Adelia María.- Un proyecto presentado por el Ipea Nº 292 “Liliam Priotto” fue seleccionado por la Nación y recibirá un aporte de algo más de 260 mil pesos para instalar un biodigestor, que generará biogás que utilizarán para la calefacción de un sector productivo.
Este colegio participó el año pasado de un concurso lanzado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación, dirigido a escuelas rurales y cuyo objetivo era incentivar el uso de energías renovables a partir de desechos de producción.
Desde esta repartición nacional se difundió a través del Boletín Oficial los doce proyectos seleccionados -sobre 117 presentados-, de los cuales 3 son de la provincia de Córdoba, y entre estos el que mayores recursos recibirá es el Ipea 292 de Adelia María.
Por su orientación agrotécnica, este colegio tiene un criadero de cerdos y un tambo, producciones que generan una gran cantidad de desechos que pretenden, mediante este nuevo proyecto seleccionado, ser aprovechados para generar biogás. De esta manera, no sólo se sumará el beneficio energético sino que además se reducirá el impacto contaminante de los efluentes.
En septiembre del año pasado, los profesores Roberto Boero (Química), Daniel Gilli y Norberto Mola, quienes decidieron sumarse a la propuesta del Ministerio de Agroindustria de la Nación, diseñaron un proyecto para incorporar un biodigestor para tratar los efluentes surgidos del proceso de producción en tambo y criadero de cerdos.
Norberto Mola es veterinario y encargado de la sección Ganadería del colegio, y relató a PUNTAL detalles de esta iniciativa reconocida a nivel nacional.
Cerrar el ciclo productivo
“Nuestra escuela lleva adelante todo un proceso de producción que permite a los estudiantes seguir cada paso, pero quedaba pendiente el tratamiento de efluentes. La idea que siempre tuvimos era cerrar el ciclo y ahora lo podremos lograr una vez instalado el biodigestor”, explicó Mola. “Tenemos funcionando unas lagunas anaeróbicas impermeabilizadas, en las cuales se tratan los efluentes, pero contar con un biodigestor nos permitirá reducir aún más los niveles de contaminación. A su vez, es un paso primordial porque, además, podremos producir biogás que, en principio, lo utilizaremos para calefaccionar la sala de maternidad y pos-destete del cerdo”, precisó el profesor. Al tiempo que no descartó llegar a generar -en un futuro- electricidad.
Para calefacción
“El proyecto fue trabajado por los profesores Boero y Gilli, principalmente, y pensando en construir un biodigestor, de unos 90 metros cúbicos, que es lo que necesitamos para dar tratamiento y bajar los efluentes que generamos en las otras producciones”.
De acuerdo con lo publicado en el Boletín Oficial, el Ipea recibirá $ 265 mil para construir este biodigestor. El dinero aún no ha llegado, y desde la dirección del colegio se informó que están a la espera de los recursos.
“Nos han solicitado el número de cuenta bancaria, pero hasta el momento el dinero no está disponible”, precisaron.
Por su parte, los profesores esperan ansiosos poder concretar en el corto plazo este proyecto, con el que cerrarían el círculo productivo que se lleva adelante y reducirían la contaminación de los efluentes.
Este nuevo reconocimiento logrado por el Ipea 292 anima a pensar en ampliar el proyecto y a partir del biogás generar energía eléctrica en el futuro. “Por el momento, y en esta instancia, lo que esperamos es disponer del dinero y comenzar a trabajar en el biodigestor”, finalizó Mola.
Los otros dos colegios cordobeses beneficiados son de San Justo y Cruz del Eje.
Desde esta repartición nacional se difundió a través del Boletín Oficial los doce proyectos seleccionados -sobre 117 presentados-, de los cuales 3 son de la provincia de Córdoba, y entre estos el que mayores recursos recibirá es el Ipea 292 de Adelia María.
Por su orientación agrotécnica, este colegio tiene un criadero de cerdos y un tambo, producciones que generan una gran cantidad de desechos que pretenden, mediante este nuevo proyecto seleccionado, ser aprovechados para generar biogás. De esta manera, no sólo se sumará el beneficio energético sino que además se reducirá el impacto contaminante de los efluentes.
En septiembre del año pasado, los profesores Roberto Boero (Química), Daniel Gilli y Norberto Mola, quienes decidieron sumarse a la propuesta del Ministerio de Agroindustria de la Nación, diseñaron un proyecto para incorporar un biodigestor para tratar los efluentes surgidos del proceso de producción en tambo y criadero de cerdos.
Norberto Mola es veterinario y encargado de la sección Ganadería del colegio, y relató a PUNTAL detalles de esta iniciativa reconocida a nivel nacional.
Cerrar el ciclo productivo
“Nuestra escuela lleva adelante todo un proceso de producción que permite a los estudiantes seguir cada paso, pero quedaba pendiente el tratamiento de efluentes. La idea que siempre tuvimos era cerrar el ciclo y ahora lo podremos lograr una vez instalado el biodigestor”, explicó Mola. “Tenemos funcionando unas lagunas anaeróbicas impermeabilizadas, en las cuales se tratan los efluentes, pero contar con un biodigestor nos permitirá reducir aún más los niveles de contaminación. A su vez, es un paso primordial porque, además, podremos producir biogás que, en principio, lo utilizaremos para calefaccionar la sala de maternidad y pos-destete del cerdo”, precisó el profesor. Al tiempo que no descartó llegar a generar -en un futuro- electricidad.
Para calefacción
“El proyecto fue trabajado por los profesores Boero y Gilli, principalmente, y pensando en construir un biodigestor, de unos 90 metros cúbicos, que es lo que necesitamos para dar tratamiento y bajar los efluentes que generamos en las otras producciones”.
De acuerdo con lo publicado en el Boletín Oficial, el Ipea recibirá $ 265 mil para construir este biodigestor. El dinero aún no ha llegado, y desde la dirección del colegio se informó que están a la espera de los recursos.
“Nos han solicitado el número de cuenta bancaria, pero hasta el momento el dinero no está disponible”, precisaron.
Por su parte, los profesores esperan ansiosos poder concretar en el corto plazo este proyecto, con el que cerrarían el círculo productivo que se lleva adelante y reducirían la contaminación de los efluentes.
Este nuevo reconocimiento logrado por el Ipea 292 anima a pensar en ampliar el proyecto y a partir del biogás generar energía eléctrica en el futuro. “Por el momento, y en esta instancia, lo que esperamos es disponer del dinero y comenzar a trabajar en el biodigestor”, finalizó Mola.
Los otros dos colegios cordobeses beneficiados son de San Justo y Cruz del Eje.

