Un grupo de organizaciones sociales de Argentina y América Latina han conformado una coalición para el desarrollo de la campaña “#ESIgualdad”, un espacio que busca articular esfuerzos para el respeto de los derechos de niños, niñas y adolescentes a una educación sexual integral (ESI). Esta iniciativa insta a los Estados a incrementar los esfuerzos por garantizar que el acceso a la ESI, considerando que allí se pueden encontrar respuestas para problemas estructurales como las violencias y desigualdades de género, hasta problemáticas vinculadas con la salud sexual y reproductiva.
Organizaciones como Amnistía Internacional, que tienen un desarrollo regional, y otras nacionales como Brandon, Colectivo 108, Conurbanes, Mujeres x Mujeres y Activando Derechos, entre más de 50 agrupaciones, proponen esta formación considerando que la ESI es “una herramienta clave para la prevención de abusos sexuales y tiene el potencial de cambiar la vida de niños, niñas y adolescentes que cuenten con herramientas para pedir y recibir ayuda a tiempo; así como para el disfrute de otros derechos humanos”, indicaron sobre esta campaña que en Argentina será presentada mañana a las 17.30 en un vivo de Instagram desde la cuenta de Amnistía Internacional Argentina (@amnistiaar). El evento será conducido por Paula Giménez (@yofermina), quien contará experiencias e historias de impacto positivo de la ESI y habrá música en vivo, entre otras actividades.
“La campaña también busca hacer frente al aumento de ataques contra las políticas y leyes que buscan abordar la igualdad de género y los derechos sexuales y reproductivos en la educación”, precisaron los coordinadores en el anuncio de la iniciativa y aseguran: “Encabezados por grupos con una agenda contraria a los derechos humanos, comparten información falsa que genera desconocimiento y temor en los y las jóvenes y sus familias”.
Respecto de la situación en Argentina sobre la ESI, desde esta coalición sostienen que aún resta mucho trabajo por desarrollar en las aulas con niñas, niños y adolescentes. “Aún en países que cuentan con leyes o políticas públicas que respaldan el derecho a la educación sexual integral, existen serias deficiencias respecto a su implementación efectiva”, dicen y agregan: “En Argentina, pese a que la educación sexual integral es obligatoria desde 2006, aún falta mucho para que niños, niñas y adolescentes puedan ejercer sus derechos. Según el Ministerio de Educación de la Nación, alrededor del 50% de los estudiantes manifestó que la escuela debería profundizar el abordaje sobre la prevención de infecciones de transmisión sexual, el embarazo no intencional en la adolescencia, los métodos anticonceptivos y la violencia de género”.
De los relevamientos realizados, consideran que los estudiantes identifican como temas que menos se trabajan en el aula a los derechos de las personas a “vivir su sexualidad de acuerdo con sus convicciones y preferencias en el marco del respeto y cuidado por uno mismo y por los otros” y los marcos legales para el acceso a los servicios de salud sexual. “Esto ocurre en una región afectada por altos índices de desigualdad de género, violencia contra las mujeres, niñas y personas LGBTI+, embarazos precoces no-intencionales y forzados y otras vulneraciones de los derechos sexuales y reproductivos. La educación sexual integral plantea combatir estas problemáticas”, puntualizaron.
A nivel latinoamericano, en tanto, señalan que se avizora un escenario preocupante. “La situación en la región respecto al cumplimiento del derecho a la educación sexual integral es alarmante. En algunos países no existe ningún respaldo institucional para la educación sexual integral. Por ejemplo, en Paraguay el Ministerio de Educación emitió una resolución en 2017 por la cual se prohibió el uso y difusión de materiales sobre educación sexual y reproductiva e igualdad de género y no discriminación”, detallaron sobre una resolución que sigue vigente.
En este sentido, comentaron que iniciativas parecidas han avanzado también en otros países: “En Guatemala, un proyecto de ley que busca prohibir las políticas y programas de ESI en instituciones educativas privadas y públicas llegó a debatirse en el Congreso en 2018”, explicaron los impulsores de la propuesta.
Quiénes impulsan el proyecto
La campaña “#ESIgualdad” está integrada por más de 50 organizaciones en nueve países que trabajan en diversos temas, incluyendo los derechos humanos, los derechos sexuales y reproductivos, la educación, la salud, los derechos de la niñez, los derechos LGBTI+.
“Somos un movimiento regional de organizaciones, grupos, colectivos y activistas que queremos una educación que construya y promueva la igualdad, la equidad, la diversidad y el respeto incondicional dentro y fuera de las aulas”, indican desde sus redes y agregan: “Nos une nuestra demanda por el acceso universal a la educación sexual integral”.

