusión, Fada indica que “esto demuestra que el trigo tiene una participación muy baja en la formación del precio del pan”.

La leche

Por su parte, desde el tambo a la góndola el precio de  la leche se multiplica por 3,6, un valor varias veces menor al del caso del trigo.

Del precio final del sachet de $ 20,3, el tambo representa el 26,3% del precio final ($ 5,35), la industria el 31,2% ($ 6,35), el comercio el 16,7% ($ 3,39) y los impuestos el 25,8% ($ 5,23).

Según  la Subsecretaría de Lechería del Ministerio de Agroindustria, el productor tambero recibió $ 5,61 por litro vendido. El tambero debe vender 3,6 litros de leche para comprar un sachet en el supermercado.

“El sector primario lechero continúa, con dificultad para cubrir los costos totales, es decir, que tiene pérdidas. Además, es un sector que ha estado fuertemente afectado por las inundaciones, principalmente en provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Sur de Córdoba. En el caso de la industria lechera, en líneas generales, se detecta una leve mejoría”, dijo Miazzo.

En relación con la leche, Miazzo agrega un dato: “Aunque la ley de IVA prevé que la leche esté exenta de este impuesto en el último eslabón, esto no se aplica porque el decreto reglamentario dice que la exenta es la leche pasteurizada, mientras que hoy se produce la ultra pasteurizada (UAT). Por eso hoy pagamos el IVA cuando no deberíamos hacerlo”, afirmó el economista. En referencia a esto, Fada realizó un proyecto conjunto con las diputadas Adriana Nazario, Claudia Rucci y el diputado Agustín Calleri que esta semana ingresó al Congreso. Con las medidas propuestas para subsanar el problema, el sachet debería bajar unos 90 centavos por litro, casi un 5%.

La carne

En el caso de la carne, desde el ternero al mostrador el precio se multiplica por 2,4. Del precio final de $ 119,34, el 80,2% son costos de la cadena, 19,4% impuestos y 0,5% ganancias. Es decir que el ternero representa el 41,1% del precio final, el feedlot el 17,6%, el frigorífico el 8,8%, la carnicería el 13,1% y los impuestos el 19,4%, el segundo más importante detrás del animal. De esta manera, el productor ganadero debe vender 2,94 kilogramos de animal en pie para comprar un kilo en la carnicería.

“Respecto al desempeño de la cadena cárnica, las ganancias cayeron a $ 0,54 por kilogramo al mostrador. El feedlot es el sector más complicado, presentó un margen negativo de $ 0,59 el kilo por animal en pie. En la cadena hubo un incremento de los costos del 18% y además una mayor participación del Estado”, remarcó Miazzo.

Queso cremoso

Por último, desde el campo a la góndola, el precio del queso se multiplica por 3,5. Del precio final de $ 154,5 por kilogramo, el 64,4% son costos, 30,4% impuestos y 5,2% ganancias. El tambo representa el 26,6% del precio final ($ 41,13), la industria el 16,4% ($ 25,39), el comercio el 26,6% ($ 41) y los impuestos el 30,04% ($ 46).