"Estamos frente a una situación que fue salvajemente planificada y a un despliegue de esfuerzos consecuentes para disimular" ese asesinato, declaró en conferencia de prensa en Ankara Omer Celik, portavoz del Partido de la Justicia y el Desarrollo, del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.
Estas declaraciones se producen en víspera de las revelaciones que ha anunciado el presidente Erdogan sobre "toda la verdad" del caso, que ha conmocionado a la comunidad internacional, y devastado la imagen del príncipe heredero saudí Mohamed bin Salmán, conocido como "MBS".
Sin embargo, Turquía afirmó ayer que quiere preservar sus relaciones con Arabia Saudita pese a las repercusiones del asesinato del periodista.
Un comando especial
Según la prensa turca un comando saudí de 15 agentes fue enviado a Estambul para matar al periodista. Además, el jefe de este comando estuvo en contacto con la oficina del príncipe heredero, tras el "asesinato".
Las confesiones de Riad sobre la muerte de Khashoggi no han convencido en las grandes capitales occidentales. Arabia aludió a un "error monumental" para explicar la muerte del periodista, causada por una "pelea" en el interior del consulado, según la versión saudí, considerada poco creíble.
La cadena CNN International mostró además imágenes en las que afirma que un responsable saudí desempeñó el papel de "doble" de Khashoggi, vistiendo su ropa mientras dejaba el consulado para hacer creer falsamente que el periodista abandonó sano y salvo la legación.
El jefe del comando saudí sería, según los medios turcos, Maher Abdulaziz Mutreb, miembro de la guardia pretoriana del príncipe heredero.