Milei explicó que la situación actual responde no solo a variables económicas, sino también a disputas políticas que afectan directamente el funcionamiento económico del país. “La economía argentina se venía expandiendo muy fuertemente durante la primera parte del año, y venía acelerando hacia el ocho por ciento en algún momento. Pero del otro lado decidieron empezar a atacar y salieron a romper todo, básicamente lo que ves es un esquema de destructivo instrumentado desde el Congreso de la Nación”, afirmó el mandatario.
Además, vinculó la caída del nivel de actividad con un aumento del riesgo país y una suba de tasas de interés, que según él, se agravaron por la “vocación destructiva del kirchnerismo” en medio del proceso electoral. “La vocación destructiva del kirchnerismo, que está dispuesta a romper todo porque lo único que le importa es el poder, no es gratis”, sentenció Milei.
Pese a este freno, el jefe de Estado destacó que los principales indicadores atravesaron una etapa de mejora luego del cambio de gestión. “A partir de abril del año pasado, la economía empezó a repuntar. En el desestacionalizado de diciembre del 24, ya estábamos seis por ciento arriba desde diciembre del 23. Cuando tomás el primer semestre, la economía está más de seis por ciento arriba del primer semestre del año anterior”, detalló.